(Pendiente de edición)
Esa misma mañana, un par de horas después, me despierto sobresaltada. Un ligero peso oprime mi pecho mientras escucho en la lejanía gritos ahogados en pasos agitados, que corren de aquí para allá provocando que la madera del suelo chirríe.
"Esto no puede significar nada bueno" Es el primer pensamiento que cruza mi mente. Me levanto a toda prisa, espabilandome lo más rápido que puedo. Al cruzar el umbral de la habitación, se desata el caos.
—¡Ann! ¡Oh Ann!— Me recibe la voz de Klaus. Apenas veo un retazo de su cuerpo cuando ya lo siento pegado a mi. Me abraza por los hombros melancólicamente, mientras deja escapar un suspiro dramático que me pone los pelos de punta.— No te va a gustar nada lo que tengo que decirte.
No pronuncio palabra alguna. He escuchado tantas veces esa frase a lo largo de mi vida, directa o indirectamente, que mi cuerpo reacciona a ella de forma automática.
—Five y Génesis no están.
Tardo un poco en digerir esa información. Noto mis párpados desplegándose hasta que noto un escozor extraño. Un cosquilleo se apodera de la boca de mi estómago y mis puños luchan por no deshacerse sobre ellos mismos. Mis ojos no se despegan de los de mi contrario.
—¿Qué?— Es lo único que mi boca puede balbucear.
Klaus se dispone a responderme. Se lleva una mano a la frente y todo para aportarle a la escena ese toque teatral que acompaña a su personalidad hasta en los peores momentos. Pero justo en ese instante, Diego planta una mano sobre su hombro.
—No están en ninguna parte de este vertedero— Resopla, como si llevara un buen rato buscando en lo que yo disfrutaba en el consuelo de la inconsciencia.
—¡¿Qué QUÉ?!— Estoy al borde de agarrarme de los pelos como una loca. Ya sea por la falta de sueño o porque esta desquiciante familia de ineptos acabará algún día con mi precario estado mental— ¿CÓMO QUE HAN DESAPARECIDO?
Mis facciones retratan la locura propia de alguien que ha disfrutado poco de la luz solar en estos últimos días. Mi mandíbula desencajada y mis ojos saltones han de ser una imagen petrificante para los hombres que yacen frente a mi, pues me observan como si fuera un coyote rabioso a punto de devorarlos. Lo cúal, lo veo una opción factible.
—Nadie los ha visto en todo el día...— Comenta temeroso el de los cuchillos, jugueteando con uno entre sus dedos. Sé que solo hace eso cuando está nervioso.
De lo más profundo de mi garganta nace un gruñido gutural que nos sorprende a todos. Ruedo los ojos, y dejando a los hermanos a media historia, me introduzco de nuevo en el cuarto, pegando tales zancadas que el suelo parece retumbar a mi paso. Estoy tan enfadada ahora mismo, que no me extrañaría que las paredes comenzaran a teñirse de rojo en cualquier momento. Cojo el mismo bolso que me ha acompañado durante estos días, meto las dos hojas del informe que me quedan por leer (Arrugandolas un poco al introducirlas en el bolsillo trasero) y salgo escopeteada hacia la calle.
El sol de la mañana me golpea la cara violentamente. Unas llamaradas me rodean como reclamando mi poca presencia fuera del cuarto. Casi había sentido lo cálida que puede sentirse la claridad.
Por mi cabeza pasan millones de escenarios, de conjeturas y cavilaciones sobre dónde demonios esos dos estúpidos pueden estar. Y, sin embargo, al mismo tiempo, sentado en el trastero de mi cerebro, está el pensamiento... O más bien la duda, sobre porque Five, después de nuestra conversación de anoche, ha decidido largarse sin avisar. No aseguraría que no es propio de él, no lo conozco lo suficiente cómo para hacer tal afirmación. Lo que sí sé, es que pensaba que estábamos cerca de llevarnos decentemente bien... ¿Por qué huiría así?... ¿Por qué con ella?
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Deconstructed
Fanfiction────୨ৎ──── "Actúas como si no fueras excepcional, extraordinaria. Un destello de luz en un mar negro" ─── 𝙇𝙖 𝙧𝙪𝙩𝙞𝙣𝙖 de esta inusual familia de 7 se ha vuelto monótona. Salvar el mundo y repetir. Atrapados en un bucle del que no están muy s...
