Ladybug, ahora autonombrada Ladynoire, estaba preparada para pelear contra Hawk Moth y derrotarlo, quería que toda esa pesadilla acabará de una vez por todas. No tenía sentido continuar con esa batalla, Hawk Moth estaba solo, listo para ser derrotado.
En un rápido movimiento, Hawk Moth sacó un anillo de su bolsillo. Apenas Félix lo vio, se paralizó por completo.
—Un movimiento en falso, Ladybug y Félix desaparecerá —amenazó.
Félix frunció el ceño, realmente quiso golpear a Hawk Moth en ese preciso momento, deseó quitarle el anillo y correr lejos, pero... ¿Cómo hacer algo así? Era ilógico, en ese momento Hawk Moth era mucho más poderoso. Suspiró.
—¿Qué tiene que ver un anillo? —Ladybug frunció el ceño, se sentía realmente confundida.
Hawk Moth se sorprendió ante esa respuesta.
—Entonces no lo sabes. Bueno, así será mucho más satisfactorio, verás, Félix es...
—¡Basta! ¡Ella no tiene porqué saberlo! ¡No es necesario decirlo! —interrumpió el rubio. Ladybug lo vio y alzó una de sus cejas, pese a la situación, él se veía enojado, no asustado como ella pensaría.
Realmente Félix no quería escuchar ese término tan despectivo, lo detestaba.
—Tienes razón, ¿para qué decirle si se lo puedo demostrar? —Hawk Moth se colocó el anillo —, destruye a Ladybug —le ordenó a Félix.
De ese modo, Félix comenzó a enfrentarse a Ladybug. Él era bastante violento. Muchos superhéroes quisieron intervenir, pero esa criatura voladora enorme los alejaba. Viperion utilizó su poder en más de una oportunidad, pero no funcionaba, las cosas seguían mal para todos.
Ladynoire se cansó de esa situación y decidió actuar. Utilizó el gataclismo y ambos cayeron en un lugar apartado.
—¡Deja de atacarme! —le pidió. Estaban los dos solos, ya no tenía sentido continuar con eso —, no sé a qué estás jugando, pero te recuerdo que yo soy la buena aquí, no ese villano.
Aún así y desconcertando por completo a la azabache, Félix continuaba atacando. Él era bastante hábil y rápido.
—¿Por qué me atacas? Hawk Moth no está aquí, no tienes nada que demostrarle —intentaba hacerlo entrar en razón, pero no funcionaba —. ¡Detente! —ella lo enrrolló con su yoyo, pero él se soltó con facilidad.
—¡No puedo! ¡Me dieron una orden y no puedo desobedecer! —exclamó. Pese a seguir luchando, su tono de voz demostraba una gran tristeza, la misma que reflejaba su mirada.
—Yo creo que eres más capaz de lo que piensas, Félix.
—Eso es porque tú ¡no sabes nada! —exclamó —, no entiendes a lo que te enfrentas.
—No, no lo entiendo, pero me gustaría hacerlo. Porque sé que eres bueno y sé que no quieres acabar conmigo.
—Tú ni siquiera me conoces.
—Te conozco bien, Félix —Ladybug soltó su yoyo y el bastón, simplemente se quedó quieta. Félix se acercaba, corría a una gran velocidad, estaba dispuesto a golpearla y quitarle los Miraculous —. Yo sé que eres alguien que se muestra frío, pero que en su interior eres alguien bueno, alguien dispuesto a ayudar.
Se acercaba más, en cualquier momento la golpearía, no quería hacerlo, pero esa magia lo dominaba, era una orden después de todo. Ella dejó de pelear, estaba esperando ese golpe. ¿Por qué? ¿Por qué quería que la dañara? Él realmente no quería hacerlo.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca...
—Y sé que me amas tanto como yo te amo a ti —y deshizo la transformación, quedando frente a frente. En ese momento era Marinette, nada más —. Sé que tú también quieres que seamos novios tanto como yo.
Y Félix detuvo su puño, porque al ver a Marinette frente a él, esa orden se esfumó, el deseo de pelear se esfumó y ya no quería golpearla. Se detuvo justo a tiempo.
Marinette tomó su puño y haciendo uso de su equilibrio (porque evidentemente en ese momento no tenía su bastón cerca), lo atrajo hacia ella y lo besó. Apenas se separaron, ella habló...
—Sé que debes tener muchas preguntas, así como yo, pero no tenemos tiempo, ¡debemos derrotar a ese loco de una vez por todas! Y creo que Ladybug necesita a su Chat Noir.
—No me puedo transformar, descubrirá mi identidad...
—Chico, el traje es lo que tú quieres que sea, cambia tu versión —le aconsejó Plagg.
—Hazlo, no importa quien seas, necesito de ti, somos un equipo —le entregó su anillo.
Él lo recibió y se lo colocó.
—Somos el mejor equipo, porque somos más fuertes juntos y porque nos amamos —ahora fue Félix el que inició el beso, fue rápido. Después de eso se transformaron —. No hay tiempo que perder, quiero acabar con ese sujeto. Oh, por cierto, es mi tío, ese enfermo mental es Gabriel Agreste.
—¿No estaba muerto? —preguntó Marinette desconcertada.
—Cuando te digo que es un enfermo, es porque lo es. Estuvo escondido todos estos años. Te contaría más, pero necesito darle una lección —y así, ambos se transformaron, listos para derrotar a ese villano.
Una revelación algo inesperada, pero ¡ya era hora!
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Mes Felinette
FanfictionSerie de relatos protagonizados por Félix y Marinette. Utilizando el calendario: "Abril Adrinette 2024".
