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~ Porque cuándo estoy contigo, llega el verano y se termina el frío ~













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La música no estaba demasiado alta, había grupos grandes de chicos en algunas zonas y algunos otros bailaban en la pista.

Alatz bebió de su vaso, mirando a las parejas bailar. Diana y Yamilet estaban en el puesto de fotos, y Arthur estaba comiendo, sentado junto a él.

— Debe ser muy importante. — le dijo Arthur, relamiéndose los labios para limpiar los restos de comida.

Alatz todavía se cuestiona si Arthur hace algo más que decir cosas incoherentes y comer.

— ¿De qué estás hablando?

— De Jerry, la razón por la que no vino.

Alatz frunció el ceño en su dirección.

— ¿Sabes cuál es?

— No, no lo sé… Pero supongo que debe ser muy importante, él no quería nada más que venir a ésto contigo. — Arthur tomó su vaso y le dió un trago —. Me habló de hoy desde que lo conozco y las personas no platican sobre un evento al que no quieren ir, mucho menos 2 meses antes…

Alatz bajó la mirada. Le encantaría saber la razón de Jerry, y más importante, el porqué no le dijo nada.

— Anímate, hombre, ese Omega está perdido por tí. — Arthur negó —. ¿Sabías que se pone un tanto hostil si la gente habla de tí?

Alatz sonrió de lado, sí, tenía una idea.

— ¿A qué te refieres?

— ¡Me amenazó! Dijo que cortaría mi lengua con uno de esos cuchillos de la cafetería. Su lobo me apuntó con uno y todo.

Alatz no pudo evitar reírse fuerte.

— Ese es Darren. Es una dulzura, ¿no crees?

Arthur frunció su ceño. Alatz podía verlo con claridad, aunque las luces estuvieran apagadas y sólo hubiera luces de colores iluminado bastante poco el lugar.

— Es una dulzura cuándo estás cerca, todo el resto del tiempo es una bestia.

— Es perfecto. — dijo Alatz con orgullo.

Arthur iba a bromear sobre la postura del Alfa, pero se detuvo al ver una silueta llegar a la mesa. Alatz se tensó al alzar la vista y encontrarse a Aylin frente a él.

— ¿Podemos hablar?

Alatz parpadeó en su dirección. Ella estaba usando el vestido que tanto le había presumido a sus amigos, sólo que ahora no tenía con quién combinarlo. Un pequeño bolso negro, de tiras finas, colgaba de su hombro.

ALATZ II // Adaptación Emiliaco OmegaverseHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora