Arleth.
__ Es tan precioso. Único y hermoso como su tía. - me como a besos al bebé que sostengo en mis brazos. - Un día tú y y nos iremos por el mundo a disfrutar de los paisajes y la vaca loca juntos. Y ni el rabietas de tu padre nos lo va a impedir, Alva Edison.
Erick deja de masticar y lo ignoro. Prácticamente acabo de decirle que no lo iba a querer al tener el pañal sucio, pero ahora huele tan delicioso que me lo quiero llevar conmigo. No tiene que comprenderlo. El amor es entre mi científico y yo. Ni con su cara de amargura extrema me lo quitará.
__ ¿Cómo va tu despedida de soltero? ¿Ya saben cuantas strippers van a contratar? - lo molesto y refunfuñando se limpia las comisuras.
__ Sí, cariño. ¿Cuántas stripper van a llevar? - pregunta mi cuñada a lo que es a mí a quién aniquila con la mirada. Adoro a Santa, siempre me sigue la corriente. Más cuando de molestar a mi hermano se trata.
__ No habrá strippers. No alcohol ni nada por el estilo. - se levanta de su silla. - Arleth deja de decir tonterías y come.
__ En la próxima fiesta me lo llevaré. - le doy una serie de besos más a mi sobrino de quien no me quiero separar, pero me obligan a dejarlo. A Erick no le gusta que lo ignoren, pero su casi esposa es quien le da la atención que quiere hasta que llega el par de tontos que se lo llevan.
Joe los acompaña y es en quien se confía que no los dejará ahogarse en alcohol.
Es su despedida de soltero, por lo que dejo de escucharlo y le cierro la puerta en la cara a modo de burla cuando se marcha en el auto.
Katia y Cristal llegan luego de unos minutos, pero se ven agotadas, de seguro llegaron directamente del trabajo y son turnos pesados por lo que con solo una botella de licor la pasamos entre charlas.
Si estuviéramos con la energía adecuada, la casa sería demolida. Aunque no la pasamos mal realmente.
La conversación toma caminos que me hacen acreedora de información que me hace abrir la boca cuando Katia me cuenta sobre doctor. Si yo estoy enamorada, ella está totalmente poseída por su calentura hacia Amir.
__ ¿Como que a mí me gustan todos? - me defiendo de Katia, con un vaso que llevo a mi boca, pensando en el idiota que no se ha dignado a llamarme. - A mí no me gusta nadie.
__ Eso no dicen tus sueños donde mencionas dormida a...
__ Mi "yo" dormida hace tonterías. -esclarezco. - No me hago responsable de eso. Somos dos personas muy diferentes y ella es una inconsciente que dice incoherencias todo el tiempo.
__ Sí porque una tiene sueños húmedos y la otra termina húmeda con el socio de...
Mis estornudos la interrumpen y no me detengo hasta que siento que el cerebro se me desacomodó. No quiero cuestionamientos justo ahora. Necesito dejar de pensar que lo voy a golpear en cuanto lo vea y por ello le guiño un ojo a Santa para que deje de culpar a Baxter.
No me delata, haciendo que la quiera más. Sabe que sucede con Gavrel como todos, pero hay algunas cosas que me las guardo para mí y entre esas están el no decir que lo extraño y quiero golpearlo a la misma vez. Han sido muchas horas en las que no he sabido de él. Tal vez esté muy ocupado.
Eso me hace pensar que pudo ocurrir algo que lo detuvo, pero solo quiero que se digne a llamar y decir que se encuentra bien. No que me tenga con la zozobra de no saber nada al respecto, como está sucediendo.
__ Es tarde. Se duermen o mañana tendrán ojeras. - al no aceptar el dormitorio me entrega una frazada también como lo hace con el resto.
__ Por eso eres mi cuñada favorita. ‐ los rizos se ondean cuando camina y puedo decir que mi hermano tiene razón al perderse en el ritmo de estos, pues da la idea de que bailan.
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Wildness
RomanceUn error, dos días, tres caprichos Una equivocación lleva a Gavrel con alguien diferente a lo que pensó. Sin preguntas, sin nombres ni vida además de la que coinciden esos dos días en que el desenfreno es el único protagonista de sus deseos. No se...