Veintidos

258 28 3
                                        

El jugar tenis con Finneas y estar recibiendo las pelotas como balas ahora mismo significa que algo le molesta

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El jugar tenis con Finneas y estar recibiendo las pelotas como balas ahora mismo significa que algo le molesta.

El de ojos ámbar ni siquiera habla, sólo golpea la pelota con fuerza y en cierto momento me enojo por los cientos de atentados hacia mis orejas, cabeza y hombros, así que empiezo a devolverle la pelota con toda mi fuerza también. Ya no siquiera hacemos puntos, parece que jugamos pin pong.

—¿Por qué estás molesta? —me pregunta.

—No, ¿tú por qué estás molesto? —ahora soy yo quien casi le golpea el hombro.

—No lo estoy —suelto una carcajada. —Bueno, no me creas si no quieres.

—Engaña a quien tú quieres, pero a mí no Finneas. Somos amigos, como hermanos; sé cuando no estás bien.

—Tiempo —pide y dejamos que la pelota pique en el suelo varias veces hasta que simplemente rueda.

Vamos a las gradas y nos sentamos, el cansancio se hace notar una vez que ya no estamos en movimiento. Finneas toma mi raqueta y la deja sobre la suya en el suelo.

—Supongo que no quieres decirme qué te pasa... —me dedica una breve mirada. —Dime que no me quieres decir y ya, pero no mientas diciendo que no te pasa nada.

—No quiero decirte.

Okay, eso fué muy rápido.

—¿Y si nos vamos de aquí? No tengo muchas ganas de estar en la escuela.

—¿A dónde quieres ir?

—Hace años que no voy a un parque de diversiones.

Hace cuentas mentales y vuelve a mirarme con los ojos entrecerrados y una sonrisa.

—Te van a castigar otra vez, Willow. En este pueblo no hay parque de diversiones.

—Me sacrificaré. ¿Vienes conmigo?

—Vamos a decirle a Wess. ¿Invitarás a Jasper?

—No es necesario, vamos a hacer una salida de hermanos, no sé. Voy a enviarle un mensaje a Wess.

Vamos cada quien a las duchas correspondientes en lados opuestos. Me aseo mientras espero que Weslie me responda y cuando ya estoy lista me entero de que no quiere faltar a clases y que ha hecho planes con "las chicas" después de clases.

Con mi amigo nos escapamos de clases y nos toca irnos en autobús hasta la terminal de autobuses. No soy una irresponsable... no soy tan alocada como para malinfluenciar a mi buen amigo y escaparme con él a otra ciudad; le escribo a mis padres y les explico que he notado extraño a Finneas y que necesito hacer un ambiente de confianza para que se desahogue, y es por eso que un parque de diversiones es la mejor opción. Lógico, ¿no?.

Yo juraba que nos tardaríamos máximo unas tres horas en llegar al parque de diversiones, porque en mis recuerdos lejanos el camino me había parecido rápido. Sí... bueno, casi cinco horas de viaje con buena compañía no es tan pesado, jaja...

Inmarcesible | Jasper Hale Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora