Capitulo 12

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-Adivina, quién va a trabajar contigo -dije al entrar a la enfermería y observar cómo Jeff me miraba confundido por estar ahí otra vez.

Al escuchar mis palabras, el chico fingió quejarse, pero podía notar su sonrisa a kilómetros.

-Adiós a mis días de tranquilidad.

-Cállate, que te tengo que contar algo muy importante -solté mientras me sentaba en la camilla que estaba frente a él.

-Y qué esperas, suéltalo ya -dijo el chico mientras recargaba la cabeza en sus manos en busca de una mejor posición para escucharme.

-Promete que no vas a decir nada -señalé mientras extendía mi meñique para poder entrelazarlos y hacer una promesa.

-Lo prometo -pronuncio el chico imitando mi gesto mientras rodaba los ojos -Ahora ya cuéntame

-Bese a Minho -admití en un susurro después de una pequeña pausa. Era difícil pronunciarlo en voz alta, pero necesitaba compartirlo con alguien.

El chico abrió la boca asombrado al escuchar mis palabras, lo cual era entendible, ya que era algo muy inesperado.

-No te lo puedo creer, Mily -dijo el chico todavía demasiado asombrado.

-Yo tampoco lo puedo creer aún -confesé

-¿Y besa chido? -preguntó el chico, ganándose un golpe en la cabeza.

-Te voy a matar Jefferson

-¡Auch! Yo solo preguntaba -se quejó el moreno mientras sobaba su cabeza.

-Pues no preguntes idioteces -le dije con una mirada fulminante

-Pero hablando en serio, cuéntamelo todo y con lujo de detalle que chismes a medias no quiero -soltó el chico mientras se levantaba y empezaba a preparar lo que necesitaba para el trabajo.

Yo imité su acción mientras le contaba todo lo que había pasado la noche anterior, tal y como la recordaba sin omitir ninguna parte.

Él me escuchó atento y, cuando por fin termine, soltó un ligero suspiro.

-¿Y qué piensas hacer? -me interrogó el moreno.

-No lo sé, y de hecho sigo pensando que no le gustó para nada -confesé débilmente al chico.

-¿Estás bromeando, verdad? Literalmente él te besó y aun así sigues pensando que no le gustas -exclamó Jeff con las manos alzadas expresando su desesperación.

-Un beso no significa nada, tal vez estaba demasiado borracho como para pensar en lo que estaba haciendo y solo me beso en un impulso -dije intentando explicar mi punto, pero el chico me seguía viendo con una cara des aprobatoria, así que continúe -Además si es que tienes razón y estoy equivocada...

-Cosa que es verdad -me interrumpió Jeff

-Si fuera así, tampoco estoy segura de querer algún tipo de relación en este momento -dije después de fulminarlo con la mirada por la interrupción.

-¿Por qué? -me pregunto confundido

-No lo sé

-¿Es porque no te gusta Minho? -cuestionó el chico con una ceja levantada

-¿Qué? No lo sé Jeff -respondí irritada

-No puedes contestar a todas mis preguntas con un "No sé", Emily. Necesitas una buena razón para dudar de algo que es muy obvio y para negarte a la posibilidad de tener algo con él o con cualquiera.

-Claro que tengo mis razones, pero no es necesario decírtelas.

-Tienes razón, a mí no me tienes que explicar nada, pero en cualquier momento él te buscará y le tendrás que explicar todo -soltó el chico mientras terminaba de acomodar el lugar.

Yo me quedé en silencio porque no tenía nada que responder ante lo que dijo Jeff, ya que una parte de mí sabía que él tenía algo de razón.

Si es que Minho me buscaba para hablar de lo sucedido, tenía que explicarle mis razones por las cuales tomaría algunas decisiones. No creo que sea correcto simplemente ignorar el tema y fingir que no pasó.

¿O si lo puedo hacer?

                                ︵‿︵‿୨♡୧‿︵‿︵

Después de aquella plática, dejamos morir el tema y nos enfocamos en las tareas del día, las cuales eran similares a las de ayer.

Logramos terminarlas rápidamente, así que Jeff se dedicó a enseñarme todo lo que sabía sobre el trabajo. Me enseñó, desde lo más básico, cómo curar una herida hasta lo más complejo, cómo tratar con fracturas severas. También me dio una guía para cómo estudiará algunos remedios que utilizaba. Tenía que aprenderme los ingredientes y la forma exacta de prepararlos.

Quería comenzar a estudiarla, ya que era bastante extensa, pero Sartén vino a avisarnos que la comida estaba lista, así que tuve que dejarlo para después.

Eso sí, es que no me volvía a quedarme dormida.

Al llegar a la cocina todos ya estaban ahí, así que casi todas las bancas estaban ocupadas, así que nos tuvimos que sentar cerca de los corredores, cosa que no me gustaba para nada en este momento, ya que tuve que ver a Minho de cerca.

Jeff parecía estar de lo más divertido con la situación mientras yo sentía que me moría de nervios.

Me costó mucho trabajo lograr comer mientras sentía la mirada de Minho sobre mí, lo cual era una pena porque estaba deliciosa la comida de hoy.

-Te está viendo tu novio -me susurró Jeff al oído con una sonrisa burlona.

-Cállate, Jeff -solté rodando los ojos enojada

-¿Le hablo? -preguntó el chico divertido aún en un susurro para evitar que los demás escucharan.

-¿Te pego? -le pregunté a manera de respuesta a su pregunta tonta.

Él solo se burló y continuó comiendo su comida y un poco de la mía que le ofrecí porque no podía comer bien y Sartén odiaba que desperdiciemos comida.

Los chicos que estaban sentados con nosotros nos intentaron hacer algo de plática, pero yo no lograba mantener la conversación, así que tan pronto como Jeff terminó, me levanté de la mesa y regresé a la enfermería para buscar la guía y comenzar a estudiarla.

Él se quedó platicando con los chicos, así que tuve que ir yo sola a buscarla. Cuando entre al lugar tome rápido la guía que había dejado sobre una camilla que estaba cerca de la puerta y me volví a dirigir a la salida, pero justo cuando gire pude ver a un chico parado en la entrada del lugar a pocos metros de mí viéndome atentamente con los brazos cruzados y una sonrisa ladina.

Era Minho

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