24 | Los Clayson.

1.8K 85 12
                                        

No todos los días cumples sesenta y cinco años, por eso hoy la abuela está de fiesta. La familia entera se lleva preparando para el gran evento desde temprano en la mañana y aunque ya está bastante entrada la noche, aún no han acabado.

La sala entera ha desaparecido y en su lugar fue reemplazada por una mesa llena de postres y bebidas sin alcohol. Mamá y todas mis tías ya están listas, únicamente esperando a que Anna y Sofía terminen de arreglarse y a que Vicky y Landon lleguen para dar comienzo a la fiesta.

Yo estoy revisando mis redes sociales cuando Klara se me acerca y me pincha las costillas con su codo haciendo un pequeño sonido y luego volviendo a marcharse.

La sigo hasta la cocina en donde me espera sonriendo de oreja a oreja.

—Te tengo una sorpresa —chilla haciendo puños con sus manos mientras las sacude frente a su cara.

—¿Qué hiciste, Klara? —Cada vez que me mira de esa forma sé que se le ha ocurrido algo que potencialmente nos puede meter en problemas.

—Le pregunté a mamá si Pablo podía venir al cumpleaños de la abuela y dijo que sí así que aproveché y también invité a Lucca.

—¡¿Qué?! —mis ojos se abren como platos—. Sabes bien que la abuela nos vio juntos en su auto y que quizá si nos ve juntos ahora va a molestarse. ¿Por qué no me preguntaste?

—Es que supuse que querrías verlo, la abuela está tan emocionada con su fiesta que ni siquiera va a notarlo y de seguro tampoco se acuerda de su cara —rueda los ojos como si lo que acabo de decir fuera ridículo—. También invité a Jazz y a James para disimular, no te preocupes.

—Si esto sale mal será tu culpa —la señalo con el índice y camino fuera de la cocina de regreso a la sala.

Alrededor de veinte minutos después tocan la puerta de la entrada y mi corazón comienza a latir alocado. Klara aparece caminando tranquilamente y abre fingiendo sorpresa al ver que es Pablo como si no lo hubiera estado esperando.

—Uy —suelta Klara llevándose la mano al pecho—. Se ven demasiado lindos los tres.

Pablo le da un beso y se mete a la casa seguido de Jazz y luego él. Lucca saluda a Klara y camina hacia mí confiado, al llegar su mano cruza por detrás de mi espalda y se acerca a darme un beso que cae sobre mi mejilla.

Era lo que esperaba, lo que necesitaba para no alborotar a mi familia, por eso no entiendo el leve quejido que sale de mis labios al no ser besados.

—Klara me dijo que me mantuviera al margen, imaginemos que el beso fue en otro lado —me guiña un ojo y continúa caminando detrás de Pablo camino a saludar a mamá y mis tías.

Noto como mamá pasa sus ojos de él a mí varias veces y luego cuando lo tiene enfrente lo mira con desconfianza.

—Evelyn —Lucca le da un beso en la mejilla—. Soy Lucca, espero que hayas oído hablar de mí.

Ambos giran su cuello hacia mí y él sonríe.

—Sí, un par de cosas —responde mamá y le devuelve la sonrisa.

Pablo se acerca a saludarla y Lucca pasa a saludar a la tía Tina, la madre de Klara, que también lo recibe con una sonrisa. Presto atención en la forma en que saluda a Sofía cuando baja, es como si la conociera de algún lado, como si se conocieran bastante y eso me hace dudar de las salidas nocturnas que a veces da. Anna baja al cabo de un rato y claramente Lucca es el primer destinatario de sus saludos y, aunque no debería, me pone un tanto celosa porque sé que ella en menor o mayor medida siente una especie de atracción hacia él.

Polvo de estrellas [✓]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora