El sol matutino se filtraba a través de las ventanas de la casa de Pedri, iluminando la sala donde todos comenzaban a despertarse. La noche anterior había sido una celebración llena de risas, emociones y buenos momentos, pero ahora era momento de recargar energías. Pedri, siempre un buen anfitrión, había preparado un desayuno completo para todos.
El comedor estaba animado, con conversaciones cruzadas y risas constantes. Los chicos del Barça, aún con el cansancio de la fiesta, se sentaban alrededor de la mesa mientras compartían historias del partido y comentaban sobre lo sucedido la noche anterior.
Elena y Lamine se unieron al grupo, ambos con una sonrisa en el rostro. Habían dormido bien después de una noche emocionante, y ahora estaban listos para disfrutar del desayuno y la compañía. Pedri les hizo un gesto para que se sentaran en las sillas vacías cerca de él.
—“¡Buenos días, tortolitos! ¿Durmieron bien?” —dijo Pedri con una sonrisa pícara, recordando cómo había encontrado a Lamine y Elena abrazados la noche anterior.
Lamine se rió mientras tomaba asiento. —“Sí, dormimos genial. ¿Y ustedes? ¿Alguien más se quedó dormido antes de que la fiesta terminara?”
Gavi, que estaba sentado al otro lado de la mesa, se unió a la conversación con una risa. —“Nadie, excepto ustedes dos. Aunque debo admitir que verlos dormir juntos fue bastante tierno.”
Elena se ruborizó ligeramente, pero mantuvo la compostura. —“¡Vamos, chicos! Dejen de molestar. Además, Pedri fue el que nos dijo que compartiéramos la cama. No es nuestra culpa que termináramos así.”
Los demás chicos comenzaron a reír y a intercambiar bromas sobre la situación. La atmósfera era relajada y llena de camaradería, como si todos fueran parte de una gran familia.
—“Lo que pasa es que todos notaron que Lamine no podía quitarte los ojos de encima toda la noche, Elena,” comentó Ferran, alzando una ceja en dirección a Lamine.
Lamine se defendió con una sonrisa, pero sin negar la afirmación. —“Bueno, no puedo evitarlo, ¿verdad? Elena siempre se ve increíble.”
Las risas continuaron mientras el desayuno avanzaba. Se sirvieron tostadas, frutas, jugos y café, y la charla se volvió más relajada a medida que todos empezaban a disfrutar de la comida. Las conversaciones se desplazaron hacia el partido del día anterior, las estrategias que habían utilizado y, por supuesto, los planes para los próximos días de descanso antes de la gran final.
—“Así que, ¿qué planes tienen para los días libres?” —preguntó Eric, mientras untaba mantequilla en una tostada. —“Después de ese partido, todos merecemos un buen descanso.”
Pedri, siempre el organizador, respondió primero. —“Estaba pensando en ir a la playa un día. Podríamos hacer una pequeña escapada y relajarnos antes de la final. ¿Qué opinan?”
Todos asintieron con entusiasmo. Una escapada a la playa sonaba perfecta después de todo el esfuerzo que habían puesto en la temporada.
—“Eso suena increíble,” dijo Elena. “Un poco de sol y mar nos vendría bien a todos.”
Lamine, que estaba sentado a su lado, sonrió y añadió: —“Estoy de acuerdo. Además, podríamos invitar a nuestras familias y hacer un día especial.”
—“Sí, eso sería genial,” coincidió Pedri. “Todos juntos, disfrutando del buen clima antes de la final.”
La idea de pasar un día juntos en la playa emocionó a todos, y pronto empezaron a planificar los detalles, decidiendo qué llevarían y cómo pasarían el día. La conversación continuó entre risas y planes para el futuro, pero siempre con la sensación de que, no importa lo que sucediera, lo más importante era la amistad y el vínculo que compartían.
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𝐒𝐨𝐥𝐨 𝐭𝐮 (𝐋𝐚𝐦𝐢𝐧𝐞 𝐘𝐚𝐦𝐚𝐥)
Romance𝑳𝒂𝒎𝒊𝒏𝒆 𝒀𝒂𝒎𝒂𝒍, 𝒖𝒏𝒂 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒆𝒍𝒍𝒂 𝒆𝒎𝒆𝒓𝒈𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆𝒍 𝒇ú𝒕𝒃𝒐𝒍, 𝒚 𝑬𝒍𝒆𝒏𝒂 𝑮𝒐𝒖𝒓𝒔, 𝒖𝒏𝒂 𝒔𝒕𝒓𝒆𝒂𝒎𝒆𝒓 𝒆𝒏 𝒂𝒔𝒄𝒆𝒏𝒔𝒐, 𝒇𝒊𝒓𝒎𝒂𝒏 𝒖𝒏 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒑𝒆𝒄𝒖𝒍𝒊𝒂𝒓 𝒆 𝒊𝒏𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒅𝒐: 𝒇𝒊𝒏𝒈𝒊𝒓...
