Narra Miranda
Desperté con la vista borrosa, como si el mundo a mi alrededor estuviera envuelto en un velo de neblina. La luz blanca del techo me hizo parpadear varias veces mientras trataba de ubicarme. Mis pensamientos eran un caos, desorientados y confusos. Lo último que recordaba era ese horrible susto...todo era tan irreal, como una película de terror. Todo había sido tan repentino que ni siquiera podía procesarlo bien. Me incorporé un poco, pero el dolor en mi pecho me hizo detenerme.
—¿Dónde estoy? —susurré para mí misma, aún perdida.
Giré la cabeza lentamente, y allí, sentado junto a mí, estaba Ian. Su rostro, normalmente despreocupado, estaba lleno de una emoción que pocas veces le había visto. Cuando nuestras miradas se cruzaron, sus ojos se iluminaron, como si hubiera estado esperando desesperadamente que despertara.
—¡Miranda! —exclamó, con una sonrisa inmensa y llena de alivio. Se levantó rápidamente de la silla, casi tropezando con ella— ¡Está despierta! ¡Fede! —gritó, corriendo hacia la puerta.
Aún un poco desorientada, intenté procesar lo que estaba pasando. En cuestión de segundos, Fede entró corriendo a la habitación, y al verme consciente, se detuvo, respirando hondo como si por fin pudiera relajarse.
—No nos vuelvas a asustar así —dijo con un tono que intentaba ser ligero, pero detrás de su sonrisa, podía ver la preocupación que aún no se había ido del todo.
Me pasé una mano por el cabello, tratando de recordar lo que había pasado.
—¿Cómo quieres que no me asuste después de tremendo cornudo que vi? —dije, forzando una risa mientras trataba de moverme en la cama— ¡Casi nos mata!
Ian soltó una carcajada, aunque el nerviosismo aún era evidente en su voz.
—Pero no nos mató... aunque casi te nos vas, eh —Me miró con una sonrisa entre alivio y preocupación.
—Aparte...creo que Ian está más cornudo que Alfa —agregó Fede, en un intento de quitarle dramatismo a la situación.
Ian le pegó en el brazo, sonriendo, aunque podía ver que ambos estaban más afectados de lo que querían admitir.
—Oye, oye, ¿y Lukas? —pregunté, recordando de repente a Lukas y sintiendo una punzada de preocupación en el pecho— ¿Dónde está?
Fede se rascó la cabeza, algo incómodo.
—No le dijimos a nadie para que no se preocuparan —dijo, con el rostro serio— Pero ¿Quieres que le diga?
Sentí una mezcla de emociones, pero luego suspiré y negué con la cabeza.
No quería preocuparlo.
—No, no te preocupes —dije con una leve sonrisa, tratando de aligerar el ambiente— Así está bien.
Fede, sin embargo, no pudo evitar ponerse un poco sentimental. Sus ojos se suavizaron mientras se acercaba un poco más a la cama.
—Miranda... —comenzó, con la voz un poco rota— Perdón por todo. No debí ponerte en esa situación. No debí dejar que... que llegara tan lejos.
Lo miré, aún tratando de procesar el peso de sus palabras. Fede siempre había sido protector, y verlo así, vulnerable, me hacía sentir un nudo en la garganta.
—No fue tu culpa, Fede —le respondí suavemente, intentando calmarlo.
Antes de que pudiera decir algo más, una doctora entró en la habitación, con una expresión profesional pero tranquila.
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Aún sigo aqui - Lukas Urkijo #2
Fanfiction"No importa cuántas veces necesite hacerlo, te volveré a conquistar, una y otra vez, hasta que recuerdes quiénes somos y nos enamoremos de nuevo, como la primera vez, pero esta vez, haré que todo sea perfecto." Segunda parte de " People you know " �...
