XLI.

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El caos volvió a desatarse cuando las sombras y clones chocaron eclipsando el campo de batalla entre ambos gremios.

El bando de las hadas contaba con grandes bajas en sus filas. Gildarts, un mago de gran nivel que seguramente estaba a la par de los magos santos. Otros testigos afirmaban que el pelirrojo seguramente podría estar entre el top cinco magos más poderosos de todo el continente. El nieto de Makarov, también era una baja en la presente guerra; también se sumaba su guardia personal, magos talentosos y poderosos que podían cambiar la balanza de la pelea. El propio maestro del gremio se encontraba fuera de la ecuación debido a su reciente emboscada que lo privó de su poder mágico. Mystogan era otro mago de gran calibre que no se podía localizar.

Mirajane, quien recientemente había regresado a combatir, estaba fuera de estado tras varios años de inactividad tras la muerte de su hermana. Erza se hallaba también herida por detener gran parte del impacto del cañón Júpiter. Los demás miembros como Wakaba, Macao, Cana, Alzack, Bisca, entre otros, se hallaban cansados e heridos tras el anterior intento de golpe contra Phatom Lord hace pocas horas.

- ¡Vayan!- expresó Cana agitando su brazo disparando cartas sobre la escena haciendo explotar sombras-. Nosotros nos encargaremos de estas cosas. Ustedes vayan a detener el cañón antes que nos maten a todos-

Erza desvió su mirada observando a la mesera favorita del gremio, Mirajane. La Reina de las Hadas asintió recibiendo de la peliblanca la misma respuesta.

Al instante, Erza se lanzó hacia adelante acompañada de Mirajane, trasformada, yendo hacia el enorme castillo en forma de robot frente a las hadas.

¡Fush!

Natsu, Gray, e Elfman le siguieron.

En la retaguardia de todo el caos, Naruto cayó hincando una de sus rodillas.

El sudor corría por su rostro. Los vendajes rodeando su torso e espalda frenaban el viaje del agua salada. Sus ojeras eran pronunciadas. Aún no se había recuperado de los diez días de tortura, y batalla contra Jason. Sobre todo tomando en cuenta que el chico había decido dejar atrás para siempre el uso del chackra del Kyuubi.

- No te esfuerces demás, Naruto- pidió Lucy a su lado.

La chica tocó suevamente la espalda baja del muchacho en un intento de levantarlo del piso.

Naruto se erguio nuevamente con una mirada seria en su rostro observando todo el panorama.

- Lo sé- respondió con un tono grave Naruto.

Sus cuerdas vocales no estaban recuperadas tras los sucesos anteriores que había sufrido en la tortura.

El chico dio un suspiro, exhalando e inhalando suavemente. Abrió y cerró su mano izquierda acostumbrándose a la falta de su dedo anular y meñique de dicha mano. Por dicha razón, había cambiado de lugar su bolsa ninja, donde residía sus armas, hacia el otro lado cargando ahora el equipaje en su pierna derecha.

- Luego de todo esto podré descansar todo lo quiera- mencionó Naruto arrugando la expresión de su rostro-. Antes tengo que ver con mis propios ojos como estos bastardos caen-

Naruto apretó los dientes, rechistando.

- Están muertos, Lucy- exclamo sin tapujos-. Jet y Droy están muertos... Ni de chiste podré descansar hasta ver como todo ese gremio de mierda se derrumba-

Lucy apretó su labio inferior en un intento de contener las lágrimas.

Los más avispados del gremio habían formulado dicha posibilidad, la posibilidad de que Jet y Droy hubiesen muerto en los días que los magos desaparecieron. El equipo, el trio junto a Levy, aquel equipo que llevaba años en el gremio había desapareció, se había esfumado por el toque frio e fantasmal de Phatom Lord.

- ¿Y Levy?- preguntó el muchacho.

- En la enfermería- respondió Lucy-. Aún no ha despertado, pero está afuera de peligro-

Naruto asintió ante las palabras.

Su mirada fija en la batalla reflejaba la naturaleza de los pensamientos que viajaba por su cabeza a toda velocidad.

¿Qué sabrás tu? ¡Dime! ¡No sabes nada, Naruto! ¡Si nunca lo has tenido! ¡Nunca has tenido madre, ni padre! ¡Ni amigos! ¡No sabes lo doloroso que es que te quieten todo eso de un día para el otro! ¡Eres ignorante, ni siquiera puedes entender mi dolor!

Las palabras de Sasuke dichas en el Valle del Fin resonaron en su memoria con fuerza.

Ahora lo entendía. Ahora sabia lo doloroso que era que alguien te arrebate de tu vida a un amigo, a alguien cercano. El dolor de ver a un ser querido ser herido e humillado. Y sobre todo, ahora entendía la furia que seguramente Sasuke debió de alimentar durante años contra su hermano. Ahora entendía.

Y por esa razón, no quería pasar nuevamente por lo mismo.

Naruto llevó su mano izquierda al pecho tocando a la altura de su corazón.

- Que alivio...- expresó el muchacho guardando silencio.

Su garganta ardía cada vez que intentaba hablar.

Toda inocencia en sus ojos azules fue borrada. Aquel inocente brillo en la puerta de su alma de color zafiro se esfumó. El color de dicho mineral en sus ojos cambió dando paso a un azul tormentoso en medio del océano.

Naruto hincó nuevamente una de sus rodillas al suelo, pero esta vez llevó sus manos hacia su estómago formando un gesto particular. Aquella posición era la misma que Shikamaru realizaba cuando se ponía a pensar en un plan. El chico lo imitó recordando la pelea del Nara contra la ninja de la arena, Temari.

Cada clon que era eliminado transportaba nuevas memorias al Naruto original. Poco a poco, el muchacho comenzó a entender el estilo de pelea que usaban las sombras de Jose. Realmente descubrir el secreto detrás del jutsu de los clones de sombra había sido un regalo de los cielos. Tantas formas para utilizarlo, sobre todo para alguien con la mente impredecible de Naruto. ¿Qué tantos usos podría darle el chico?

Había ganado más de lo que había perdido al llegar a este mundo.

Dejó atrás a gente importante como su equipo, Iruka, y demás compañeros de su generación; pero ganó algo más valioso llegando a Fiore...

Los miembros del gremio peleaban a la par de los clones de Naruto contra las sombras.

El chico se observó la palma derecha, allí, donde residía la marca del gremio de color naranja.

Una familia...

La mirada ganó mas seriedad.

Y lamentablemente para Phatom Lord, esta seria la primera vez en su vida que Naruto Uzumaki peleaba por algo tan valioso como la familia.

Si, ni siquiera aquel Dios que tejía los hilos de Destino seria capaz de detenerlo.

Fin del capitulo.

Espero que les haya gustado. Con su voto, poniendo el fic en sus listas de lectura, y siguiéndome me ayudan. Nos leemos en el siguiente capitulo~

 Nos leemos en el siguiente capitulo~

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Bye-bye~

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⏰ Última actualización: 9 hours ago ⏰

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Hada con dientes de sable.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora