A lo largo de los primeros meses, Wei Ying se convirtió en el sostén incondicional de Lan Zhan. Siempre estaba a su lado, listo para cuidarlo, apoyarlo y, sobre todo, recordarle que no estaba solo en esto. Lan Zhan sabía que Wei Ying dormía menos y trabajaba más para encargarse de todo en casa y también para atenderlo a él.
Yuan y Yuying también eran de mucha ayuda para su madre, la alegría de los jóvenes ante el embarazo de su madre era evidente.
- A-Niang, ¿necesitas algo? - pregunta A-Yuan una tarde, al ver a Lan Zhan recostado en el sofá con expresión cansada.
- Gracias, A-Yuan. Estoy bien - respondió Lan Zhan con una leve sonrisa.
Pero A-Yuan y Jingyi estaban decididos a ayudar. Jingyi había preparado una pequeña merienda para Lan Zhan, y A-Yuan le llevó una manta para que se sintiera más cómodo.
La relación entre Lan Zhan y sus hijos se fortaleció aún más durante estos meses. A veces, Lan Zhan se sentía frustrado por su propia debilidad y falta de energía, pero tener a su familia alrededor, cada uno de ellos dándole cariño y apoyo, lo ayudaba a mantener la calma y a sobrellevar mejor los días difíciles.
Una noche, después de una cena tranquila, Lan Zhan se recostó en la cama junto a Wei Ying. Sentía una mezcla de emociones; por un lado, la felicidad de saber que estaban creando una nueva vida juntos, y por otro, la ansiedad por los días difíciles que aún les esperaban.
- A veces pienso que no podré hacerlo - confesó en voz baja, mirando hacia el techo.
Wei Ying entrelazó sus dedos con los de Lan Zhan y lo miró con comprensión.
- Sé que es difícil, Lan Zhan - le dice con ternura-. Pero no estás solo. Cada momento complicado, cada malestar... estaremos aquí, juntos, como siempre hemos estado.
Lan Zhan miró a Wei Ying y sintió cómo el peso de sus preocupaciones se aligeraba. La presencia constante y el amor de su esposo eran su mayor fortaleza, y aunque no podía evitar los malestares ni los cambios de humor, sabía que, con Wei Ying a su lado, podría enfrentar cualquier desafío.
Al final de esos tres primeros meses, Lan Zhan ya había pasado por muchas cosas. Las náuseas y vómitos seguían presentes, pero comenzaban a ser menos frecuentes. A veces, aún se sentía abrumado por el cansancio, pero su familia había aprendido a interpretar sus necesidades, y cada uno de ellos estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para aliviar su malestar.
Wei Ying continuaba cuidándolo con una dedicación incansable, siempre buscando maneras de hacerle sonreír, recordándole que él era lo más importante en su vida. Y A-Yuan y Jingyi, también habían aprendido a cuidar y proteger a su madre.
Poco a poco, Lan Zhan empezó a sentir que el esfuerzo y el dolor valían la pena. Cada sacrificio, cada noche sin dormir, todo estaba guiado por el amor. Sabía que todavía les quedaba un largo camino por recorrer, pero ahora estaba seguro de que, con el apoyo de su familia, nada sería imposible.
Y así, mientras Wei Ying lo abrazaba en silencio, Lan Zhan cerró los ojos y dejó que la tranquilidad lo envolviera.
Durante el segundo trimestre de embarazo, los cambios se intensificaron de maneras que Wei Ying jamás imaginó. Al principio del embarazo, había tenido que lidiar con el constante malestar de Lan Zhan: náuseas a todas horas, cansancio extremo y esa aura de incomodidad constante. Sin embargo, cuando llegaron al segundo trimestre, aunque las náuseas se hicieron menos frecuentes, surgieron nuevos desafíos, algunos casi más difíciles de sobrellevar para Wei Ying.
Uno de los cambios más notables fue el humor de Lan Zhan. Wei Ying siempre había conocido a Lan Zhan como alguien sereno, casi imperturbable, con una paciencia infinita y un autocontrol inquebrantable. Sin embargo, el embarazo parecía haber disuelto esos límites con una facilidad asombrosa. De repente, Lan Zhan era un torbellino de emociones. Había momentos en los que estaba tranquilo, disfrutando de una tarde en casa, pero, de la nada, sus ojos se llenaban de lágrimas por razones que a Wei Ying le costaba comprender.
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Volvernos a Encontrar
FanficLuego de trece años We WuXian se encuentra con su omega... y unas cuentas sorpresas más. Aclarar que en esta historia hay fragmentos del libro Mo Dao Zu Shi y la siere The untamed.