La mañana comenzó con una alarma que te pareció más ruidosa de lo habitual. O tal vez no lo era; tal vez lo que te pesaba era la confusión que llevabas encima desde el día anterior. Las palabras de Alba seguían dando vueltas en tu cabeza como un eco imposible de callar. Aun así, trataste de concentrarte. El día sería largo: Jaime había insistido en verte para empezar a planificar detalles del próximo proyecto, y si algo necesitabas en ese momento era despejar tu mente con trabajo.
Ruslana te había escrito temprano, como siempre. La primera notificación llegó incluso antes de que te levantaras.
"Buenos días amoreee. Espero que hoy tengas un buen día. Cuéntame qué harás, vale? Te quierooo🧡"
Leíste el mensaje y quisiste responder, pero las palabras no salieron. Cómo podías hablarle como si no estuvieras hecha un lío? El móvil quedó olvidado en la mesilla mientras te vestías y preparabas para salir.
En el estudio, Jaime te esperaba con una carpeta llena de ideas, documentos y propuestas. Su entusiasmo era contagioso, pero tú estabas lejos de estar al 100%. Mientras él hablaba sobre posibles colaboraciones y conceptos, tú asentías en automático, haciendo anotaciones que no siempre tenían sentido.
- Estás bien? - preguntó de repente, interrumpiendo su discurso, pasando un brazo por tu hombro
Levantaste la vista, sorprendida por su tono.
- Sí, sí. Solo estoy un poco cansada - respondiste acercando tu cabeza a su brazo, correspondiendole el gesto
Él te observó con una mezcla de duda y preocupación, pero no insistió. Sabía que cuando algo te preocupaba, preferías no compartirlo de inmediato.
El día avanzó entre listas de tareas, bocetos de canciones y posibles fechas de grabación. Tu teléfono vibraba de vez en cuando en el bolsillo, pero no te atreviste a mirar. Ruslana seguía escribiendo, y tú seguías ignorándola. Sabías que no estaba bien, pero el peso de las dudas y el miedo a enfrentar tus sentimientos te paralizaban.
Mientras tanto, en Madrid, Ruslana no podía evitar mirar su teléfono cada cinco minutos. Había enviado tres mensajes más desde la mañana, todos sin respuesta. Algo no cuadraba, y lo sabía.
Sentada en una cafetería cerca del centro, Rus intentaba concentrarse en la conversación con Kiki y Violeta, pero su mente estaba en otro lugar.
- Te vas a pasar el día mirando el móvil o piensas contarnos qué te pasa? - preguntó Kiki, cruzando los brazos con una ceja levantada.
- Lo siento - suspiró Rus, dejando el teléfono sobre la mesa - Es Tn. Está rara desde ayer.
- Qué pasó ayer? - quiso saber Violeta, inclinándose hacia adelante con interés.
Ruslana les contó lo poco que sabía: los mensajes cortos de la noche anterior, la frialdad inesperada y el silencio de hoy.
- Estoy segura de que algo pasó, pero no me lo quiere decir. No sé si hice algo mal o...
- Espera, crees que esto tiene que ver contigo? - la interrumpió Kiki, visiblemente molesta - Rus, deja de culparte por todo.
- No digo que esto justo sea culpa mía, pero... se ha ido a Zaragoza por mi culpa y lleva rara desde que llegó allí
- Mira - intervino Violeta - Tn a veces es complicada, lo sé porque la conozco, pero si está actuando raro, no es porque pase nada contigo. Se raya en seguida. Solo tienes que hablar con ella, pero sin presionarla.
- Eso intento, pero si no me responde, cómo hago? - Rus se pasó una mano por el cabello, frustrada.
- Tal vez solo necesita espacio. Pero si crees que esto es algo serio, por qué no vas a verla? - sugirió Kiki.
Rus negó con la cabeza.
- No quiero parecer una desesperada, se fue hace un par de días. Además, tengo miedo de que...
- Miedo de qué? - preguntó Violeta, genuinamente curiosa.
- De que algo esté pasando y no me lo quiera decir. No sé, es una tontería, pero me asusta. O que no quierq verme por allí
Kiki tomó la mano de Rus sobre la mesa, dándole un apretón tranquilizador.
- No es una tontería. Pero confía en ella, vale? A veces solo necesitamos que alguien nos diga que todo estará bien, y tú puedes ser esa persona para Tn.
Ruslana asintió, agradecida por sus palabras, aunque el nudo en su estómago no desapareció del todo.
Era casi de noche cuando saliste del estudio. El cansancio físico se mezclaba con el agotamiento emocional, y el trayecto de vuelta a casa se sintió más largo de lo normal. En cuanto entraste, tu móvil comenzó a vibrar en el bolso.
Te quedaste mirando la pantalla, dudando por un momento antes de contestar.
- Hola...
- Qué pasa, Tn? - La voz de Ruslana sonaba más seria de lo que esperabas, y te golpeó directamente en el pecho.
- Nada, estoy cansada, eso es todo. Por?
- No me mientas. Sé que algo te pasa. Y si es por mí, quiero saberlo.
Cerraste los ojos, apoyándote contra la pared mientras tratabas de ordenar tus pensamientos.
- No es por ti, Rus...
- Entonces, por qué llevas todo el día ignorándome? - La frustración en su tono era evidente, pero también había dolor.
- No quería molestarte.
- Molestarme? Tn... Si algo te preocupa, deberías hablar conmigo, no alejarte. Si no no sé para qué estoy
Las lágrimas empezaron a acumularse en tus ojos antes de que pudieras detenerlas.
- Es Alba.
Hubo un silencio al otro lado de la línea antes de que Rus respondiera.
- Qué tiene que ver Alba ahora?
Le contaste todo, desde el mensaje en el parque hasta las cosas que te había dicho sobre ella. Cada palabra te costaba, pero sabías que era lo correcto. Rus no dijo nada mientras hablabas, y eso solo aumentaba tu ansiedad.
- Yo... sé que no debería haber dudado de ti, pero...
- Pero lo hiciste - interrumpió Rus, su voz temblando ligeramente.
- Lo siento.
- No tienes que disculparte por sentirte confundida. Alba sabe cómo manipular las cosas, y entiendo por qué te afectó. Pero... me duele que hayas pensado que podría hacerte algo así.
Tu corazón se encogió ante sus palabras.
- Lo sé. Lo siento mucho, de verdad. No volverá a pasar.
- Estás segura? - preguntó Rus, con una vulnerabilidad que no habías escuchado antes más que un par de veces
- Sí. Y... voy a volver a Madrid - lo decidiste en ese momento
- Qué?
- Te echo de menos. Necesito verte.
Hubo una pausa antes de que Rus respondiera, y cuando lo hizo, su tono era más suave.
- Yo también te echo de menos amor
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RUSLANA Y TN OT2023 | EL DÚO PERFECTO
FanfictionTn entra a OT2023 con el objetivo de comenzar su carrera de cantante como siempre había querido, pero este camino le depara muchas más cosas de las que se imaginaba.