Capitulo 29.

402 26 2
                                        

"¿Qué piensas hacer ahora, Tsunade-sama?" preguntó Shizune, preocupada por la expresión tensa de su maestra.

Tsunade suspiró con frustración. "No pienso hacer nada. Cualquiera que quiera el título de Hokage es un tonto. No vale la pena el sacrificio."

Shizune abrió la boca para hablar, pero antes de que pudiera hacerlo, Naruto, que había estado escuchando la conversación desde un rincón, se levantó furioso. El respeto que tenía por el Hokage, y lo que significaba la fuerza del cargo, no le permitía quedarse callado.

"¡Eso es una tontería!" gritó, señalando a Tsunade con determinación. "¡El Hokage es el ninja más fuerte de todos! ¡Es el que protege a la aldea, el que demuestra su verdadera fuerza! ¿Cómo puedes hablar así del Hokage?"

Tsunade lo miró con frialdad, no impresionada por el arrebato del joven ninja. "¿De verdad crees que ser Hokage significa ser fuerte? Es un camino lleno de muerte y sufrimiento. Cualquiera que busque ese cargo está condenado a perderlo todo."

Naruto apretó los puños, sintiendo una mezcla de rabia y frustración. "¡No me importa el título de Hokage! ¡Yo quiero ser el más fuerte de todos, incluso más fuerte que el Hokage! ¡Voy a alcanzar la cima y ser invencible, sin importar lo que cueste!"

Las palabras de Naruto resonaron en el bar. Su objetivo no era simplemente obtener el título, sino volverse el ninja más poderoso del mundo, alguien que nadie pudiera derrotar. Shizune y Jiraiya observaron con preocupación el desarrollo de la situación, sabiendo que las emociones estaban a punto de desbordarse.

Tsunade arqueó una ceja, claramente sorprendida por la ambición de Naruto, aunque no lo mostró. "¿Así que ese es tu objetivo? ¿Volverte el más fuerte, incluso más que el Hokage?" Tsunade dejó escapar una carcajada burlona. "Solo un niño como tú podría tener una ilusión tan grande."

Naruto apretó los dientes, con una rabia que lo empujaba a actuar. "¡Entonces te lo demostraré! ¡Te desafío a una pelea aquí y ahora!"

Tsunade lo miró con incredulidad. Naruto, un niño, desafiando a uno de los Sannin más poderosos. El solo pensamiento le pareció absurdo, pero al mismo tiempo, había algo en los ojos de Naruto que le recordaba a aquellos que había perdido. Nawaki, Dan... ambos tenían esa chispa de determinación.

"¿Realmente crees que puedes enfrentarte a mí?" dijo Tsunade, con una voz cargada de desdén. "No tienes ni idea de lo que significa ser fuerte. Pero si quieres una lección, te la daré."

"¡Voy a demostrarte que puedo ser el más fuerte!" gritó Naruto, listo para el enfrentamiento.

Jiraiya, que había estado observando en silencio, pensó en intervenir, pero decidió dejar que las cosas siguieran su curso. Naruto necesitaba enfrentarse a desafíos como este para crecer. Shizune, por otro lado, no podía ocultar su preocupación.

"¡Naruto, por favor, detente! ¡No tienes idea de lo que estás haciendo!" intentó decir Shizune, pero Naruto ya estaba decidido.

Los dos se dirigieron al exterior del bar, donde la pelea podía llevarse a cabo sin interrupciones. Tsunade, con una calma implacable, se giró para mirar a Naruto.

Naruto: El Shinobi MalditoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora