Capítulo 24

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Los pasos firmes de alguien acercándose hace que ambos se pongan de pie, miran a Jiang Cheng que los observa con ojos furiosos. Wei Ying observa a Lan Zhan, que se mantenía a su lado, con la mano firme en la empuñadura de la espada.

Jiang Cheng rompe el silencio, su voz resonando con un tono siniestro.

- Wei WuXian, realmente no te tomas como un extraño, ¿verdad? Vienes y te vas cuando quieres, llevándote a quien desees. ¿Quizás todavía recuerdas de quién es esta secta? ¿Quién es el dueño?

Wei WuXian sintió que el aire se volvía más denso. Su mente se apresuró a pensar en cómo evitar que la situación escalara.

- No llevé a HanGuang-Jun a los otros lugares más confidenciales de Lotus Pier. Solo vinimos a saludar al tío Jiang y a la señora Yu con unas varitas de incienso. Ya hemos terminado y nos iremos ahora.

- Si te vas, ve lo más lejos posible. No dejes que te vea o escuche perder el tiempo de nuevo en Lotus Pier.

Respondió Jiang Cheng, su tono lleno de desprecio.

Wei Ying frunció el ceño, sintiendo cómo la mano de Lan Zhan se tensaba en la empuñadura de Bichen.

- Lan Zhan, vámonos - dice, buscando una salida pacífica.

Antes de que pudiera dar un paso, Jiang Cheng continuó, su risa burlona y cortante.

- Realmente deberías arrodillarte ante ellos de manera adecuada, ya que ensuciaste sus ojos y contaminaron su paz.

Wei ying se volvió hacia él, el tono de su voz tranquilo pero cargado de descontento.

- Solo estoy aquí para quemar incienso. Eso es suficiente, ¿no?

- ¿Quemar incienso? Wei WuXian, ¿eres realmente tan denso? ¿Ha pasado tanto tiempo desde que te expulsaron de nuestra secta, y aquí llevas a personas inoportunas contigo para quemar incienso para mis padres?- Jiang Cheng disparó, cada palabra como un cuchillo.

La rabia comenzaba a burbujear en el interior de Wei Ying.

-Dilo en voz alta. ¿Quién es una persona inoportuna?

Jiang Cheng no se detuvo.

- Mira lo olvidadizo que eres. Fue porque jugaste al héroe y salvaste al Segundo Joven Maestro Lan, que está parado a tu lado en este momento, que todo Lotus Pier y mis padres cayeron contigo - Cada frase era un recordatorio de un pasado doloroso.

- ¡Cállate!- gritó Wei Ying, la furia brotando de su interior- Esa no es la verdad.

Sin embargo, las palabras de Jiang Cheng lo hirieron más de lo que esperaba.

- ¿Insultar a un cultivador de renombre frente a los espíritus de mis padres? ¿Dónde está tu disciplina?

Jiang Cheng replicó, dejando claro que no estaba dispuesto a ceder.

El rostro de Wei Ying palideció. Se había arrodillado allí para honrar, pero ahora se encontraba en un campo de batalla verbal.

-Jiang Cheng, solo escúchate a ti mismo. ¿Qué estás diciendo? ¿Es apropiado?

- ¡¿Quién es el que insulta a mis padres frente a sus espíritus?! ¿Podrían ustedes dos, por favor, entender en qué secta están? ¡No me importa si actúan tan descaradamente afuera, pero no se atrevan a perder el tiempo aquí!

La indignación y la tristeza se mezclaron en el corazón de Wei Ying, quien había querido reconciliarse, pero se encontró de nuevo en un ciclo de rencor.

- Solo estoy aquí para recordar a tus padres, Jiang Cheng.

- ¡Entonces no lo hagas en mi presencia!- Jiang Cheng gritó, su voz resonando con la ira de una vida de frustración.

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