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Casi siempre soy la última de mis amigos en llegar, pero esta vez llegué temprano, ya que aproveché que mi hermana no estaba en casa para salir antes de que llegara.

Me quedo cerca de la entrada de la secundaria, esperando a que entren mis amigos. Al primero que veo llegar es a Abdiel, pero no se ve igual que siempre, va caminando con la cabeza agachada, trae lentes de sol y se ve algo triste.

-Abdiel... -me acerco-, ¿estás bien?

-Sí -me responde, pero sin verme a la cara y sin dejar de caminar.

-¿Seguro, Abdiel? No te ves bien.

-No pasa nada, Cecy, estoy bien -sigue caminando.

-Eso no es cierto, Abdiel, no estás bien -le digo mientras lo sigo.

-¡Déjame en paz! -se va corriendo.

Me parece extraña la actitud de Abdiel porque él siempre es risueño, carismático y se la pasa diciendo cada burrada que la pasa por la mente. Es obvio que algo le pasa.

-Cecy, hola -dice Laura detrás de mí.

-Hola, Laura -volteo a verla.

-¿Te pasa algo?

-Es Abdiel.

-¿Qué pasa con Abdiel?

-No lo sé, estaba raro, traía lentes de sol, no quería verme, casi ni me habló.

-¿Y dónde está ahora?

-Se fue corriendo por allá -señalo.

-Vamos a buscarlo entonces.

-¿A dónde van? -pregunta Alexis, llegando.

-Buscaremos a Abdiel -responde Laura-. Dice Cecy que no lo vio bien.

-Sí, la verdad estaba extraño -digo.

-Las acompaño entonces.

Los tres caminamos a la dirección en la que les dije que se había ido Abdiel. Lo buscamos por casi todos sitios, pero no lo encontrábamos. Les preguntamos a varias personas si lo habían visto, pero todos decían que no. Alexis lo buscó en el baño de hombres, pero tampoco estaba ahí.

-Ya casi suena el timbre y Abdiel no aparece por ninguna parte -dice Laura.

-Y Alejandro no llega -menciono.

-Sigamos buscando, tenemos qué hablar con él antes de que entremos -dice Alexis.

-Pues sí, pero si no lo encontramos, será imposible -dice Laura.

De pronto se nos acerca Axel.

-Oigan, ustedes estaban buscando a Abdiel, ¿verdad? -nos pregunta.

-Sí -respondemos al tiempo.

-¿No supieron lo que le pasó ayer?

Los tres nos miramos entre sí, sin saber a qué se refería.

-¿De qué hablas, Axel? -pregunto.

-Ayer Abdiel estaba solo en la parada del camión.

-Sí, todos nos fuimos y él dijo que se iba a quedar porque sus papás quedaron de pasar por él -explica Laura-. ¿Qué con eso?

-Pues yo también estaba ahí esperando el camión, cuando llega Gibrán y empieza a molestar a Abdiel.

Laura y yo rodamos los ojos.

-¿Qué le hizo ese idiota a Abdiel? -pregunto.

-Primero empezó a insultarlo, Abdiel lo ignoraba, pero Gibrán seguía diciéndole de cosas muy hirientes, le decía que era un gordo maricón y cosas así. Yo me metí y le dije que lo dejara en paz, pero Gibrán me ignoró y siguió molestando a Abdiel, entonces Abdiel como que se molestó y le gritó que lo dejara en paz, Gibrán le respondió que no y lo empujó, lo que ardió a Abdiel y lo empujó también, Gibrán respondió con un golpe para Abdiel en la cara, Abdiel también lo iba a golpear, pero Gibrán lo tiró al suelo y empezó a golpearlo. Algunos del salón y yo nos metimos y le quitamos a Gibrán de encima, pero Abdiel ya estaba golpeado de la cara. Al final llegaron por Abdiel y Gibrán se fue.

Todo cambió. Libro #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora