Las semanas pasaron y cada vez que Nicole tenía una duda sobre algo, le preguntaba a Selene sobre la vida en la mafia. Era difícil de aceptar de que esos chicos pertenecieran a esa vida. Selene tampoco había visto que tan crueles eran ellos, pero los respetaba y quería a casi todos por igual. Hacer entender a Nicole de que ellos eran malos, pero normalmente se comportaban como los había visto en la boda de Alice, parecía ser imposible. Ante los ojos de la pelirroja, ellos eran divertidos, amorosos y muy protectores, pero anexar asesinos...
—Alice se quedó con la imagen de qué Maksym es bueno. Ella sabe que hace cosas malas, pero si no las ha visto nunca, entonces está bien. Yo crecí con ellos y tampoco me han hecho o dicho algo muy de temer, son excremento con la gente de afuera, pero no con nosotras —le explicaba la griega.
Ambas estaban sentadas en el sofá, viendo la televisión. Nicole mañana tenía un vuelo internacional para Singapur. Así que estaban haciendo su rutina de despedida con helado y skincare. Las mejores amigas también pelean, así que no hay que guardar mucho rencor por eso. Nicole era el tipo de persona que no le gustaba discutir o pensar demasiado. Le gustaba que todo fluyera con el universo. Era alguien con la que podías hablar sobre cualquier tema mientras tomabas un café. Si Alice era un ser puro e inocente, Nicole era un amor y la calma que nadie esperaba.
—¿Alguna de sus esposas o personas cercanas han tenido la parte oscura de la mafia? —le preguntó sin cuidado, comiendo una cucharada de helado.
Selene recordó lo que Fabrizio le hizo pasar a Dereck, Alessandro, y a Emma por Alessandro. A Mak cuando asesinó a la nueva esposa de su padre por llevarle la contraría. Como Fabrizio golpeó a Mak y Kylian y el caso de Kassia con los cinco.
—¿Selene? Si es muy difícil de responder...
—De los cinco Fabrizio es el peor —se burló—, pero ha sufrido bastante. Casi pierde a Aysel hace unos años —la chica abrió los ojos sorprendida—. Alice... cuando conociste a Alice, ella estuvo a nada de perder a su bebé por culpa de la hermana de Mak.
—¿Era mala? —le pareció irreal que alguien pudiera hacerle daño a Alice y además, siendo su cuñada.
—Era alguien que no sabía qué quería. La mafia y el Sacerdocio no se mete con niños, ancianos ni mujeres embarazadas. Tampoco mujeres que son presuntamente inocentes, pero ella... Kassia nos engañó a todos.
Nicole frunció el ceño, al escuchar el cambio en su voz. El nombre le sonaba, pero no recordaba de donde.
—Kassia jugó con los sentimientos de Kylian durante muchos años. Ella nunca lo quiso, pero siempre lo mantuvo cerca para hacerlo sufrir. Nunca lo eligió. Al final mostró su verdadera cara y se echó de enemigo al Sacerdocio. Acercarte a esa mujer es alta traición para todos —confesó—. Kylian por un pensamiento absurdo que tuvo hace casi dos meses está siendo castigado por poner a Kassia en el tema de conversación.
—¿La sigue amando? ¿Qué hizo? —a Nicole le gustaba el hombre, así que se sintió verdaderamente incómoda con esa pregunta y confesión.
—Kylian no volvió a buscarte por ese castigo. Se le prohibió acercarse a ti si tenía pensamientos por Kassia. Pero Fabrizio se dió cuenta de que había sido un error tiempo después. Kylian es medio idiota para aceptar cosas. En fin, no la quiere, pero hubo cosas que no sé en general y por eso mi amigo es intermitente —miró a Nicole—. ¿Desde cuándo te gusta Kylian?
Nicole se rió y se levantó del sofá.
—No me gusta. Tenemos algo raro... solo qué bueno, esto de la mafia me confunde un poco —admitió.
—Kylian es un capítulo aparte. Omite a la mafia y quédate con el hombre que conoces. Créeme, es a lo único que quieres saber —se levantó del sofá—. Era mejor pasar de ignorante, pero ya sabes lo que hace. Ellos no viven diciendo que son. Ninguno quiere ser tachado desde el día uno.
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Educando al Mafioso
RomanceLibro n°3 de la Saga Sacerdocio Kylian había nacido rodeado de amor y protección por todos a su alrededor. Era un hombre romántico y el más fiel compañero. Un amante leal que te hacía mojar las bragas con solo una mirada. Pero lamentablemente, la v...
