Todos fueron informados por Kylian de que Nicole había despertado. La habitación se había llenado y la alegría de cada una de las personas, al verla despierta y viva, hacía sentir a Nicole muy querida. Sus tíos lloraron por un rato, las chicas la abrazaron con cuidado y el doctor revisó a Nicole para saber su estado en ese momento. Afortunadamente, ella no tenía más que golpes, moretones y su pierna recién operada. Es poco, en comparación con el resto de los pasajeros de su vuelo.
—¿Sabes lo mucho que me asustaste? —dijo Selene, al entrar a la habitación—. No dormí desde que supe lo que te había sucedido. Nunca vuelvas a desaparecer, Nicoleta. Fue una pesadilla lo que nos tocó pasar.
Ambas se abrazaron y lloraron en silencio. Aysel y Alice se unieron y entre las cuatro empezaron una conversación ajena a los chicos y tíos de Nicole. Los últimos tenían que hacer los trámites para pagar y llevarse a Nicole.
—Cariño, ¿volverás a Escocia? —le preguntó su tío, rompiendo el momento de las amigas. A Kylian casi se le tuerce el cuello con eso que escuchó.
—Disimula tus ganas de matarlo. Es el tío y sus padres están en ese país. No te olvides que ella no pertenece a tu territorio —le murmura Sasha en tono de broma.
A Kylian no le hizo gracia ni un poquito. A penas la había recuperado del accidente, se había despertado hace menos de dos horas y ya estaban planeando sacarla de su vista. Si ella estaba planeando irse, Nicole sería llevada a la fuerza a Irlanda y encerrada en su casa hasta que se diera cuenta de que su lugar estaba con él.
—Mi trabajo fue movido a Irlanda. Así que no creo que me pueda ir mucho tiempo a Escocia —respondió, mirando con mucho cariño a sus tíos—. ¿Mis padres no pueden venir unos días a casa? Tengo que buscar en donde vivir aquí y...
—Puedes vivir en la mía. Es bastante grande y creo que se puede arreglar uno de los anexos para que estés ahí. Si quieres pagar alquiler con gusto lo acepto —la interrumpió Kylian.
—¿Le vas a cobrar alquiler? —Selene, Aysel y Alice lo miraron mal.
—Bueno, son negocios y es dinero que no tengo actualmente —dijo obvio.
—¿Eres pobre? —Nikolas le preguntó.
—Ahora entiendo por qué no te bañas —aseguró Sasha.
—Podíamos haberte dado unos cuantos centavos estos días —esta vez fue Mak.
—No te avergüences, ser pobre no es malo —señaló Fabrizio—. Entendemos tu economía precaria.
—Por eso parecías un vagabundo —culminó Nicole, haciendo que todos se rieran.
—Ahora hacen chistes juntos —murmuró con orgullo Selene.
—Nicole, no vayas por ese camino. Son insoportables —se quejó Aysel.
—Pero menos amargados —se rió Alice.
—Hablaremos con tus padres, cariño. Lo importante es que estés bien ahora —dijo su tía.
El ambiente era agradable, Nicole había momentos en los que se quedaba en silencio y sus ojos se llenaban de lágrimas, pero era normal. Su situación no había sido fácil. El doctor le dió unos calmantes para relajarla y aliviar el dolor en su cuerpo. Kylian estaba sentado a su lado, acariciando cada vez que podía los dedos o mano de Nicole. La observaba sin que se diera cuenta y estaba pendiente de algún movimiento o deseo de su chica.
Era la versión humana de Zeus.
La puerta fue abierta, dejando entrar a un hombre rubio, de tez blanca y ojos verdes. Tenía el rostro demacrado y su vestimenta azul estaba desaliñada. Era demasiado decir que no era piloto.
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Educando al Mafioso
RomanceLibro n°3 de la Saga Sacerdocio Kylian había nacido rodeado de amor y protección por todos a su alrededor. Era un hombre romántico y el más fiel compañero. Un amante leal que te hacía mojar las bragas con solo una mirada. Pero lamentablemente, la v...
