Apenas una semana después, comenzaste con los ensayos oficiales en Barcelona, y el estudio de grabación en Zaragoza se había convertido en tu lugar de escape cuando necesitabas pulir algo sola. Jaime se aseguró de que todo estuviera listo para que empezaras a ensayar con la banda y el equipo técnico, planificando cada detalle. La cuenta regresiva había comenzado, y el 17 de mayo, el día de tu primer concierto, estaba cada vez más cerca. Entre el ir y venir, Ruslana hacía lo posible por estar presente. Su vida en Madrid era tan ajetreada como la tuya, pero ella encontraba maneras de verte, especialmente en los días de ensayo en Zaragoza. A veces aparecía sin avisar, con esa sonrisa que iluminaba cualquier sala
Una tarde, después de un ensayo agotador, te encontraste sentada en el suelo del estudio, cuando escuchaste el sonido de la puerta. Al levantar la vista, ahí estaba Rus, con una botella de agua fría en la mano y una sonrisa cómplice
- Te he visto desde fuera y pensé que te vendría bien esto - dijo, pasándote la botellaLe devolviste la sonrisa mientras tomabas un trago largo
- Te vas a quedar un rato? - preguntasteElla asintió y se sentó a tu lado, cruzando las piernas. Durante unos minutos, compartisteis el silencio, cada una en su propio pensamiento, pero disfrutando de la compañía mutua
- No tienes ni idea de cuánto significa que estés aquí - admitiste después de un ratoRus tomó tu mano, entrelazando sus dedos con los tuyos
- Recuerdas lo que dijimos? Estoy aquí, contigo. Sé que el calendario va a apretar, pero voy a hacer lo posible por estar en cada paso. Y cuando no pueda... - te miró a los ojos - siempre tendrás mis mensajes, mis llamadas. No pienso perderme esto.Su apoyo te daba una fuerza especial, y aunque el miedo a la distancia aún rondaba en tu mente, la seguridad de sus palabras te hacía creer que esta vez las cosas serían diferentes. En las semanas siguientes, esta dinámica se volvió constante: Rus te visitaba en Zaragoza cuando podía, y en los ensayos de Barcelona, ella siempre hacía lo posible por estar, al menos, durante unos días. Jaime bromeaba con que parecía otra más del equipo, siempre observando cada ensayo desde las sombras, dándote su feedback. Una noche, después de uno de los ensayos más intensos, Rus se quedó hasta tarde en el estudio contigo. El equipo ya se había ido, y ambas os encontrasteis a solas bajo las luces del escenario.
- Qué tal te has sentido hoy? - preguntó Rus, sentándose en uno de los amplificadores mientras te observaba
- Agotada... pero satisfecha. Creo que vamos a hacer algo realmente especial
- Lo sé, lo veo cada vez que subes a un escenario. Eres increíble, tnRus te miraba con una mezcla de orgullo y ternura, y antes de que pudieras decir algo más, ella pasó su brazo alrededor de tus hombros y te atrajo hacia sí. Te dejaste llevar, apoyando la cabeza en su hombro y cerrando los ojos por un momento, sintiendo que todo lo que habías trabajado, cada sacrificio, cada esfuerzo, valía la pena solo por tenerla allí contigo
- A veces siento que esto es un sueño - murmurasteRus te acarició el cabello, su voz era cálida y baja
- Yo también, pero no quiero que despertemosSus palabras hicieron que sonrieras, y entonces, te quedaste mirándola, disfrutando del silencio. Después de un rato, os levantasteis, sabiendo que el trabajo aún no había terminado. Sin embargo, antes de salir, Rus insistió en hacer una última ronda de aplausos en la sala vacía
- Para que te acostumbres - dijo, riéndoseTú también reíste y le seguiste el juego, pero cuando ella comenzó a aplaudir con ese entusiasmo exagerado, te diste cuenta de que esos momentos de diversión y ligereza serían lo que os ayudaría a sobrellevar lo que viniera.
