Mis pensamientos estaban tan inmersos en todo lo que estaba pasando que no noté cómo alguien se acercaba lentamente. Sentí un suave toque en mi brazo, lo suficientemente delicado para no sobresaltarme, y vi a Karla mirarme con esos ojos llenos de preocupación que siempre lograban calmarme un poco.
—¿Qué pasó Mar? —preguntó en voz baja, asegurándose de que las demás no pudieran oír. Su tono no era invasivo, solo lleno de cuidado y una pizca de curiosidad.
Intenté sonreír, pero el gesto se sintió forzado. Sacudí la cabeza, queriendo desviar la conversación.
—No es nada, de verdad, Karla. Estoy bien.
Ella entrecerró los ojos, claramente no creyéndome ni por un segundo. Se cruzó de brazos, como solía hacer cuando estaba decidida a sacar la verdad de alguien.
—¿Es por Isabella? —preguntó con cautela, mirándome como si evaluara mi reacción.
La pregunta me tomó por sorpresa, pero la negué rápidamente con un movimiento de la cabeza.
—No, claro que no —respondí con sinceridad— Estoy feliz por Isa, de verdad. Lo de antes ya quedó atrás. Nos arreglamos, ¿recuerdas? Ella no tiene nada que ver con esto.
Karla parecía aliviada, pero su mirada seguía cargada de dudas. Dio un paso más cerca y bajó aún más la voz.
—Entonces, ¿qué pasa? Algo te está afectando, y no quiero que lo guardes para ti sola. Puedes confiar en mí, ¿sí?
Suspiré profundamente, sabiendo que no iba a dejarlo pasar. Miré alrededor para asegurarme de que las demás seguían distraídas entre risas y prendas, y luego por primera vez, tuve la confianza de hablar lo que pasaba con alguien, con una de mis mejores amigas.
—Es mi papá —admití en un susurro, sintiendo cómo la palabra pesaba en mi lengua— Volvió.
La expresión de Karla cambió de inmediato. Sus ojos se llenaron de preocupación y algo de rabia contenida.
—¿Qué? ¿Qué hizo ahora? —preguntó, su voz apenas contenida por la necesidad de no llamar la atención.
Me mordí el labio, luchando contra las lágrimas que amenazaban con salir.
—Apareció de repente, y... me amenazó. Me dijo que si no volvía con él iba a demandar a Fede —Tragué saliva, sintiendo cómo el miedo se apoderaba de mí otra vez— Karla, me siento tan... indefensa. Me quiere separar de todo lo bueno que tengo en la vida..¿sabes?.
Ella me tomó de la mano y la apretó con fuerza.
—No estás sola, Miranda. Lo sabes, ¿verdad? Tienes a Fede, a nosotras... a Lukas.
El nombre de Lukas hizo que una nueva ola de dolor me golpeara, y Karla lo notó de inmediato.
—¿Qué pasó con Lukas? —preguntó con cautela, mirándome como si temiera la respuesta.
Solté un suspiro pesado, sintiendo cómo cada palabra me desgarraba un poco más.
—Terminamos —dije finalmente, y mi voz se quebró en el proceso.
—¿Qué? ¿Por qué? —La sorpresa en su rostro era evidente, pero también había una preocupación sincera en su tono.
—No quería seguir lastimándolo —admití, con la voz apenas un susurro— Lukas es increíble, Karla. Es el mejor chico que he conocido, pero yo... yo solo soy una chica más, y yo no estoy bien. No estoy en un lugar donde pueda ser buena para él, nunca fui alguien especial, y no quiero arrastrarlo conmigo. Merece alguien mejor.
ESTÁS LEYENDO
Aún sigo aqui - Lukas Urkijo #2
Fiksi Penggemar"No importa cuántas veces necesite hacerlo, te volveré a conquistar, una y otra vez, hasta que recuerdes quiénes somos y nos enamoremos de nuevo, como la primera vez, pero esta vez, haré que todo sea perfecto." Segunda parte de " People you know " �...
