Desde hace unos días, algo era distinto. Phil lo notaba.
Dimebag ya no lo miraba igual. Ni hablaba igual. Ni se sentaba igual.
Estaban en clase de historia, y el rizado había decidido cambiarse de asiento. Antes se sentaban juntos, codo a codo, empujándose por debajo de la mesa o pasándose papelitos con dibujos obscenos. Pero desde el lunes, Darrell se había sentado una fila más atrás, alegando que no veía bien desde su lugar anterior.
Phil no se lo creyó.
Y ahora, en biología, el mismo patrón se repetía. Dimebag estaba más callado, más serio, más metido en su libreta, como si anotar el nombre de cada nervio del sistema simpático fuera más interesante que intercambiar bromas como siempre.
Phil frunció el ceño, lo observó de reojo. Algo estaba mal. Muy mal.
-¿Qué te pasa? -le susurró, sin mirarlo directamente.
-Nada -respondió Darrell, sin levantar la vista-. Estoy bien.
-No pareces bien.
-Solo estoy concentrado, Phil.
El aludido torció la boca. Se reclinó en su silla, incómodo. Le molestaba no saber qué pasaba. Le molestaba más que Darrell lo negara.
Lo conocía. Dimebag no era así.
No con él.
La campana de salida sonó como un suspiro colectivo de alivio. Phil salió al pasillo, empujando estudiantes sin mucha delicadeza.
En la entrada del colegio lo esperaba un amigo fumando un cigarro mal escondido entre las manos.
-¿Y ahora tú qué? -preguntó el otro bully al ver la cara de pocos amigos de su amigo.
Phil se apoyó en la pared, cruzándose de brazos.
-Diamond anda raro.
Rex se rio.
-¿Diamond? ¿Desde cuándo le dices así?
-Desde siempre, idiota.
-No sabía que ahora eras su novio -bromeó él, dándole una palmada-. ¿Qué pasa? ¿Te dejó de hablar?
Phil lo fulminó con la mirada.
-Estoy hablando en serio.
El otro bully se encogió de hombros.
-¿Y qué tiene de raro? Quizás solo se cansó de ti. Le pasa a todo el mundo.
Phil no contestó. Sacó un cigarro del bolsillo trasero de su pantalón y lo encendió con rabia.
Él lo observó un momento, antes de soltar otra risa.
-Oye... ¿no estarás celoso, verdad? Porque te juro que si estás celoso, eso explicaría todo este drama...
Phil giró el rostro, mirándolo con ojos que no reían.
-No puedes llamarlo así.
-¿Qué?
-Diamond. No puedes usar ese apodo.
Él levantó las cejas.
-¿Perdón?
-Ese apodo lo inventé yo -dijo Phil, firme, con los dientes apretados-. Es mío.
-¿Qué mierdas te pasa? ¿Estás escuchándote?
Phil dio un paso hacia él. No lo empujó, no lo golpeó. Pero la tensión era clara.
-Si no fueras mi amigo, te habría roto la cara por eso.
Hubo un silencio incómodo. El otro chico lo miró por un instante, como si no lo reconociera. La broma se le había evaporado del rostro.
ESTÁS LEYENDO
Crazy Diamond (Philebag)
Fiksyen PeminatPantera (Phil x Dimebag). CREDITOS A MAGNETA DRAW POR EL FANART
