—Tiene diez semanas de gestación y no hay nada fuera de lugar.
—¿Aún es viable el aborto?
—Tienes hasta la semana veinticuatro para decidir practicarlo, de preferencia yo recomiendo que se haga lo más pronto posible si es lo que se desea; en tu caso ya que eres menor de veintiún años y no eres ciudadana, no se necesita un tutor, ni mucho menos seguro medico, ni nada, cualquier clinica te lo tendría que practicar sin ningún costo.
—¿Y debo programar una cita o algo?
—Si se realiza en este hospital, puedes programar o se realiza en el instante en que la persona gestante lo decide; nadie más puede tomar esta decisión y se pide que se firme un documento donde la decisión es de la persona a la cual se le aplicaría. En caso de que no pueda, será un tutor.
El silencio del consultorio ahogaba; había decidido entrar sola para recibir las noticias pero me arrepentí en el momento en que la doctora me había entregado los resultados. Estaba embarazada; había un feto en mi interior y la única emoción palpable era la del miedo; puro y sin procesar. Estaba aterrada.
Afuera me esperaban Noah y Vero; ambos se habían ofrecido a acompañarme para terminar de confirmar todo, aunque no se los dije, me sentía acompañada teniendolos afuera. Jason seguía sin saber lo que estaba pasando, se suponía que para su regreso faltaban tres días, los suficientes para buscar la manera de decirle lo que estaba pasando pero no para decidir que quería hacer.
Quería mi vida libre, sin estar aferrada a una criatura que crecía en mi interior por nueve meses y mucho menos tener que vivir mi vida de acuerdo a eso. Pero no podía negar que había una parte de mi feliz por gestar algo que era mitad Jason y mia.
—No tienes que decidir justo ahora, a muchas mujeres les cuesta demasiado ver los pros y contras; en general a tu edad es complicado decidir qué es lo que quieres para el resto de tu vida —la doctora me habla con tal gentileza que quería llorar, ¿era así de maternal con cada chica que llegaba a su consultorio? ¿sería ella madre? ¿había hecho esto ella en algún momento?
Solo quería a mi mamá.
—Te dejaré estos folletos que hablan acerca de los diversos metodos de aborto que existen y mi tarjeta; puedes marcarme en el momento que tu decidas ya sea para programar el procedimiento o las citas para las revisiones mensuales —yo solo contemplaba los papeles doblados, que rapidamente tome antes de levantarme e irme sin despedirme.
Afuera Noah y Vero veían lo que estaban pasando por las pantallas de la clínica, pero en cuanto me vieron se levantaron para estar conmigo; no hacía falta decirles lo que ocurría porque mi cara ya era un poema de eso. Sin cuestionarme Noah tomó todos los papeles que traía en la mano, junto a los resultados para luego salir de la clínica.
El camino al departamento había sido en silencio, Vero hablaba de que me cocinara lo que yo quisiera y Noah seguía diciendo que podíamos hacer maratón de películas por la noche. Pero al llegar encontramos a Jason en la cocina; él hablaba por teléfono y al verme sonrió para después colgar, los tres nos quedamos petrificados ante su presencia.
—Jason, volviste —había tratado de sonar emocionada pero no me había salido, por lo que él me miró raro.
—Acabamos antes y quería darte una sorpresa, pero llego y no hay nadie —dijo mientras se acercaba a mi. —¿Pasó algo?
—Tenemos que hablar —le dije demasiado seria; Noah y Vero entendieron la indirecta y diciendo que irían por comida, se fueron del departamento dejándonos solos.
—¿Qué pasa? me estás asustando —dijo Jason mirándome confundido; mi única respuesta fue tomarlo de la mano y guiarlo hasta nuestra habitación. Sin decir una palabra lo senté en la cama y luego fui por la prueba que me había hecho y seguía en el baño.
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Los caballos de mar
Novela JuvenilCuando te conocí yo tenía dieciocho y tú tenías veinticinco. Yo era la amiga de alguien y tú el futuro de Hollywood. Tu eras uno de mis más grandes ídolos y yo solo una fan más tuya. Cuando te conocí, estaba perdida en medio de la oscuridad y tú me...
