Ella es la representación de poder, vendetta y manipulación. Es la reencarnación de todo lo sanguinario y despiadado. Es la perfecta fusión de la monarquía y la mafia entera.
Ya está escrito en el libro negro que se iniciará una guerra infernal ent...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
LARISSA
No me tomó mucho tiempo tiempo llegar a la vieja fabrica. La persona que necesito esta aquí. Aun no la localizo pero se que esta aquí. Rodeo la arena y lo localizo en los sacos de boxeo, no se ha dado cuenta de mi presencia.
—Sexy, dragón rojo.— lo llamo. Suelta un suspiro y deja caer sus brazos que estaban en guardia.
No lo veo desde hace años. Desde que tuvo que regresar a su país, a su organización.
—¿Te conozco?— me acribilla con sus ojos tan negros como la noche en su punto más oscuro.
No ha cambiado mucho. Se lo ve más musculoso y me imagino que es el resultado de su entrenamiento. Entrenamiento que necesito yo.
—No me reconoces— alego con fingido dolor— Si te fijas en mis ojos obviamente no lo harás, porque no son azules, son verde eléctrico.
Veo un pequeño reconocimiento en su semblante. Entonces se acerca mucho a mi, tanto que nuestras narices chocan y siento que he dejado de respirar.
—Siguen siendo los ojos mas horrendos que he visto, aun con ese color— se burla.
Pero ambos sabemos que no es cierto. Desde que nos conocimos siempre hemos sido indescifrable para el otro como para todos. Por eso nos entendemos de maravilla, por eso se que entiendes los motivos de mi presencia. El problema es convencerlo. Por su titulo debe ser muy cauteloso en todo y muy selectivo con sus tratos.
—Necesito de tu ayuda— empiezo— tu fuerza unida a la mía nos haría invencibles.— señalo lo que ambos queremos.
Sus conocimientos en técnicas de combate y en sigilo son lo que necesito para el primer paso que pienso dar. Todos están buscando como hacerse más fuertes, buscando organizaciones que se les quieran unir o simplemente siguen atacando, alardeando de un poder que ni siquiera se han adueñado. Porque la familia imperial Romanov no esta presente, aun así las personas que quedaron están luchando fiel y valientemente por nosotros, esperando a nuestro regreso. Es algo que pienso reconocerles a todos. Ellos esperan a que recupere mis recuerdos y vuelva mas firmes mis convicciones.
—No me interesa lo que pueda ofrecer alguien que juego con todos.— declara inexpresivo.
Aquí vamos. Tengo que lograrlo. Por ahora solo me basta con que me entrene un poco, así iré recordando mis habilidades y que estilo de combate era el que mas se ajustaba a mi.
—Entonces empieza aceptando entrenarme— insinúo lo que quiero.
—¿Por qué tendría que hacer algo como eso?—habla en un casi perfecto inglés de no ser por el acento que lo acompaña.
No puedo evitar pensar: que fue lo que te hicieron. Por la forma en la que me estudia se que el tambien se lo pregunta. Eso tambien es algo que quiero terminar de saber. Saber que paso esa noche, saber quien amenazaba a mi familia. En realidad si era tan grave como para que yo no abriera la boca. Yo que siempre decía las cosas de frente en el mismo momento en que suceden, me calle algo tan delicado e importante.