Me siento extraña, no logro explicar lo que siento. Fue… distinto a lo que imaginé o estaba acostumbrada. Desperté desnuda, un tanto incomoda por haber dormido sin siquiera asearme y con el enorme y macizo cuerpo cálido de JungKook envolviendo el mío. No me quejo de eso, tampoco de lo ocurrido —para lo que tenía en mente— sino de la sensación hormigueante en mi piel que aún no se va. ¿Qué si lo disfrute? Obviamente, JungKook fue muy gentil. Hasta diría dulce. Ay SunTae, ¿qué te sucede? Solo fue sexo, bastante suave, pero muy bueno. Suspiro percatándome que soy la única que está parada a un costado mientras la gente pasa a mi alrededor.
No hablamos mucho cuando salimos del apartamento y tampoco es como si tuviéramos algo que decir. Llegamos juntos al segundo día del congreso y terminamos separados. Perdí a Rosé entre el tumulto y mis reflexiones internas. Debo verme como tonta, debería buscarla y…
—¿Dónde te quedaste? —la mano de EunWoo sujeta con firmeza mi brazo. ¿Qué se cree?— le pregunté a Rosé por ti anoche, me dijo que estabas durmiendo pero sé muy bien que me mintió.
—¿Qué diablos haces tú preguntando por mí?
Me suelto, no conforme lo miró con desdén. EunWoo soltando un largo suspiro de cansancio dice.
—Solo quería saber cómo se encuentra tu abuela.
Pues resulta que ella enfermó. En el hospital, nos comunicaron que tal vez pudo ser algo referente a su corazón y que si no llevaba el suficiente cuidado, podría sufrir un infarto. Tuvimos que convencerla de quedarse en absoluto reposo en su casa o le pondríamos una enfermera las veinticuatro siete. Obviamente prefirió la primera opción, ella, demasiado orgullosa, jamás admitirá que está envejeciendo. Y como tampoco es una sorpresa, la familia Cha, sus amigos más íntimos se enteraron.
—Ella está bien, de todos modos no entiendo para qué me buscas si puedes llamarle. Estaría encantada que la fueras a visitar. Eres su niño preferido. —sarcasmo.
Me mira indignado, como si mi ácida actitud fuera algo totalmente nuevo.
—SunTae, por favor, no me gusta estar así contigo.
Mis ojos se voltean.
—Tú te lo buscaste, no es mi problema, EunWoo. No entiendes que me incómodas todo el tiempo.
—Pero con Jeon pareces pasarla muy bien.
Ya empezará con su papel dramático.
—En efecto, no tengo porque negar lo innegable.
—¿Con él estuviste anoche? —su pregunta sonó amarga, demandante añade— Contéstame.
—Sí, estuve con él, es mi mejor amigo y debía ayudarle —obviamente jamás le diré lo que realmente ocurrió. Uno, no lo necesita saber y dos, pretendo mantener esto lo más privado posible para que absolutamente nadie nos joda— Es el único hombre en quien plenamente confío después de mi padre. —tampoco permitiría que vuelva a dañar a JungKook de ninguna manera, voy asegurarme de ello.
—O sea, que tengo razón. Pasaste la noche con Jeon.
—Porque no me sorprende que insinúes algo así. —repito, él no tiene que saber nada, por lo tanto, no pasó— No todos somos como tú, EunWoo. Te agradecería, una vez más, que nos dejes en paz. Sigue tu vida, por favor.
Ni siquiera me detiene cuando me alejo dispuesta a buscar al pelinegro aún cuando el recuerdo de la noche anterior sigue pululando mi pecho de manera que mi piel se eriza. Quien aparece primero en mi panorama es Rosé, está concentrada en su teléfono, tal vez hablando con Jaehyun. La relación que llevan es de ensueño e incluso hablaron de convivir juntos una vez termine el año, según ella me contó. Adoro la manera en que se tratan, como en tan poco tiempo formaron algo bonito. Incluso la familia de él la adora a ella y viceversa.
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𝘾𝙐𝙀𝙎𝙏𝙄𝙊𝙉 𝘿𝙀 𝙋𝙀𝙎𝙊
FanfictionJungKook jamás lo tuvo fácil, desde niño fue acosado por su sobrepeso y dulce inocencia. Su familia decide mudarse a la gran ciudad de Seúl cuando le proponen un gran trabajo a su padrastro. Años más tarde, vuelve a Busan para entrar en una de las...
