—Ya despiértate Miranda —insistió una voz que reconocí de inmediato.
—Cinco minutos más —respondí medio dormida, aferrándome a las cobijas.
—Ya, despiértala a la verga. Lleva media hora diciendo eso, vamos a llegar tarde por culpa de tu novia — se quejó alguien más.
—Mejor callaté tu pinche monin - le dije mientras me sentaba en la cama y me frotaba los ojos con fastidio.
—Mhmm, entonces ya vamonos mi amor, no esperes a esta que se la pasa durmiendo - dijo Alex mientras agarraba de la mano a Lukas.
Aunque no traigo mis lentes lo vi. Pinche monin.
—Ey, solo yo le puedo decir mi amor a mi novio - le grité mientras le aventaba lo primero que tenia a la mano, mi pantunfla, claro que si.
La pantufla voló en el aire con una precisión sorprendente, chocando contra la espalda de Alex, quien soltó una risa divertida al sentir el impacto.
—¡Uy! ¿Ahora también me vas a pegar, o qué? —dijo Alex, girándose con una mano sobre la boca para contener su risa.
—Si te sigues pasando de listo, no lo dudes —le respondí, mientras me levantaba de la cama y me estiraba, tratando de sacudirme la pereza que aún se aferraba a mí.
—Ya, ya, suficiente de tonterías por hoy —dije, finalmente poniéndome en pie— Denme diez minutos para arreglarme y nos vamos.
—¿Diez minutos? —repitió Alex, arqueando una ceja— Eso en tu idioma significa media hora, y lo sabemos.
—Hoy me apuro, lo prometo —le contesté, caminando hacia el baño mientras recogía mi pantufla del suelo.
—Te tomamos la palabra, eh —dijo Lukas con una sonrisa, antes de arrastrar a Alex hacia la puerta— Mientras tú te arreglas voy a ver si ya llegaron los chicos
Asentí con una sonrisa, y los vi salir de la habitación, sus risas aún resonando en el pasillo. Una vez sola, me miré en el espejo del baño y no pude evitar soltar un suspiro. Mi cabello estaba hecho un desastre, y mis ojos aún tenían ese brillo somnoliento que me hacía ver más cansada de lo que realmente estaba.
—Vamos, Miranda, tú puedes —me dije a mí misma, tomando el cepillo y comenzando a peinarme con rapidez.
Me esforcé por estar lista en menos de lo que había prometido, pero sabía que Alex y Lukas ya estaban preparados para esperar un poco más.
Mientras seguía arreglándome, me debatía entre qué ropa ponerme. Saqué una playera corta que me gustaba mucho, pero al verla, sentí un nudo en el estómago. Mis brazos, marcados por cicatrices que ni siquiera recordaba cómo habían aparecido, me hacían dudar. Siempre las había ocultado bajo mangas largas, evitando cualquier comentario o mirada.
Me observé un momento en el espejo, mis dedos trazando las líneas irregulares en mi piel. No sabía de dónde venían, no tenía memoria de haberlas hecho ni de lo que habían significado.
Me observé en el espejo, con la playera corta en la mano, sintiendo que mi respiración se hacía más pesada. Las cicatrices en mis brazos me miraban de vuelta, como un recordatorio de algo que no podía entender. Me invadía la inseguridad, y la idea de salir así, tan expuesta, me resultaba abrumadora.
Me mordí el labio, luchando con la decisión. Quería ser valiente, quería enfrentarme a ese miedo, pero en ese momento, parecía demasiado.
De repente, mis ojos se detuvieron en un suéter que estaba colgado en la silla junto al escritorio. Era de Lukas. Lo había dejado en mi cuarto hacía un par de días, y de alguna manera, su presencia me resultaba reconfortante. Lo tomé entre mis manos, sintiendo la suavidad de la tela, y sin pensarlo demasiado, me lo puse encima de la playera.
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Aún sigo aqui - Lukas Urkijo #2
Fanfiction"No importa cuántas veces necesite hacerlo, te volveré a conquistar, una y otra vez, hasta que recuerdes quiénes somos y nos enamoremos de nuevo, como la primera vez, pero esta vez, haré que todo sea perfecto." Segunda parte de " People you know " �...
