—Jason, llegaron —dijo la abuela en cuanto nos bajamos del auto, lo abrazó y luego fue por mi, no solo me abrazó, sino que entrelazo nuestros brazos y me llevó adentro para estar calientita mientras me ponía al tanto de los chismes familiares.
Jason podrá estar nominado en los Oscares pero en esta villa solo era uno más de la familia y le tocaba meter las maletas. El sur de Francia no era especialmente cálido, pero al menos se podía estar sin suéter; la abuela me llevó a la cocina donde había algunos niños decorando galletas de jengibre y una casita, en francés logré entender que me estaba presentando con ellos y estos me pasaron una galleta para decorarla.
La abuela me seguia platicando de la vida de todos por esos lugares; quienes ya habían llegado y de quien era cada niño, al parecer ya eran los bisnietos y quienes faltaban de tener hijos eran Jason y su hermana menor; aunque ella no me lo decía para presionar, decía que con esos cinco demonios tenía más que suficiente.
Después de casi una hora Jason apareció por la cocina siendo la sensación de los niños, les hablaba en francés y realmente les ponía atención; verlo convivir con niños hizo que se me alborotara la matriz pero no; no estaban en los planes, lo habíamos hablado y ninguno de los dos se veía con niños. Además el plan consistía en seis meses más en Nueva York y luego regresaremos a México para que pudiera terminar la carrera, incluso ya había hablado con Lucia y Hana me dejaría quedar en el departamento si hacía falta.
Sabía que Jason estaba preparando todo para estar dos años sin trabajo y viajando lo mínimo posible; pero si eso no era posible solo buscaba donde más quedarme. También estaba el tema del dinero, no quería seguir dependiendo cien por ciento de él. Luego de un rato vi como entró a la cocina y los niños se acercaron a él, no sé qué les dijo pero salieron corriendo.
—¿Te obligaron a decorar galletas? —preguntó acercándose mientras recogía un poco.
—No es como que haya algo mejor que hacer —le respondí cuando me tomó de la cintura.
—¿Qué tanto te decía mi abuela?
—Me platicaba de toda tu familia y de los papás de cada uno de esos niños; también que tu y tu hermanas eran los únicos nietos que faltan.
—Fuimos los últimos en nacer y la mayoría tuvo a sus hijos en sus veintes, se entiende porque presionan tanto; pero mi hermana es bailarina, las demás hacen sus vidas y yo no pienso obligarte a dejar tu vida por un bebé —dijo dejando un beso en mi frente —. Vamos, debemos cambiarnos para la cena.
Me tomó de la mano y me guió hasta la habitación; donde hicimos todo menos arreglarnos, por lo que terminamos llegando tarde a la cena que su familia organizó. Si que era una casa enorme para tener un comedor de veinticuatro personas, pero de todas maneras tuvieron que tener turnos para comer; esa primera noche terminamos en una de las salas con todos sus primos cantando canciones viejas.
Su familia me había adoptado y su abuela no me soltaba en ningún momento, me contaba un montón de historias de todos; me enseño a cocinar algunos de sus postres e incluso en esa primera semana me dejó digitalizar todo. Siempre terminaba llena de harina y a Jason le divertía.
La mañana de navidad me llevó por el viñedo en un caballo, hacía menos diez grados y tuvo que ponerme un sin fin de ropa, pero pude ver el amanecer a su lado. Las inseguridades a veces pegaban y más si eran sus propias primas quienes deseaban que todo terminara. Seguía entendiendo que me vieran como una aprovechada, al final no trabajaba y lo que tenía era comprado por una tarjeta que Jason me había dado. Y también el hecho de que a veces pasamos días encerrados en el departamento sin ropa interior no ayudaba exactamente a mi mente.
Pero yo esperaba que eso acabara pronto; dos semanas atrás me habían llamado de una de las tantas editoriales a las que había mandado mi libro y sorprendentemente una había contestado; aún estaba en la espera de una última llamada de confirmación.
ESTÁS LEYENDO
Los caballos de mar
Teen FictionCuando te conocí yo tenía dieciocho y tú tenías veinticinco. Yo era la amiga de alguien y tú el futuro de Hollywood. Tu eras uno de mis más grandes ídolos y yo solo una fan más tuya. Cuando te conocí, estaba perdida en medio de la oscuridad y tú me...
