XLIII.

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El choque de poderes envolvió toda la zona en una onda de aire que sacudió las paredes.

Mirajane impactó contra una columna atravesando de lado a lado la estructura aterrizando en la pared. La camarera poseía un aspecto distinto al habitual.

Escamas rodeaban sus brazos. Una cola nacía de su espalda baja, al igual que alas demoniacas en su espalda. Su cabello se hallaba contra la gravedad. Cicatrices en su ojo derecho y piernas dándole un aspecto más intimidante. Satan Soul, la forma con la que la muchacha años atrás se había ganado su apodo, La Demonio.

¡Stup!

La albina escupió sangre hacia un costado.

Los sonidos de batalla resonaban en el centro de la habitación.

¡Fush!

En un estallido de velocidad, Mirajane volvió a unirse a Erza.

Ambas magas peleaban a la par lanzando golpes e espadazos contra la figura envuelta en sombras delante suyo.

Jose repelía los golpes de ambas magas clase-S mientras retrocedía con una sonrisa pintada en sus facciones.

¡Tshu!

El mago Santo agarró del cuello a Titania reteniéndole en el aire privándola del oxigeno.

¡Swish!

Sombras emergieron del mago atrapando a Mirajane pegándole contra una columna haciendo presión. La estructura ganó fisuras en ella ante la fuerza ejercida.

- Patético- se aventuró a mencionar el maestro de Phatom Lord.

Erza luchaba de forma exaltada ante el agarre.

- Pensé que darían más lucha, pero es inevitable. Sin Makarov, caen como moscas- exclamo Jose-. Aunque es lo que son...-

¡Fush!

Un brillo envolvió a Erza, apareciendo al instante con la armadura de Rueda del Cielo.

Espadas nacieron del aire mismo siendo invocadas por su portadora navegando rápidamente hacia Jose.

El mago Santo dio un salto hacia atrás eludiendo el ataque dejando libres al par de magas.

- ¿Por estas moscas tan débiles quedamos resegados?- interrogó para si mismo en voz alta el mago-. Un gremio tan débil eclipsando al poderoso Phatom Lord-

Erza sonrió de lado limpiando la sangre que descendía de la comisura de sus labios.

- Ya veo fueron tus celos lo que empezaron todo esto- la pelirroja respiraba de forma entrecortada aprovechando los segundos muertos que la charla le regalaba.

A su lado levantándose del suelo, Mirajane la imitaba.

- Una razón tan ridícula, solo vendría de alguien tan ridículo como usted, Jose Porla- se expresó la camarera de las hadas.

Una vena enmarcó el rostro del mago Santo que comenzaba a enojarse.

- No seas mala, Mira- mencionó Erza, sonriendo de repente de forma zorruna como cierto ninja-. Después de todo, era algo que tendrías que esperarte de alguien que se viste como un payaso-

Miraje sonrió de la misma manera.

- ¿Tú mamá es la que te viste? Jose Porla, el santo de los payasos- exclamo Mirajane sacando su lengua burlándose.

El ambiente comenzó a ponerse denso.

- ¿Débil? ¿Nosotros?- mencionó Erza haciendo aparecer más espadas en el aire-. Tienes suerte, Jose. Suerte de que el maestro no esté, suerte que tampoco Gildarts esté, suerte que la mayoría de los magos clase-S no puedan asistir. Suerte que Mira haya decido retirarse y no este en su verdadero nivel. Suerte de tu estúpido cañón que logró herirme gravemente-

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⏰ Última actualización: 2 hours ago ⏰

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