Capitulo 14.

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Con las batallas de la tercera prueba del Examen Chunin finalizadas por el día, los genin recibieron un descanso de un mes para recuperarse y entrenarse antes de las rondas finales. Naruto se sentó solo en el tejado de la torre donde se llevaban a cabo los combates, observando las estrellas. Aunque había demostrado su valía contra Kiba, ahora sentía el peso de las peleas que se avecinaban.

"Gaara, Sasuke, Neji... todos ellos tienen algo que les impulsa," pensó Naruto. "Algo que los hace querer ser más fuertes. Pero yo también lo tengo. Tengo a todos mis amigos y compañeros que quiero proteger."

Mientras Naruto pensaba, sintió la presencia de Kakashi acercándose. "Vaya, Naruto, normalmente no eres tan pensativo," dijo Kakashi, con su tono relajado. "¿En qué estás pensando?"

"En las peleas de hoy," respondió Naruto, sin apartar la vista del cielo. "Todos son muy fuertes. Gaara... es como si tuviera un monstruo dentro de él. Y Neji, es tan poderoso y arrogante. Me pregunto si podré ganarles."

Kakashi se sentó junto a él y, por un momento, permaneció en silencio. "La fuerza de un ninja no se mide solo por su poder, Naruto," dijo finalmente. "Es la determinación y el deseo de proteger lo que es importante lo que te hace fuerte. Has demostrado tener ambas cosas hoy."

"Pero... ¿será suficiente?" preguntó Naruto, con un tono de duda en su voz.

"Eso depende de ti," respondió Kakashi. "Lo que sea que enfrentes a partir de ahora, recuerda siempre por qué empezaste este camino en primer lugar."

Naruto asintió, sintiendo que las palabras de su sensei se grababan en su corazón. "No importa cuán fuertes sean mis oponentes," pensó. "Voy a seguir adelante. Voy a convertirme en el ninja más fuerte y proteger a todos los que me importan."

Al día siguiente, los genin tuvieron la oportunidad de entrenar y prepararse para la ronda final del examen. Naruto se encontraba en el patio de entrenamiento, practicando su taijutsu y tratando de perfeccionar la técnica del "Destello Negro."

"Concentración," se dijo a sí mismo, repitiendo una y otra vez los movimientos que había usado contra Kiba. "No se trata solo de golpear. Se trata de sentir el flujo de chakra y esa extraña energía en el momento exacto."

Mientras Naruto entrenaba, fue interrumpido por Rock Lee, quien, a pesar de las heridas sufridas en su combate contra Gaara, se encontraba practicando sus propias técnicas con un entusiasmo inquebrantable.

"Naruto-kun, ¡tu forma ha mejorado mucho!" exclamó Lee, acercándose con su energía habitual. "¿Te importaría entrenar un poco conmigo?"

"¡Claro, Lee!" respondió Naruto, sonriendo. "Siempre es bueno entrenar con alguien que también quiere volverse más fuerte."

Los dos comenzaron a entrenar juntos, intercambiando golpes y compartiendo técnicas. Aunque Lee no podía pelear con toda su fuerza debido a sus heridas, Naruto sintió que estaba aprendiendo mucho de él.

"Tu fuerza viene de tu determinación," dijo Lee, mientras realizaba una patada giratoria. "Nunca olvides eso, Naruto-kun. Si tienes un objetivo claro, ¡no hay nada que no puedas lograr!"

Naruto asintió, absorbiendo las palabras de Lee como si fueran su propio mantra. "Gracias, Lee. No pienso rendirme."

Cuando Naruto fue al campo de entrenamiento del equipo 7 para descansar, se encontró con Sasuke practicando. La marca maldita de Orochimaru era visible en su cuello, aunque parecía estar bajo control.

Naruto: El Shinobi MalditoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora