Sábado por la noche. Phil llegó sin tocar el timbre. Empujó la puerta con el pie, como si la casa fuera suya, y entró con una sonrisa torcida, las manos en los bolsillos de su chaqueta de mezclilla.
-¿Diamond? -llamó, su voz resonando por el pasillo vacío.
Desde la cocina, Vinnie lo observó pasar con una ceja levantada, masticando lentamente una manzana. No dijo nada, pero su mirada era tan afilada como un cuchillo sin afilar: molesta, irritada, contenida. Phil lo notó. Le guiñó un ojo antes de seguir caminando.
Darrell apareció en el pasillo, agitando una bolsa de snacks en el aire.
-Mis padres no están -anunció, casi con orgullo-. Tenemos hasta las diez para hacer lo que queramos.
-¿Solo hasta las diez? Qué rebelde, Diamond. -Phil sonrió burlón, empujándolo hacia el cuarto-. Vamos, antes de que tu hermano me clave una cuchara en el ojo.
La habitación de Darrell era un desastre encantador. Cables de consola, almohadas mal acomodadas, carteles de bandas pegados con cinta en las paredes, el tocadiscos girando con algún tema lento de Sabbath. La cama estaba recién tendida... pero no por mucho.
-¿Aquí comemos? -preguntó Phil, arrojándose sobre el colchón sin esperar respuesta.
-Sí. ¿Dónde más? ¿En el comedor formal con cubiertos de plata?
Phil se carcajeó mientras abría una soda y ponía los pies sobre la pared.
Comieron en la cama como si fueran hermanos de toda la vida. Patatas fritas, sandwiches y restos de pizza que Darrell había recalentado. Entre mordiscos y eructos, el cuarto quedó sumido en un caos de envoltorios y migas, pero a ninguno le importó. Después conectaron la consola y jugaron Mario Kart durante más de una hora, con gritos, empujones y carcajadas constantes.
-Eres un tramposo, Anselmo -gruñó Darrell después de que Phil le ganara por tercera vez seguida.
-No soy tramposo, soy talentoso -respondió Phil, dejando caer el control sobre la cama-. Aunque... podríamos poner otra cosa. ¿Qué tal algo de horror sangriento?
-¿Slasher o fantasmas?
-Cualquier cosa que haga gritar a los cobardes -dijo mientras buscaba entre las películas.
Darrell puso "Evil Dead II", y se sentaron juntos en la cama, con las luces apagadas y solo el parpadeo del televisor iluminando la habitación. El tocadiscos quedó girando en silencio, detenido por el peso de la aguja olvidada. Afuera, el mundo era viento y grillos.
-Si esto se pone aburrido -anunció Phil, con una sonrisa traviesa-, voy a poner un canal porno.
-Ni sueñes -rió Darrell, dándole un codazo.
-Vamos, ¿no quieres ampliar tu conocimiento anatómico?
-Ya tuve suficiente con la clase de biología.
Phil soltó una carcajada, pero luego se quedó un rato en silencio. Miró la pantalla, pero no parecía verla. Sus ojos vagaban hacia Darrell de tanto en tanto, y aunque se burlaba como siempre, su voz sonaba un poco más baja, un poco más tranquila.
-¿No es raro esto? -preguntó de repente.
-¿Qué?
-Nosotros. Aquí. Tú y yo, sin pelear, sin insultos. Solo... pasando el rato.
Darrell miró hacia él. Las sombras de la película bailaban en sus mejillas, dándole una expresión casi fantasmagórica.
-Supongo. Pero me gusta.
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Crazy Diamond (Philebag)
FanficPantera (Phil x Dimebag). CREDITOS A MAGNETA DRAW POR EL FANART
