25. ¿Es realmente amor?

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Dime que perder todo es lo que te salvó.

Dime que finalmente has probado la libertad. No mientas.

Lo veo en tus ojos. Las mujeres mienten a sus madres.

Las mujeres no saben cómo usar sus propias voces

y recurrir a cosas más profundas. No mientas.

Dime que amabas destruir.

Dime que me necesitabas. Por favor.

Eres las piezas de mi columna vertebral.

Eres el suelo bajo mis pies.

Estás hecha de las cosas más profundas que la tierra

puede dar. Admítelo: estás perdida sin esperar.

¿Podrías imaginarte a ti misma en el paraíso?

Incluso la hija de los dioses debe conocer la sociedad,

a veces no debe querer nada más que ser

atrapada en un infierno de eternidad. Agradéceme, reina mía.

Te he dado la infinitud.

-Clementine Von Radics.

🌿🔥

Las palabras emocionales son algo que parecía caracterizar a aquel matrimonio de dioses, nadie hubiera esperado que el gran y temido dios Hades tuviera aquel lado tan sensible con su esposo, pero solamente los dioses y sirvientes cercanos suyo ya conocían la bondadosa y frágil persona que era. Por lo que al momento de unirse con el dios más dulce de todos, sabían que aquella bondad sería simplemente aumentada.

Aunque claro, muchos en el olimpo hablan del matrimonio como el más infeliz de todos, se habían hecho rumores sobre lo sucedido, en como por la infelicidad y traición de Hades a Perséfone, había terminado por castigar a aquella ninfa, incluso algunos dioses y criaturas hablan de que había sido Deméter, quien se había enterado de la infidelidad usandolo a su favor para hacer entrar en razón a su hijo y volver, pero este había decidido tomar otro camino.

Así es como inició el mito de Perséfone, Hades y mente.

Así nació una mentira, una que sería transmitida por muchos, muchos años.

–Solo quiero decirte que aunque en si, fuiste tú él que estaba provocando todo este tiempo no te guardo record –intento lucir serio y firme, aunque no era realmente su especialidad lucir temible, Luzu lo hacía ver tan fácil– Porque a pesar de todo, hiciste feliz a Lusu aunque sea un tiempo. Yo... te perdono Auron, así que espero que las cosas mejoren entre los dos, no por mi. Sino por Luzu, si en verdad lo aprecias espero que puedas considerar una tregua. ¿Y bien que dices? Podemos ser algo así como... ¿amigos?

Roier se detuvo al llegar con su dios en aquel jardín, mirando confundido.

–¿Estás hablando con la planta?

El dios azabache se asustó, notando la presencia de no solo Roier, sino de Spreen, quien lucia divertido.

–Spreen, Roier.

–Che, sabes sabía que lo tuyo era como tu mamá, sobre eso de las plantas. Pero hablarle a una.

–Solo estoy tratando de entablar una relación política con Auron, no quiero que cuando vuelva a la normalidad me mate.

–No es como si pudiera o Hades lo permitiera –comentó su amigo, para ayudar con aquella canasta al castaño, quien le agradeció bajo– Sabes yo incluso tenía mis dudas, se conoce que los reyes tiene amantes a montones, incluso como Hera castigaba a dichas amantes, para terminar recibiendo él los castigos de Zeus. Por eso... hable con Luzu, le dije que si era así sería mejor que te olvide.

Pomegranates and bonesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora