El viento rugía sobre el campo de batalla, levantando polvo y hojas mientras las figuras imponentes de los tres sannin se enfrentaban. Jiraiya, con su postura resuelta, se situaba al lado de Naruto, listo para protegerlo de la amenaza de su antiguo compañero. Frente a ellos, Orochimaru, con sus brazos sellados, sonreía maliciosamente, sin perder su aire de confianza, a pesar de la limitación de sus habilidades.
Tsunade, que hasta hace poco había dudado, ahora se adelantaba con una resolución clara en sus ojos. No permitiría que Orochimaru siguiera con su plan. Estaba decidida a luchar, no solo por Konoha, sino también por las personas que había perdido en el pasado.
"Orochimaru," dijo Tsunade, su voz cargada de rabia y dolor, "esto termina aquí. No permitiré que destruyas lo que juré proteger."
"Querida Tsunade," contestó Orochimaru con una voz venenosa, "esto no se trata solo de Konoha. Se trata de poder. El poder para cambiar el destino. Si tan solo aceptaras mi oferta... podrías tener lo que siempre quisiste."
Jiraiya, cruzando los brazos, no pudo evitar soltar una risa amarga. "Nunca cambias, Orochimaru. No tienes remedio. Siempre tras el poder sin importar el costo."
Orochimaru rió, sus ojos brillando con malicia, pero a pesar de la confianza en su voz, era consciente de su desventaja. Sus brazos seguían sellados, y aunque su mente aún ideaba estrategias, estaba claro que no podía confiar solo en sus propias habilidades en esta batalla.
Mientras los sannin hablaban, Naruto observaba la situación con intensidad, su Rueda de Ocho Ojas girando más rápido sobre su cabeza, adaptándose a los movimientos en el campo de batalla. Aunque sabía que se enfrentaba a una leyenda como Orochimaru, Naruto también sabía que no era el mismo niño inexperto de antes.
"No me quedaré atrás en esta batalla," murmuró para sí mismo mientras formaba rápidamente una serie de sellos.
"¡Orochi, monstruo serpiente! ¡Bansho, Elefante Máximo!" gritó Naruto.
De inmediato, el imponente Orochi, una serpiente colosal que rivalizaba en tamaño con las invocaciones de los sannin, apareció junto a él. Sus ojos brillaban con una ferocidad salvaje, y sus colmillos goteaban veneno. A su lado, el gigantesco Bansho, el Elefante Máximo, hizo su aparición, exhalando una enorme nube de vapor que llenó el campo de batalla.
Tsunade levantó una ceja, visiblemente impresionada por la potencia de las invocaciones de Naruto. "Esos... esos son shikigamis. Pero su tamaño y poder... son colosales."
Orochimaru, aunque sorprendido por la fuerza de las invocaciones, no dejó que eso disminuyera su confianza. Con una sonrisa siniestra, realizó un rápido movimiento de su lengua y una nueva serpiente apareció a su lado, aunque esta vez con una intención clara.
"Naruto-kun," susurró Orochimaru, "veamos cuánto puedes soportar."
La serpiente de Orochimaru, siguiendo las órdenes de su invocador, lanzó un jutsu devastador hacia Naruto. Era una técnica que manipulaba la tierra, transformando el suelo bajo los pies de Naruto en arena movediza, atrapándolo y tratando de aplastarlo desde todos los ángulos. Las enormes paredes de tierra se levantaron alrededor del joven ninja, y la serpiente gigante se lanzó hacia él para el golpe final.
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Naruto: El Shinobi Maldito
Fanfiction"Seré el más fuerte", se prometía a sí mismo, casi como un mantra. No porque deseara poder, sino porque necesitaba una razón para seguir. Para Ryomen Sukuna, la humanidad había sido un error que merecía ser destruido. Pero Naruto... Naruto no sabía...
