«Porque el haberla encontrado hace que me dé cuenta de que estaba incompleto»
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La vida de Willow se tornaba monótona entre la casa y el estudio. Aunque no le molestaba demasiado, no era como si quisiera alargarla.
Lo que no esperaba era que ci...
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Finneas Ellis...
La universidad es realmente impresionante, sobretodo después de estar encerrado en las mismas cuatro paredes de una escuela que ahora se queda pequeña.
Tras casi dos horas de recorrido, la hora de almuerzo llega y nos desplazamos en grupo al comedor que ahora conocemos. Me siento con unos muchachos con los que he hablado desde que inició el recorrido.
—Al menos la comida es buena —comenta el pelirrojo frente a mí, quien se ha quejado desde el inicio de todo. Pero es tan gracioso que dejamos de lado lo inconforme que es.
—Muy buena, diría yo —agrega el chico a mi derecha. —En mi escuela nos daban la comida semi-cruda.
Conversamos de varias cosas, compartiendo recuerdos de nuestros momentos en la escuela e incluso graduaciones. Nos vamos conociendo y disfruto realmente de socializar con gente nueva que está igual o hasta más emociona que yo por ésta nueva etapa.
Chad, el chico con rasgos asiáticos, quien está a mi izquierda, no es un gran conversador, pues está mayormente callado. Aprovecha que los demás están distraídos para estar en su celular. Él me agrada.
—¿Qué es tan interesante, Chad? —le pregunto un poco bajo para que los demás no centren su atención en él.
—Las noticias —me enseña lo que mira y se trata de un accidente bastante grande por Seattle, en el que al menos cinco autos chocaron.
—¿A qué hora fué? Mi familia estaba viajando al Monte Rainier hoy.
—Hace como cuatro horas —veo la hora en mi propio teléfono y ya es medio día. —Seguro estarán atascados en la carretera, o quizá pasaron ese tramo antes del accidente.
Chad empieza a ver las fotos, posicionando el teléfono para que ambos podamos ver. Un auto que me parece conocido está enmedio de todos los que chocaron.
Un dolor se instala en mi pecho por el miedo, por la idea de que ese sea el auto de Will Taylor. Mi amigo va leyendo en voz baja la noticia mientras las imágenes sólo son peor. El auto está completamente aplastado en la parte del frente, lo que asegura la muerte del conductor y el copiloto.
—Un choque múltiple que se ha cobrado la vida de cuatro personas y ha dejado a siete heridos, cuyas identidades están por confirmarse —lee primero. —Los testigos del siniestro revelaron que la causa fué un vehículo sin frenos a alta velocidad que alarmó a los presentes y causó caos, lo que minutos después dió lugar al choque múltiple.
Marco el número de Willow, quien normalmente tiene el celular cerca, pero no tengo respuesta. Llamo a Weslie y tampoco responde. No quiero caer en la locura, pero termino cayendo, llamando a Will y a Diana, después insisto unas tres veces más con las gemelas. No tengo respuesta por ningún lado.
Le pido a Dios que nada malo les haya pasado mientras empiezo a sacar cálculos mentales; si es de medio día y el accidente fué hace cuatro horas, el accidente fué alrededor de las ocho, y si los Taylor salieron de casa más o menos a las cuatro de la mañana como tenían planeado, a las siete ya debían estar en Seattle. El accidente fué a las ocho, ellos debían estar a esa hora a mitad de camino ya que de ahí al Monte Rainier son como dos horas y media, lo que significa que a las ocho ellos estaban justo en...