POV EREN
La oscuridad me envolvía como un sudario. Sentía la garganta seca, la piel pegajosa de sudor y el dolor en mis muñecas, quemadas por las cuerdas que me sujetaban. Intenté moverme, pero el crujido de una cadena me recordó que estaba atado a una silla de hierro, en una sala que olía a humedad y sangre seca. Recordaba perfectamente ese lugar como si fuera el día de ayer, recordaba entre sueños a la bestia de Levi intentando apoderarse de mi en ese mismo cuarto.
Empecé a respirar agitado no era posible que este en este lugar nuevamente, no queria tener que pasar por todo lo que me enfrente, pero debía ser fuerte o es que acaso el saber que esperaba un niño me volvía sensible, derrepente alguíen desvio la atencion de mis pensamientos.
Un silbido me heló la piel.—Vaya, vaya... —la voz rasposa de Kenny se filtró desde las sombras hasta quedar frente a mí, el realmente tiene la misma cara de demonio que Levi tiene cuando se descontrola—. Qué lástima que no seas mujer._Me sonrió, mostrando los dientes amarillentos, los ojos ardiendo de malicia.
Esuchar esas palabras me paralizaron, por supuesto que no quiero que se vuelva a repetir aquellas escenas traumaticas en mi y menos con el padre de Levi, ese viejo asqueroso. Lo que dijo después solo ocasionaba que tuviera nauseas.
—Aunque me han dicho que tienes algo especial. Que puedes procrear... ¿es cierto, mocoso?
Mi cuerpo se tensó, despes de lo que dijo, como es posible que se haya enterado realmente averiguo todo sobre los allegados de Levi es sorprendente como sus ojos estan llenos de un vacio iterminable de emociones.
¿Qué demonios...?
No tuve tiempo de responder. El primer golpe llegó sin aviso: su bota directo a mi estómago. El aire escapó de mis pulmones como un gemido ahogado. Me doblé sobre mí mismo, escupiendo saliva mezclada con sangre e institivamente toque mi vientre.
—Responde, maldito experimento —gruñó, y me sujetó del cabello, obligándome a mirarlo. Sus ojos eran dos pozos de locura, vacíos, disfrutando de mi miseria.
Saqué fuerzas de donde no tenía, para negar con la cabeza no queria afirmar nada ya que eso podria ocasionar que ese imbecil amenazara mas a Levi o que me perjudique.
La carcajada de Kenny resonó en el lugar, áspera, inhumana. Sacó un cuchillo y pasó la hoja lentamente por mi mejilla, apenas rozando la piel. El filo helado me arrancó un escalofrío que me hizo tensar todo el cuerpo.
—Oh, no, mocoso. No vas a morir tan rápido. Quiero ver hasta dónde puedes aguantar._
La primera cortada fue en el brazo. Un ardor insoportable me atravesó como fuego líquido. Un grito me desgarró la garganta antes de que pudiera contenerlo. Después vino otra, y otra. Sus botas impactaban contra mis costillas, su cuchilla dibujaba líneas rojas en mi piel, como si disfrutara de marcarme con cada cicatriz.
Quise soltarme, gritarle que parara, pero un pensamiento me atravesó con más fuerza que el dolor.
Mi bebé... por favor, no. No te lleves a mi bebé conmigo...
El sudor me empapaba, frío y amargo, mientras mi cuerpo entero temblaba. Cada golpe lo sentía multiplicado, no en mí... sino en esa pequeña vida que apenas comenzaba a crecer dentro de mí. El miedo se me metió hasta los huesos, no por mi muerte, sino por la posibilidad de perder a lo único puro que tenía.
Mientras sea yo el que sufra, quizá no descubra la verdad. Tengo que callar, tengo que resistir. No puedo quebrarme. No solo soy yo ahora. No estoy solo.
Las lágrimas comenzaron a mezclarse con la sangre en mi rostro. No lloraba por el dolor, sino por la impotencia de sentirme atado, indefenso, sin poder proteger a quien más lo necesitaba.
Perdóname... perdóname por no ser más fuerte... pero aguanta conmigo, te lo ruego. Aguanta, porque Levi va a venir. Él tiene que venir...
El nombre de Levi cruzó mi mente como una chispa en medio de la oscuridad. Me aferré a ese recuerdo: su voz fría pero firme, su mirada que siempre parecía atravesarme, su forma de sostenerme como si el mundo se acabara.
Si caigo aquí... nunca lo volveré a ver. Nunca lo volveré a tocar. Nunca sabrá que ya no estoy luchando solo. Que ahora somos tres y que podríamos tener una famila , un hogar donde podamos tener mascota y ser felices.
El filo del cuchillo volvió a hundirse en mi piel y un alarido escapó de mi boca, pero dentro de mí juré no ceder. Aunque el mundo se me estuviera apagando, aunque mis párpados pesaran como plomo, aunque mi cuerpo solo pidiera rendirse... yo seguiría respirando.
Por mi hijo.
Por él.
Por los dos.
Hasta que lo escuché, aquellos pasos firmes que reconocía a media distancia . Una presencia helada que congeló incluso la sonrisa de Kenny, su rostro estaba manchado de sangre parece que había llegado despues de matar a minímo una docena de hombres.
Su silueta recortada contra la luz, sus ojos grises como cuchillas, la respiración entrecortada, como un animal desatado, estaba aún con el uniforme de gala de la boda pero contaba con el equipamento necesario.Por un instante, mi corazón quiso latir con fuerza.
Llegaste... y sin embargo Kenny se irguió, aún con el cuchillo en la mano y la sonrisa torcida.
—Vaya, hijo... justo a tiempo.
...
Hola
espero les haya gustado
voten y comenten
ESTÁS LEYENDO
Mi recluta
FanfictionEsta es una historia chicoxchico si no es de tu agrado no la leas ni denuncies... Los personajes no son mios pertenecen al anime attack in titan. Esta historia trata de como un sueño de un adolescente de 18 años de edad se convierte en pesadilla. Pu...