A medida que el día del primer concierto se acercaba, una mezcla de nervios y emoción te mantenía en vilo. Los ensayos avanzaban a buen ritmo, y cada día que pasaba se sentía más como si el gran evento estuviera al alcance de la mano. En cada pausa, aprovechabas para revisar los mensajes de Rus, que siempre llegaban con algún emoji gracioso o una foto divertida de su día a día en Madrid. Esa conexión constante te hacía sentir que, aunque la distancia seguía presente, no era tan abrumadora.
Un día, mientras ensayabas una nueva canción que habías compuesto, tus pensamientos comenzaron a divagar. La letra hablaba de amor, de superación, de volver a encontrar la luz después de la oscuridad. Te preguntabas si alguna vez tendrías la oportunidad de interpretar esa canción frente a Rus. Cuando tomaste un pequeño descanso, decidiste llamarla
- Hola, hermosa! - exclamó, y sonreíste al escucharla. Su entusiasmo era contagioso.
- Hola, Rus. Solo quería saber cómo estás
- Estoy bien, pero no puedo esperar para verte. Cuándo me dejas volver a ir a tus ensayos? - preguntó, haciendo un pequeño puchero que sabía que no podías ver pero imaginabas
- Creo que podría ser este fin de semana. Tengo
ya ensayos generales el sábado, y podríamos salir a cenar después
- Perfecto - respondió, emocionadaLa conversación continuó fluyendo, llenándose de risas y promesas de lo que haríais juntas. Pero mientras hablabas, sentías un ligero nudo en el estómago, una inquietud que no podías ignorar. Esa relación que estabas reconstruyendo era preciosa, pero el miedo a que el pasado pudiera repetirse seguía presente. Después de colgar, decidiste poner todo tu empeño en los ensayos. Tenías que darlo todo. El primer concierto no solo era el inicio de una nueva etapa, sino también una prueba de lo que habías aprendido y superado. La presión se sentía pesada a veces, pero con cada nota que tocabas, con cada acorde que sonaba, recordabas que no estabas sola.
A medida que el día del ensayo general se acercaba, la adrenalina se acumulaba en tu cuerpo. El sábado llegó con una energía vibrante en el aire. La sala de ensayos estaba llena de luces brillantes y un grupo animado de músicos listos para darlo todo. Mientras te preparabas, sentías que cada pulso de la música resonaba en tu corazón. Era un recordatorio de por qué habías elegido este camino. Después de varias horas de ensayo, el equipo decidió hacer una pausa. Aprovechaste el momento para hablar con Rus y compartir tu entusiasmo.
- Estamos a un paso de esto! - le dijiste, sintiendo cómo la emoción te invadía
- Estoy tan orgullosa de ti - respondió Rus con una risa contagiosa - te gustaría que te llevara algo especial para celebrarlo?
- Claro, qué tal si traes mi comida favorita?- propusiste, sabiendo que sería perfecto para celebrar después del ensayo
- Hecho - dijo, y pudiste escuchar la emoción en su vozCuando terminó el ensayo, te sentías eufórica pero exhausta. Regresaste a casa con la mente llena de pensamientos sobre el concierto. Te duchaste y te preparaste, lista para la noche que habías estado esperando. Al llegar Rus, todo lo demás se desvaneció. Ella entró con una bolsa llena de comida y una sonrisa radiante que iluminó la habitación
- Sorpresa! - anunció, sacando un plato de tu comida favorita y una cajita envuelta
- Oyy, te adoro - exclamaste, sonriendo mientras te acercabas a ellaAl abrir el regalo, encontraste una pulsera que tenía grabada una frase especial que enmarcaba todo lo que habíais vivido: "Juntas contra todo". Tu corazón se llenó de emoción y gratitud al pensar en el significado de esas palabras
- Siempre estaremos juntas - confirmó Rus, tomando tu mano y poniendo la pulsera en tu muñeca - Ahora, te sientes lista para darlo todo?
- Vamos a dar un gran espectáculo y estoy preparadísima - dijiste, sintiendo cómo la energía fluía por tus venas
- Estoy aquí contigo, siempre - respondió Rus abrazándote, y eso fue todo lo que necesitabas oír
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RUSLANA Y TN OT2023 | EL DÚO PERFECTO
FanfictionTn entra a OT2023 con el objetivo de comenzar su carrera de cantante como siempre había querido, pero este camino le depara muchas más cosas de las que se imaginaba.