UNA NUEVA ESPERANZA

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Decidiste volver a casa unos días, cuando quedaba una semana para que empezase la gira. No regresaste a Zaragoza por la situación con Rus, estabais mejor, simplemente preferiste dejar que se centrase en los ensayos. Habías pasado tiempo con Naiara estos días, llevabais mucho sin veros
- A veces siento que me estoy perdiendo, como si no supiera quién soy sin Rus - confesaste sin ánimo, después de contarle todo lo que había ocurrido - es que no entiendo por qué estamos así, la discusión empezó porque le dije que bebiese más despacio

Naiara te miró con empatía.
- Es normal sentirse así, sobre todo cuando las cosas se complican. Yo creo que Ruslana no está enfadada, tiene muchas cosas en la cabeza ahora mismo y no lo está sabiendo gestionar. Pero debes recordar lo que te hace feliz. ¿Qué es lo que realmente quieres?

Te habías quedado en silencio, reflexionando sobre su pregunta. Habías pasado la mayor parte de tus días concentrada en ayudar a Rus, pero en el fondo, también necesitabas encontrar lo que te llenaba a ti
- Quiero volver a estar bien con ella, pero no sé si eso será suficiente - habías admitido, sintiendo una mezcla de frustración y deseo - creo que yo también he estado distante de más con todo el tema de mi disco, fue un palo grande la verdad
- Las dos estais pasando por mucho a la vez. Cuando tienes la cabeza llena de cosas y además tienes que mantener una relación en la que la otra persona está igual, hay veces que se explota por la mínima tontería. Lo mejor es hablar y ayudaros mutuamente aunque sea complicado

Estuviste dándole vueltas, Nai tenía razón, teníais que hablar. Seguro que cuando ya estuviese la gira en marcha Rus estaba más tranquila, o por lo menos no tendría la misma ansiedad con los preparativos.

A pesar de tus dudas, habías regresado a Madrid con la firme decisión de estar a su lado el día de su debut en la gira. Aunque habíais estado en contacto diario, las conversaciones se habían vuelto casi mecánicas y de apenas un par de mensajes. Rus estaba absorta en los ensayos y tú en tus propios pensamientos. Había días en los que deseabas que todo volviera a la normalidad, pero también entendías que necesitaban este espacio para encontrar su camino.

El día del debut llegó, y la energía en el aire era palpable. Te preparaste con cuidado, eligiendo un atuendo que te hiciera sentir cómoda pero también segura. Te pusiste tu camiseta favorita y unos jeans ajustados, tratando de esconder la ansiedad que crecía en tu pecho.

Cuando llegaste al recinto, el bullicio de los preparativos te envolvió. La música retumbaba desde el interior, y el ambiente estaba lleno de risas y gritos de emoción. Sin embargo, te sentías algo fuera de lugar. La idea de ver a Rus en el escenario te llenaba de nervios, pero también de esperanza. Mientras te movías por el lugar, te encontraste con algunos miembros del equipo de Rus, quienes te saludaron con sonrisas y abrazos. Todos estaban emocionados por el gran día, y tú intentaste sumarte a la euforia, pero la preocupación seguía rondando tu mente.

Finalmente, decidiste acercarte a la zona de la prueba de sonido. Había una multitud de gente alrededor, y el sonido de las guitarras y las voces llenaba el aire. La adrenalina aumentaba a cada segundo. No sabías si Rus estaba en el escenario, pero la expectativa te mantenía alerta. De repente, la puerta se abrió y la figura de Rus apareció. Llevaba una camiseta negra ceñida y unos jeans que resaltaban su figura, y aunque te pareció hermosa, lo que más te impactó fue la forma en que se movía. Había una energía en ella que brillaba, y la veías interactuar con su equipo con una confianza que te llenó de admiración. Te acomodaste en un rincón, tratando de mezclarte entre la multitud. No querías interrumpir, pero a la vez, tu corazón palpitaba con la esperanza de que, al menos por un instante, vuestras miradas se cruzaran.

Finalmente, Rus se dio cuenta de tu presencia. Sus ojos se encontraron con los tuyos, y en ese momento, todo lo demás desapareció. La expresión en su rostro cambió de concentración a una sonrisa amplia y cálida. Era como si un rayo de sol hubiera atravesado las nubes grises que habían rodeado su relación en las últimas semanas. A pesar de todas las dificultades, había un destello de ternura en su mirada. El tiempo pareció detenerse mientras te miraba, y por un momento, sentiste que todo estaba bien. Era un rayo de esperanza en medio de la tormenta.

Al terminar la prueba de sonido, Rus se acercó rápidamente a ti, olvidándose del bullicio que la rodeaba.
- Qué haces aquí? - preguntó, su voz un susurro entre el ruido del lugar.
- Quería verte - respondiste, sintiendo cómo vuestros corazones se aceleraban al estar tan cerca de nuevo
- No sabía que vendrías... Esto significa mucho para mí, de verdad - dijo, mirándote a los ojos con una intensidad que te hizo sentir esperanzada. Se lanzó a abrazarte sin dudarlo, y le correspondiste, sintiendo cómo tu pecho dejaba de pesar como los días anteriores. Te sentiste conectada a ella de una manera que habías creído perdida.
- He estado pensando en... todo - comenzó, y tu corazón dio un vuelco - quiero que esto funcione. Quiero que estemos bien. Pero tengo miedo

Sus palabras te sorprendieron y llenaron de emoción al mismo tiempo. La vulnerabilidad en su voz te hizo querer volver a abrazarla, recordándole que no estaba sola en esto.
- Yo también tengo miedo - admitiste, sintiendo que la sinceridad fortalecía la conexión entre ambas - Pero estoy aquí, Rus. Siempre lo estaré

La tensión que había estado en el aire pareció desvanecerse por un momento, y solo existía la calidez de su mirada.
- Tengo que irme, pero después de la actuación podemos hablar - tú asentiste, sintiendo que esa era la oportunidad que necesitabais

El espectáculo comenzó, y la energía de la multitud fue contagiosa. A medida que Rus se subía al escenario, te diste cuenta de lo mucho que la echabas de menos. Su voz resonó en el aire, y aunque sentías un nudo en el estómago, también había un brillo de orgullo en ti. La actuación fue mágica. Te dejaste llevar por la música, el ritmo, y el talento de Rus. Te emocionaste al ver cómo se entregaba completamente, y la forma en que el público la aclamaba te hizo sentir que todo lo que habías estado pasando valía la pena.

Cuando el espectáculo terminó y Rus salió del escenario, te acercaste a ella, que estaba rodeada por su equipo. La mirada que compartiste fue suficiente para que supierais que estabais pensando lo mismo
- Increíble verdad? - dijo, con su cara iluminada por la adrenalina del momento
- Sí, ha sido espectacular - respondiste, llenándote de alegría.
- Vienes al backstage? - preguntó, y no pudiste evitar sonreír mientras la seguías a través del bullicio, cogida de su mano

Cuando llegaste al backstage, el ambiente era frenético. La gente estaba celebrando, pero todo lo que podías pensar era en lo que tenías que decirle.
- Lo he hecho - dijo Rus, mirándose en un espejo, con los ojos brillando de emoción - no sé cómo, pero lo he hecho
- Y ha sido increíble - repetiste, aún sintiendo que la conexión entre ambas estaba comenzando a repararse
- Ahora, quiero que hablemos de nosotras. Te necesito tn, te necesito en mi vida, pero no sé cómo hacerlo, estoy pasando por mucho, y tú también - confesó, y por un momento, todo lo que había estado aplazando parecía más fácil de abordar

El día había comenzado con incertidumbre, pero ahora, en medio del caos y la celebración, había una nueva esperanza. Te sentiste animada ante la posibilidad de sanar lo que se había roto, y con la determinación renovada, pensabas que estabais listas para enfrentar lo que viniera juntas.

RUSLANA Y TN OT2023 | EL DÚO PERFECTODonde viven las historias. Descúbrelo ahora