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La silueta de la jefa apareció cuándo las puertas del ascensor se abrieron. Sofía, la jefa de marketing de Emilio, llegó al piso dónde funcionaba su departamento. Caminó a paso firme en dirección a su oficina, dió algunas miradas a los lados.

Notó un pequeño grupo de empleados en un sector, así que se acercó. Algunos notaron su presencia y se retiraron a hacer su trabajo. Sofía contaba 3 errores, al cuarto; te ibas a casa con una caja llena de tus cosas.

El sábado era uno de los días en que se podía dar por seguro que Emilio no aparecería, debido a eso, todos se tomaban el día con más tranquilidad; pero Sofía veía aquel día cómo uno de los más importantes, ya que los lunes salían las campañas y el fin de semana era la última revisión de los afiches.

— El señor Osorio no es de compartir su vida personal. —comentó una chica, recargada en la pared —. Nadie sabe mucho sobre Alatz, él es hijo del jefe con alguien que conoció cuándo vivió en estados unidos.

Sofía alzó una ceja. La Alfa vió a Federico McGregor allí, hablando con sus empleados cómo si no tuvieran nada que hacer.

E il lavoro per quando? (¿Y cuándo el trabajo?) — dijo Sofía, logrando que las pocas personas del grupo la miraran—. C'è molto da fare (Hay mucho que hacer). ¿Y ustedes descansando? Tienen un horario para per prendersi(tomar) una pausa.

Los empleados, en su mayoría nuevos que aún no entendían el idioma de la jefa, parecieron esfumarse por dónde pudieron. Sofía ya estaba de mal humor y acababa de llegar.

La Alfa miró al hombre que distraía a sus empleados y se acercó, lo escaneó con la mirada.

— ¿Cuál es el motivo della tua presenza (de tu presencia) en mi lugar de trabajo?

— Tengo entrada libre, soy socio. — Le restó importancia el Alfa rubio.

Hai libero accesso all'area amministrativa, non al mio settore. ( Tienes acceso gratuito al área de administración, pero no a mi sector ) — Sofía se cruzó de brazos, recargando su peso en una pierna —. Así que, permíteme acompañarte a la salida.

Federico asintió serio. Ambos caminaron lento hasta el ascensor que llevaría a Federico fuera del edificio, eso deseó Sofía.

¡Non li vedo progredire! (¡No los veo progresar! ) — La Alfa aplaudió llamando la atención de todos —. ¡Si no tengo i manifesti (los carteles) para el fin del día, li licenzierò tutti (los despediré a todos)!

El lugar pareció tomar movimiento luego de eso. La mujer era capaz de despedir a todos si quería, no le molestaba contratar a otro grupo que si pudiera trabajar y no charlara en el horario de producción.

Al llegar al ascensor, Sofía misma apretó el botón hacía abajo, sin preguntarle al hombre a dónde iba.

— Bonito piso, es un gran lugar de trabajo. — elogió Federico.

Sofía lo ignoró, esperando el ascensor con sus manos entrelazadas en su espalda baja.

— Ya veo porqué Emilio tiene ese tipo de difusión, haces un gran trabajo con esos anuncios.

Sofía miró su reloj de muñeca, el ascensor tardaba demasiado. Federico ignoró el desinterés de la mujer.

— Tengo algunas recomendaciones para esos afiches, creo que-

Sofía lo interrumpió, sin dejar de mirar al frente.

— No me interesa lo que tengas que decir, yo sé lo que hago. Yo no te digo cómo transportar cosas.

ALATZ II // Adaptación Emiliaco OmegaverseHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora