(Pendiente de edición)
No puedo articular palabra alguna. Es como si una fuerza superior a mi se adentrara por los recovecos de mi cuerpo y me paralizara. La imagen, desarrollándose todavía en todo su esplendor en frente de mí, parece producto de un sueño lúcido del que no soy capaz de escapar.
¿Qué demonios hace Five con Génesis en una cola de gente a la espera por entrar a una discoteca? ¿Acaso había pérdido el juicio? ¿La poca inteligencia que le quedaba se esfumó junto con su sentido de la lealtad?
Una punzada de dolor atraviesa mi estómago, pues realmente creí como una necia que tras la conversación tan íntima que compartimos la otra noche, ambos estábamos en la misma página. Resulta que no. La prueba la tengo delante.
La mano de Víctor se cierra sobre mi muñeca, sacándome de mi ensimismamiento y devolviéndome a la realidad.
—Son ellos...— Murmura, citando lo obvio. No añado nada porque no tengo nada que decir.
No es hasta que pasan un par de minutos que logro conectar con la situación y reaccionar propiamente. Parpadeo un par de veces para aclararme la vista, que estaba emborronada por el caudal de pensamientos que me había abrumado. Pero es demasiado tarde. Observo con cinismo como la pareja de fugitivos se adentra en el establecimiento oscuro decorado con una iluminación estrambótica. Sin perder más tiempo, arrastro a Víctor a la fila. Nos planto al final de esta, mientras resoplo en una mezcla de frustración y ansiedad.
Todo lo que ocurre hasta que por fin llegamos a la entrada se desarrolla con una lentitud pesada. Víctor intenta, fallidamente, quitarle hierro al asunto haciendo algún que otro comentario jocoso al respecto, pero no consigo siquiera esbozar una sonrisa. En mi rostro solo se dibujan unas facciones curvas del disgusto.
Cuando llega nuestro turno, el de seguridad nos pide la identificación. Revuelvo los papeles en el bolso en busca del documento, tendiendoselo con prisa. Lo que sucede a continuación me resulta extraño, pues la sombra de una expresión que no logro descifrar oscurece la cara de ese hombre fornido en lo que me devuelve la identificación. Sin embargo, no consigo preocuparme lo suficiente. Estoy tan centrada en encontrar a Five y Génesis que lo demás no tiene cabida ahora mismo.
Una vez dentro de la discoteca, todo se convierte en un carnaval de colores y sonidos altos. Victor no tarda en aparecer a mi lado, su piel teñida de rojo por culpa de las luces. Parece maravillado con este nuevo entorno. Percibo como mueve el pie sobre el suelo al ritmo de la canción que el DJ está reproduciendo, una sonrisa socarrona alzando las comisuras de su boca.
—¡Me encanta este sitio!— Exclama por encima del ruido. Yo me detengo para mirarlo con una mueca de extrañeza en la cara.
—No pensaba que fueras el tipo de hombre al que le gustaban las fiestas.
Me regala una risotada para luego encogerse de hombros.
—No he ido a muchas. Quizás es por eso que esta me gusta tanto... Eso y porque estoy contigo.
No reconozco sus palabras. Estoy ocupada escaneando la primera planta de lo que, creo, es un edificio de tres pisos, todos dedicados al entretenimiento más barato y simple del ser humano. La pareja podría estar en cualquier lado, haciendo cualquier cosa...
Están expuesto. No puedo calcular con exactitud la cantidad de gente que ya los habrá visto a estas alturas. Me deshago los dedos en movimientos dolorosos, retorciéndolos.
—Es mejor que nos separemos— Digo finalmente — Cubriremos más terreno de esa manera...
No obtengo una respuesta inmediata. Victor me mira impasible, me atrevería a decir que con un poco de reproche. Voy a retomar la palabra, pero él me la arrebata de los labios.
ESTÁS LEYENDO
Deconstructed
Fanfiction────୨ৎ──── "Actúas como si no fueras excepcional, extraordinaria. Un destello de luz en un mar negro" ─── 𝙇𝙖 𝙧𝙪𝙩𝙞𝙣𝙖 de esta inusual familia de 7 se ha vuelto monótona. Salvar el mundo y repetir. Atrapados en un bucle del que no están muy s...
