Capítulo VIII

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Hela abandonó su trono momentáneamente, perdiéndose entre las sombras. La reina Eleonor no dejaba de ver hacia la dirección donde creía que Hela volvería a aparecer. Sin embargo, la enigmática y elegante diosa apareció a espaldas de Eleonor, sorprendiéndola.

Al bajar la mirada, Eleonor se dio cuenta que Hela venía acompañada de tres imponentes perros lobos; eran tres intimidantes Malamutes de Alaska, parecidos a los que ella acostumbraba usar para tirar su trineo en su antigua vida, gracias a su empuje podía realizar largos recorridos con rapidez. Eran animales muy fuertes y resistentes a los climas extremos. Estos se notaban aún más grandes y fuertes, por supuesto, eran animales del inframundo.

Hela solamente hizo un leve gesto con su mano y los tres perros se sentaron en el acto en frente a su trono. Ella imitó a los canes haciendo lo propio, luego expresó:

—Ellos son tu conexión con el mundo terrenal, Eleonor. Estos animales son capaces de ser tu portavoz ante tus tres hijas. Y como siempre, las reglas de mi reino son muy claras y simples: Sus tres vidas a cambio de otras tres vidas. ¿Estás de acuerdo?...

Eleonor reflexionó y luego dijo con claridad:

—Sí. Estoy de acuerdo, mi señora.

Valkirias y SirenasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora