Narra Carlos
Tomé la barbilla de Charles, y deposité un delicado beso sobre sus labios, acaricié su torso desnudo, sentí como su piel se erizaba, sabía que esas caricias excitaban al chico.
– Haremos cosas sucias hoy. – dije dejando atrás la delicadeza y dulzura.
– ¿Qué tipo de cosas sucias? – dice sin tiempo, ya que en un instante lo lancé hacia la cama, me coloqué frente a él y me coloqué de rodillas observando su gesto, mordía su labio inferior, cerraba sus ojos, esperando el momento, y no lo haría esperar.
Tomé el botón de su pantalón y lo zafé en un instante, bajé el zipper de este, dejando ver su paquete marcado en la ropa interior de color rojo.
En pocos segundos me deshice de su calzada y su pantalón, dejándolo en simple ropa interior, podía observar su miembro inquieto, esperando a ser devorado por mi boca.
– Trata de no correrte en 5 segundos... ¿Si?
– Mierda Calos, no puedo prometer eso, estoy tan caliente. – sus palabras, vaya que me habían calentado también a mí, tomé el elástico de su bóxer y jugué con él por unos segundos, viendo la desesperación de Charles, gemía como una chica urgida, y aun ni lo había tocado.
Bajé la prenda restante dejando a plena vista su masculinidad. Lo tomé entre mis manos y eso había estremecido aún más a Charles, introduje su miembro en mi boca y con mi mano haciendo movimientos de arriba abajo con él. Los gemidos de Charles se escuchaban por todo el departamento.
Sus jadeos y un "Ohh Calos" que quizá sin querer había dejado escapar de entre sus labios, masajeaba este con más intensidad. Charles estaba llegando a su punto, su expresión me lo decía, la forma en que arqueaba la espalda, me lo decía, quería probarlo, su esencia, su sabor, quería probar todo de él, en el momento menos indicado sentí todo ese líquido caliente sobre mi lengua, y unas cuantas gotas resbalando por mis labios, Charles al observar dicha escena, con su pulgar limpio los residuos y paso su dedo por mi boca, quería que yo lo tragara todo, y eso era tan jodidamente caliente.
– Eres un travieso. – dije con la voz agitada.
– Dime que esto no ha sido toda nuestra noche de bodas.
– Apenas estamos iniciando. – dije mientras retiraba el cinturón de mis pantalones.
Charles posó una mano sobre las mías, deteniendo mis movimientos, se arrodillo frente a mi haciendo el trabajo por mí.
– Oh Charles, no es momento para que me pidas perdón y no soy un dios para que me reses. – dije para después morder mi labio inferior.
– Eres un tonto. – dijo soltando una carcajada, pero aun sin dejar de hacer lo que tenía en mente.
Me despojó de toda mi ropa, dejándome desnudo frente a él, sin pensarlo dos veces, comenzó a lubricar mi miembro, introduciéndolo en su boca, la forma en que movía su lengua, era majestuosa, la profundidad de su garganta debe ser extraordinaria, al lograr meterlo todo por su boca.
Levanté a Charles, dándole un salvaje beso, tumbándolo sobre la cama, tomé sus piernas y las separé, dejándome el paso libre para entrar en él, rosé mi miembro contra su entrada, Charles gemía, el placer era obvio en sus gestos y sonidos.
– ¿Estás listo? – dije en son de jadeos.
– Hazlo ya Calos. – amaba que me dijera "Calos", fui entrando lentamente en él, observando cada gesto del menor, cada facción de su rostro.
No sé en qué punto fue que me fascino hacerlo con Charles y no sentir ni cosquillas el pensar hacerlo con una chica.
Mis embestidas se hacían más fuertes, mientras Charles más me pedía.
Tomé el miembro de Charles, el cual estaba tibio y firme. Masturbaba a Perceval, mientras yo lo penetraba, la sensación del líquido que antes escurría por mis labios, era la misma que ahora sentía como escurría por mis manos, Charles había llegado, manchando con su intensidad mi puño y su abdomen. Después de unos segundos, también llegue, dentro de Charles, tal y como él me lo había solicitado.
– Nunca me imaginé mi noche de bodas, y si alguna vez lo pensé, creo que habría sido así.
– No entendí una palabra de lo que dijiste, pero yo también te amo. – dije recostándome en su pecho, el tiempo se me fue ahí, hasta que caí en el sueño.
Después de eso, pase tres maravillosos días despertando y encontrándome con sus lindos y marrones ojos.
Pero, así como había cosas buenas, había cosas malas, podía ver los cambios en Charles, eran notorios, su estado de ánimo y sus ganas de divertirse, se iban agotando.
Leía arriba y abajo la lista de Charles, la mayoría de las casillas ya estaban marcadas "Salir con Carlos", "Primera vez con Carlos", "Novio de Carlos", pero había unas que aún no, el tiempo se me estaba acabando, era imposible saber cuándo Charles había escrito esta lista, era realmente preocupante el saber si un día reciba una llamada con la noticia desbastadora.
Hace un mes esto no me habría importado, pero ahora era notorio que hasta cierto punto tenía miedo, mucho miedo. Siento los pasos de alguien detrás de mí y guardo la hoja en mi pantalón.
– Hola Carlos. – dice, al voltear, el menor se lanza sobre mí y me abraza. Le tomo de la barbilla y le doy un ligero beso en los labios y lo observo por unos segundos.
– Estás pálido, Charles. – dije en un susurro.
– Tuve un bajón de presión, pero estoy bien. – justificó, pero el cansancio en su voz era notorio.
– ¿Te pasa seguido? – cuestioné.
– Últimamente... - lo pensó y me miró. – Si, me paso tres veces hoy.
– Oh mi jamón icónico, no. – dije asustado, lo abrace más fuerte y derramé una lagrima.- según tus cuentas... ¿Cuánto te queda?
– Emm. – hizo su cara de pensativo. – una semana, quizá menos o más. – al escuchar la cifra mi corazón se aceleró, no era justo que me quedara tan poco con Charles, no lo había disfrutado lo suficiente.
– Te odio Charles. – dije con lágrimas en mis ojos, en cambio, los ojos de Charles reflejaban confusión.- ¿Qué me dirás cuando todo esté pasando? – dije con una mezcla de furia y tristeza. -¿Fue un placer coincidir en esta vida? – dije y lo abracé, aferrándome a él, limpiando las lágrimas que le había hecho derramar, estaba furioso, pero no quería perder ningún segundo con él.
Mi corazón estaba por estallar, quería llorar, tirarme a lloriquear como una chica de 12 años, que ha perdido su primer novio.
Yo perdería al amor de mi vida en cuestión de días, y mi corazón no quería sentir esa perdida, no aún.
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"Tú Y Yo, Juntos..." Charlos adaptacion.
FanfictionSentía que el corazón se me salía por el pecho, cuando vi que ÉL recogió mi libreta y le dio un vistazo.