Eres la cosa más tierna
que alguna vez me haya pasado
aunque no sea así como se cuenta nuestra historia.
Cuando todos me dijeron que yo estaba
destinada a ser una ninfa olvidada
que nutre las flores y convierte los prados en oro,
tu viste en el icor que reside en mi
demandaba su propio trono.
Tú me mostraste
cómo un amor como el nuestro puede convertir
hasta el más oscuro y frío reino
en el más feliz hogar.
-Nikita Gill
🌿🔥
Claramente la decisión del juicio no fue del agrado de Zeus, pero terminó por aceptar al ser prácticamente amenazado por Hades, quien le dijo que si no aceptaba sus términos, sería él, el que demandaría un juicio contra él al meterse e intentar usurpar su poder.
Aquello no podía ser así, por lo que finalmente aceptó. La respuesta de porque Luzu había sido insistente en todo esto, era para limpiar el nombre de su esposo y que mejor que fuera bajo su poder. Todos conocían que los juicios oscuros a diferencia de los divinos, no era los dioses del inframundo quienes deciden bajo qué orden se dirige, aquellos juicios eran dictados por las tres personas más justas y honestas del Hades y esos eran los tres jueces.
Quienes sentenciaron el castigo de las almas y les dirigen a su destino final. Lejos de parecer que beneficiaban a su rey, era una mentira, ya que muchas veces el mismo Luzu había tenido que aceptar la sentencia de sus tres jueces, muy a pesar de que no fuera de su agrado.
–La reunión quedó prevista a las tres y todos los pendientes después de esto están resueltos –comentó Cellbit al terminar de recitar su acostumbrado itinerario, notando como su dios se encontraba algo inquieto– Me está obligando a preguntar si sucede algo malo.
–¿Han hablado entre ustedes sobre el juicio?
El juez suspiro.
–No, solamente lo acordado Luzu. ¿En serio crees que te diría algo así? ¿No crees que eso se consideraría una falta muy grave para mi?
–Cellbit, es Quacks el que pende del hilo.
–Por eso mismo haremos lo correcto. Missa, Bagi y yo lo enjuiciamos como se debe, no como la payasada que hace su majestad Zeus. Si eso es todo, me retiro.
Se fue con una reverencia dejando aun preocupado Luzu, sabía que podía confiar en sus jueces, ellos verían la verdad ante todo esto. Pero aún así temía que Willy lograra lastimar a su patito. Mientras tanto aquel joven dios se encontraba arreglando todo el jardín como de costumbre siendo acompañado por Missa.
–Sabes, el jefecito no ha dejado de presionar a Cellbit con el juicio, incluso hasta a mi me ha intentado lavar la cabeza.
–¿En serio?
–Si, se que confía en nosotros, pero aun así está preocupado y nervioso por ti. Es como si lo fueran a meter y no a ti, es un poco gracioso.
–Cualquier decisión que tomen la aceptare –susurro, mirando aquel jardín, para hacer que las flores crecieran– Incluso si es ir al tartaro.
–Quackity, nunca permitiremos que fueras hasta allá. No lo digo porque ahora serás mi reina y todo eso, es porque a Bagi, a Cellbit y a mi nos agradas. Deja que nosotros hagamos nuestro trabajo, pero ten tranquilidad que todo saldrá bien.
El chico asintió sonriendo, aun recordando cómo había sido él, el que había pedido aquello, a pesar de que su esposo se mostraba negativo con eso. Luzu había querido llevar todo con una disculpa pública, pero Quackity quería que fuera de la manera más honesta posible. Por lo que al final su esposo terminó revelando aquella opción, nunca había escuchado hablar de los juicios oscuros y más porque el nombre daba una mala pinta de lo que podría suceder, pero el castaño como Missa le habían explicado que aquellos juicios eran mucho más estrictos y transparentes que los que se manejaban en el olimpo.
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Pomegranates and bones
RomanceYa todos conocen la historia de como Hades Dios y rey del inframundo capturó y secuestró a la pobre diosa Perséfone, hija de la diosa de la cosecha Deméter. Como por bendición de Zeus, Hades en busca de esposa se fijó en su sobrina, en un solo descu...
