Hawk Moth no podía creer lo que veía, repentinamente Chat Noir había aparecido y Ladybug seguía transformada, ¿Cómo era posible que siguiera con vida? ¡Félix tenía que destruirla!
—¡Llegó tu fin, Hawk Moth! —declaró el felino.
Esa criatura alada iba a volver a atacar, pero Caparazón lo vio y lo encerró en un escudo, esa criatura no fue capaz de liberarse y cayó al suelo con un golpe que generó un gran estruendo, por suerte no había parisinos cerca, solo superhéroes.
—¡No! —una mujer de piel azul tomó su cabeza, repentinamente comenzó a sentirse mal, le costaba estar de pie. Adrien (transformado aún) se acercó a ella y evitó su caída.
—Estarás bien —le aseguró. Ella se sentía mal para pelear, incluso la criatura comenzaba a debilitarse, de alguna extraña manera se apagaba y se encendía, se estaba borrando poco a poco.
Hawk Moth ya estaba dando todo por perdido, pero decidió jugar su última carta.
—Ladybug, aunque creas que ganaste, déjame decirte que no te dejaré ganar tan fácilmente —nuevamente tocó su anillo y mirando fijamente a Chat Noir (quien intentó mantenerse tranquilo, no quería dar pistas de su verdadera identidad), sonrió e hizo lo que quería hacer —. Te libero de tu existencia.
De ese modo, Chat Noir se volvió y miró fijamente a Ladybug. Le mostró una sonrisa, aunque sus ojos lloraban en ese momento.
—Te amo —le dijo.
Y desapareció. El Miraculous estaba cayendo, Ladybug ni siquiera se acercó. Hawk Moth sonrió, la superheroína estaba desconcertada y su rostro solo demostraba que no entendía absolutamente nada. Ella gritó. Y él estaba dispuesto a acabar con ella.
Adrien recogió el Miraculous lanzando su pelota, ya era suyo. Y Diego utilizó el Miraculous de la abeja para paralizar a ese villano, ya no podía moverse.
—No sé cuánto durará mi poder, deberíamos hacer algo pronto... —declaró.
Pero ella seguía estática. Félix había desaparecido, Félix no estaba, Félix se fue... Fue como parpadear: en un instante estaba ahí y después no. Simplemente se esfumó.
Ladybug se dejó caer en el suelo y comenzó a llorar. Se sentía desconsolada.
Los superhéroes la miraban, compartieron una mirada de lástima y se acercaron a ella. Intentaron ayudarla, pero ella se mantuvo en la misma posición.
—Llegó la hora de ayudar —una adulta con disfraz de conejo se había acercado al lugar, ella se acercó a Hawk Moth y lo sujetó —. Debes venir, Minibug. Debes hacerlo.
—¿Y qué hay de nosotros? Dijiste que tenemos que devolver las joyas —le recordó Rena Rouge.
—Ladybug confío en nosotros, ella sabe quiénes somos. Cuidemos los Miraculous hasta que ella esté bien, demostremos que somos responsables —dijo Adrien. Todos asintieron —. Estaremos en casa, Ladybug. Cuando te sientas bien, ven por nosotros. Gracias por esta oportunidad.
Todos agradecieron y se fueron a sus casas. Todos seguían transformados. Aunque evidentemente les dolía ver lo destruida que estaba París.
*
Bunnix llevó a Hawk Moth a su madriguera, el Maestro Fu también entró y Ladybug hizo lo mismo, siendo llevada por Diego. Bunnix sabía que él conocía la identidad de Marinette, por eso lo dejo entrar, pero una vez que llegaron al lugar donde todo sucedería, él se tuvo que ir.
—Todo estará bien —Diego la abrazó, acarició su espalda y le entregó el Miraculous de la abeja a la chica conejo.
—No puedo creer que él haya desaparecido, Hawk Moth lo borró, ¿Cómo es que hizo eso? No lo entiendo... —Ladybug lloraba, seguía sin entender nada —, ¿Él puede volver?
—Ladybug, la batalla final tuvo lugar y tenemos a un villano entre nosotros —comenzó a decir el Maestro Fu —. Tenemos opciones para él, necesitamos que nos digas algo.
—¿Qué quieres de mí? Cumplí la misión de me dieron y perdí al amor de mi vida, no entiendo nada. ¡Desearía poder olvidar todo esto! ¡Jamás haber sido Ladybug!
Bunnix y el Maestro Fu se miraron fijamente. Bunnix apretó el Miraculous del felino, sabía el poder que este tenía. El Maestro Fu era consciente de que a lo largo de la historia, siempre Ladybug o Chat Noir terminaban siendo Guardianes, eso era algo que siempre sucedía. ¿Ladybug era la persona adecuada para ser una Guardiana? Todo había sucedido de forma rápida.
—Hay una forma de olvidar todo, pero para eso necesitas un entrenamiento. Tienes que aprender a controlar tus emociones —le explicó.
—En este momento siento que todo fue un sueño... Nada parece real... —estaba muy desanimada.
Conversando un poco, llegaron a la decisión de que Gabriel Agreste iría a la cárcel, que ese era el mejor castigo para él. Y eso fue lo que hicieron, aunque nadie sabía quién era, porque supuestamente Gabriel había fallecido hace años, simplemente era un preso más. ¿Qué sucedería con el cuerpo de Emilie? Eso debería decidirlo Amelie, ella era su familiar más directo.
—Creo que en esta ocasión no es necesario pedir un deseo, porque los daños causados pueden ser arreglados con tu poder.
—¡Mi poder! —Ladybug utilizó su habilidad especial, y se ilusionó pensando que Félix regresaría a la vida —, supongo que aún tengo que recuperar los Miraculous para devolverlos después, aún tengo una misión.
—Así es, Ladybug. Pero seguiremos en contacto, tenemos mucho de que hablar.
*
Cuando regresó a París, fue a la casa de Félix. Se destransformó y golpeó la puerta, apenas vio a Amelie supo que todo estaba mal. La mujer la hizo pasar y sentadas en la habitación de Félix, le contó toda la historia sobre los anillos. Marinette escuchaba y no podía creer todo lo que escuchaba.
—Gabriel se quedó con ambos anillos porque fue muy astuto, jamás me quiso devolver el de mi hijo —negó con la cabeza —. Jamás pensé que me haría esto, jamás pensé que sería tan malo. ¡Él estaba muerto, Marinette! —Amelie lloraba.
Ambas se abrazaron. Y antes de que Marinette se fuera, Amelie le entregó una caja, le dijo que eran cartas que él había escrito, le pidió que las leyera.
Ella se fue, dándole privacidad.
Hoy hablé con Marinette. Esa chica es bastante interesante, no es como las demás, ella tiene distintos temas de conversación y escucha a los demás. Es agradable hablar con ella, no es una tonta.
Marinette río entre lagrimas al leer eso.
Adrien y Diego creen que me gusta Marinette y creen que podrán conseguir que salgamos juntos. Crean muchos planes locos, me dan dolor de cabeza. Me da miedo que arruinen nuestra amistad.
Me di cuenta de que Marinette me gusta, quiero decirle, pero al mismo tiempo no puedo hacerlo. ¿Cómo le explicas a alguien que no eres un humano como los demás? Además, tengo la maldición del anillo. Marinette jamás podría amar a alguien como yo.
—Claro que te amo, te amo y esto duele... —sollozó y abrazó todas esas cartas contra su pecho. Nunca pensó que Félix escribía pensando en ella, eso la conmovió, pero al mismo tiempo la hizo sentir mal.
Escribir esto fue una mezcla de emociones, pobre Félix. 🥺
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Mes Felinette
FanfictionSerie de relatos protagonizados por Félix y Marinette. Utilizando el calendario: "Abril Adrinette 2024".
