Rus entró al apartamento unas horas después dando un portazo tan fuerte que te sobresaltaste. Su rostro era una mezcla de enojo y angustia, y te observó solo un instante antes de esquivar tu mirada. Ella no te esperaba en el salón. Te levantaste, pero antes de poder decir una sola palabra, ella levantó la mano, cortándote en seco.
- No quiero oírte - soltó, su voz llena de frialdad
La miraste, confundida, pero su expresión endurecida no te daba tregua. Intentaste suavizar la situación con un tono más calmado.
- Rus, estás dramatizando esto... - comenzaste a decir, pero ella soltó una risa irónica-Dramatizando? - repitió con un dejo de amargura, clavándote la mirada - De verdad crees que esto es solo una exageración mía?
La seguiste cuando se fue a la cocina, su espalda rígida y sus pasos marcados por el enojo. Estabas molesta, sí, pero también dolida por su desconfianza. Cuando llegaste, ella se volvió hacia ti de golpe, con los ojos entrecerrados.
- Crees que estoy siendo injusta? - gritó, cruzando los brazos y mirándote con dureza - Que estoy exagerando? No puedo ignorar lo que siento cuando veo cómo te comportas con ella. Te estabas riendo, Tn, dejándola acercarse como si yo no existiera
La intensidad de sus palabras te tomó por sorpresa, y te encontraste luchando entre el enfado y la culpa. La miraste, intentando no perder la calma.
- Y qué quieres que haga? - respondiste, elevando un poco la voz sin darte cuenta - no puedes esperar que me mantenga alejada de todo el mundo. Estoy contigo Rus, no con ella
Pero Rus sacudió la cabeza, sus labios temblaban levemente, y te diste cuenta de que sus ojos empezaban a brillar con lágrimas contenidas.
- No es eso lo que quiero... no quiero que te aísles - murmuró, con la voz quebrada, aunque todavía había una chispa de enojo en sus palabras - pero tampoco quiero sentirme... así. Como si estuviera compitiendo por tu atención. No soy así, Tn. Nunca me había sentido tan insegura... ni tan... desesperada.
- Entonces, confía en mí - dijiste en un susurro, intentando suavizar la situación - Rus, no tienes que ponerte así por alguien que ya no significa nada en mi vida
Ella suspiró, pasando una mano por su rostro como si intentara calmarse, pero su tensión seguía allí, casi tangible.
- No puedo evitarlo - admitió, y ahora su voz era un hilo de vulnerabilidad - Siempre he sido celosa, lo reconozco. Pero contigo es diferente. No sé qué me pasa, solo sé que... que me siento tan expuesta. Me tienes loca Tn, y a veces... eso me supera
La miraste, entendiendo que detrás de su enojo había un miedo profundo, una lucha interna que quizás no había querido compartir antes. Te acercaste, queriendo transmitirle algo de calma.
- No tienes que sentirte así - le dijiste en un tono más suave - Yo solo necesito que confíes en mí. Estoy aquí, contigo. Eres tú a quien quiero a mi lado, y quiero que lo sepas... quiero que lo sientas.
Pero ella se mantuvo tensa, sus brazos aún cruzados, como si intentara protegerse.
- Y si no es suficiente? - preguntó, su voz llena de inseguridad - Y si algún día cambias de opinión?
Sabías que esa inseguridad no venía de ninguna falta de tu parte, sino de su propio miedo, de lo mucho que sentía por ti.
- No pienso cambiar de opinión, Rus - le respondiste con firmeza - Yo te quiero, y no hay nada que vaya a cambiar eso.
Ella te miró en silencio por un momento, y entonces, como si todo el peso de sus emociones finalmente la superara, se dejó caer en tus brazos. El enojo se desvaneció, y en su lugar quedó una tristeza profunda, un agotamiento que la hacía temblar mientras sollozaba contra tu pecho.
La rodeaste con tus brazos, sosteniéndola con fuerza, sintiendo cómo cada sollozo y cada lágrima desgarraba sus últimas barreras.
- Lo siento - murmuró entre lágrimas - No quiero ser así, pero no sé cómo manejar esto. Pensé que lo nuestro era sólido... y ahora me siento tan vulnerable, tan perdida.
- Estoy aquí - le susurraste, acariciando su cabello mientras intentabas calmarla - Te prometo que no tienes que temer. Te amo, y no voy a dejar que nada ni nadie nos aleje.Ella respiró hondo, y cuando levantó la mirada hacia ti, sus ojos aún estaban llenos de dudas, pero también de esperanza.
- Demuéstramelo por favor - susurró, en un tono vulnerable - Demuéstrame que esto es real, que somos reales.
Le sonreíste con suavidad, sintiendo que esa promesa era algo que debías cumplir. Porque amarla significaba también ayudarla a sanar esas inseguridades, y sabías que ambas estabais dispuestas a luchar para que aquello funcionara.
- Te lo demostraré, cada día, de la forma que necesites - le aseguraste, manteniendo el contacto visual
Rus suspiró, y aunque todavía se veía cansada, un leve atisbo de tranquilidad asomó en su expresión. Era como si, poco a poco, los muros que había construido para protegerse se desmoronaran. Te miró con una mezcla de gratitud y cansancio, y finalmente asintió
- Perdóname si he sido injusta... solo que a veces me siento tan pequeña al lado de todo lo que tienes, de todo lo que eres - murmuró, con una sinceridad que te desgarraba un poco más con cada palabra - pero quiero confiar en ti, quiero ser fuerte para esto
Tomaste su mano y entrelazaste tus dedos con los suyos, apretándolos suavemente para transmitirle seguridad.
- No tienes que ser perfecta, Rus. No quiero que sientas que necesitas ser otra persona para estar conmigo - le dijiste, dejando que cada palabra se cargara de sinceridad - Estamos en esto juntas, pase lo que pase
Ella te miró durante unos segundos, y en sus ojos podías ver el conflicto cediendo, las dudas disipándose lentamente. Había una pequeña sonrisa en sus labios, como si comenzara a creerte, aunque fuera solo un poco.
- Gracias, Tn - murmuró - A veces me pregunto cómo es que puedo tener tanta suerte de tenerte a mi lado.
- Entonces deja de dudar - respondiste, acercándote más a ella - Yo también me siento afortunada de tenerte.Rus suspiró, y en un movimiento lento, volvió a apoyarse en tu hombro, permitiéndose finalmente soltarse del todo en tus brazos. Tras unos minutos, ella rompió el silencio.
- Prometo trabajar en esto, en mis celos, en mis inseguridades. No quiero que se convierta en una carga para nosotras. Quiero ser la mejor versión de mí misma para ti - dijo, y aunque su voz era suave, había determinación
La miraste con ternura, acariciando su cabello, comprendiendo que ese era el primer paso hacia algo más profundo, más real. Y aunque sabías que el camino no sería sencillo, estabas lista para enfrentarlo a su lado.
- No tienes que ser la mejor versión de nada, solo quiero que seas tú - le recordaste, sonriéndole con cariño
Rus sonrió, y esta vez su expresión era genuina, tranquila. Sin decir más, sus labios buscaron los tuyos en un beso suave y lento, un gesto que sellaba la paz, la promesa de intentarlo una y otra vez, hasta encontrar el equilibrio que ambas necesitaban.
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RUSLANA Y TN OT2023 | EL DÚO PERFECTO
Hayran KurguTn entra a OT2023 con el objetivo de comenzar su carrera de cantante como siempre había querido, pero este camino le depara muchas más cosas de las que se imaginaba.