Alatz entró a su casa.
— ¡Llegué! — gritó.
Se extrañó cuándo nadie lo recibió, dejó sus llaves en su lugar. Su madre debería estar en casa, y Abdiel.
— ¿Mamá? — preguntó esperando que apareciera, pero nada.
Alatz empezó a subir las escaleras, para llegar a su habitación, cuándo Abdiel apareció justo al final de los escalones.
Alatz, por instinto, estiró sus brazos a él. La puerta de seguridad estaba abierta. Su mamá nunca la dejaba abierta.
— ¡Hice una pintú-ra pala ti! — chilló Abdiel con una gran sonrisa.
— ¿Para mí? ¡Qué emoción! Muéstrame, cachorro.
Abdiel corrió hacía su habitación. Alatz terminó de subir y cerró la puerta de seguridad con traba. Se apresuró a llegar a su habitación para dejar su mochila.
Abdiel entró al cuarto, alzando una hoja que tenía una pintura de una casa. Alatz la tomó para verla de cerca.
— Te la ré-galo. — Abdiel mordió su labio nervioso, esperando la respuesta de su hermano mayor.
Alatz sonrió por la ternura que le causaba el esfuerzo de Abdiel por pronunciar la «R».
— Esta preciosa, Ab ¡Gracias!
Abdiel dejó crecer su sonrisa cuándo Alatz colgó con un señalador su pintura, justo en el centro de su tablero de dibujos.
— Mamá dijo que iba a gustar-té. — comentó el Alfita estirando sus brazos para que su hermano lo levante.
Alatz rodó los ojos por el capricho de Abdiel, pero igual se agachó para que su hermanito se suba a su espalda.
— Tenía razón. — habló Alatz acomodando las piernitas de su hermano en su cintura y ladeó la cabeza para verlo —. ¿Dónde está mamá, cachorro?
— En mi cama. Se quedó dor-mido mientas yo pintaba. —susurró el Alfita y puso un dedo sobre su labio.
Alatz frunció el ceño, confundido. El Alfa hizo un sonido de pregunta cuándo Abdiel tiró de su cabello.
— Tengo hambre.
Alatz asintió, pero antes de bajar a la cocina caminó a darle un vistazo a su madre. Joaquín dormía en la cama de Abdiel, y a su lado en el suelo, esparcidas todas las cosas para pintar del niño.
🍃🍃🍃
Alatz miraba aburrido la película que había elegido su hermano.
Ambos sentados en el sillón grande, tan grande que Abdiel decidió que el lugar más cómodo era sobre las piernas de Alatz, con su cabecita recostada en el pecho de su hermano.
Alatz dejaba besitos en su cabello de vez en cuándo.
Su padre y hermanos aún no llegaban, y su madre no había despertado.
Era el momento de Abdiel y Alatz, que rara vez sucedía. Miraban películas que el Alfa mayor odiaba, pero no lo dice para que Abdiel no esté triste, también se llenaban de postres y dulces.
— Me vas a despeinar. — advirtió Abdiel después de que Alatz le dejé un beso en la cabeza.
— Yo miro tus películas y tú me dejas darte besitos, era el trato, enano.
Abdiel se encogió de hombros y se llevó a la boca la bombilla de vasito de elefante, lleno de chocolatada. Alatz se llevaría un regaño por darle tanto chocolate.
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ALATZ II // Adaptación Emiliaco Omegaverse
Fiksi Penggemar《 DÓNDE ALATZ NO SABE EXPLICAR LO QUE SIENTE. 》 《 No puedo observar cómo te estás rompiendo en pedazos por alguien que no se arriesgaría a tener una sola grieta por tí. 》 2° TEMPORADA DE "ALATZ" EMILIO -》ALFA JOAQUÍN -》OMEGA Todos los créditos son d...
