Desde muy joven, Vaggie siempre supo que su vida estaba condenada.
No solo por el hecho de haber nacido en el seno de una familia de inmigrantes que dejaron todo atrás en busca de mejores oportunidades, sino porque desde el principio todo en su familia estaba mal. Ellos no comprendían lo duro que sería el camino, a duras penas lograron llegar a Estados Unidos. Ver perecer uno a uno a sus hermanos por el hambre y la enfermedad, así como el sacrificio de su madre que fue violada por los coyotes solo para permitirles pasar a la frontera fue uno de los tantos eventos que la dejó marcada antes de comenzar su verdadero infierno.
Para cuando llegaron a los pueblos del sur, apenas manteniéndose en pie, parece que su mente de niña de diez años logró captar que solo quedaron ella, su padre y su hermana mayor.
El destino era algo bastante cruel, porque pese a que esperaban que al fin las cosas mejoraran, todo solo fue a peor. La falta de oportunidades y la escasez de comida llevó a su hermana a vender su cuerpo para alcanzar algo para comer, su padre se refugió en el alcohol, dejando todo el peso económico sobre la espalda de una chica de apenas quince años. Vaggie intentaba ser fuerte, pero sabía que eso era insostenible.
Entonces lo peor sucedió. Sin haberlo sospechado, su hermana terminó envuelta en graves problemas con los que empleaban sus servicios, querían que sus ganancias fueran mínimas y como pudo, su hermana intentaba desviar parte del dinero para comprar la comida, ese hecho no fue del agrado de aquellos hombres que irrumpieron en su casa en busca del dinero que le debía. Al no encontrar nada, la ira los consumió por completo arrasando con lo que quedaba de la familia de Vaggie, quien apenas pudo escapar con vida, pero no sin costo. En el proceso, perdió su ojo izquierdo, una herida que nunca sanaría del todo.
No sabe cómo hizo para escapar y mantenerse a sí misma con vida, camino dejando en el camino una estela de sangre por la carretera, con los autos pasando a su lado sin siquiera prestarle la mínima atención. No supo cuanto tiempo pasó así, perdida y asustada, vagando sin rumbo hasta que la oscuridad se adueñó de ella y, finalmente, perdió el conocimiento, creyendo que ese era su final.
Cuando despertó, se sintió pesada y dolorida. No sabía dónde estaba, hasta que una suave voz infantil le habló:
—No debes moverte, aun te estas recuperando.
Vaggie dio un quejido apenas audible, ladeando la vista para alcanzar a ver quien le hablaba. Al borde de la cama, una pequeña pequeña maraña de cabellos rubios la recibió, así como una tenue sonrisa que pareció llenarla de esperanza, la esperanza de que estaba viva.
—Ya todo ha pasado, ya estás a salvo —dijo, su voz llena de una dulzura que Vaggie nunca había conocido.
De su único ojo sano, las lágrimas comenzaron a brotar de forma incontrolable, unos leves sollozos escaparon de su boca, asustando a la niña a su lado.
—¿Que sucede? ¿Te duele algo? ¿Quieres que llame al doctor? —preguntaba alarmada, pero Vaggie solo seguía llorando, incapaz de detener el diluvio que había estado soportando por tantos años.
Por primera vez, sintió que las cosas serían diferentes.
—Gracias —logró articular, su voz quebrada por la emoción.
Ese fue el momento en que se conocieron. La niña que había sido su salvación, su luz en medio de la oscuridad. Esa fue la primera vez que conoció a Charlie.
Hija de una pareja adinerada que dirigía una fundación y un orfanato, nació en cuna de oro. Con padres amorosos que le daban todo lo que pedía, teniendo todas las oportunidades al alcance de su mano. Aun así, Charlie era una niña dulce y atenta, amable con los que le rodeaban, incluso eran malos con ella. Desde el principio Vaggie noto que eran como el agua y el aceite, siendo la niña tan animada y alegre, mientras que ella era callada y muy distante. Pese a eso, no tuvieron problemas en convertirse en buenas amigas.
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Divino pecado
FanficEn un pequeño pueblo de la vieja Luisiana donde las tradiciones se entrelazan con los secretos más oscuros, Charlie, una escritora de novela rosa, se encuentra atrapada en un bloqueo creativo. Desesperada por inspiración, su vida da un giro inespera...
