Epilogo Final

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Epilogo parte 2

Cuando Lexa abrió la puerta de casa, lo primero que escuchó fue música.

No muy alta.

Venía de la cocina.

Cerró detrás de ella y permaneció unos segundos en la entrada, con las llaves todavía en la mano.

Había conducido desde el club con la ventanilla ligeramente bajada. El aire frío le había ayudado. También estar con Anya. Hablar. Sentarse durante un rato sin tener que fingir que lo ocurrido no la había afectado.

Ya no le temblaban las manos.

Eso era algo.

Dejó las llaves en el mueble de la entrada y se quitó los zapatos.

-Clarke.

-En la cocina.

La normalidad de la respuesta le provocó una presión inesperada en el pecho.

Lexa dejó el bolso junto al sofá y siguió la música.

Clarke estaba frente a la encimera cortando verduras. Llevaba unos pantalones cortos, una camiseta vieja y el pelo recogido en un moño que parecía sostenerse únicamente porque todavía no se había dado cuenta de que debería haberse deshecho.

Tenía una sartén al fuego.

Al escucharla entrar, giró la cabeza.

-Hola.

Sonrió.

La sonrisa duró apenas un segundo.

Clarke dejó el cuchillo sobre la tabla.

-¿Qué ha pasado?

Lexa se detuvo en la entrada de la cocina.

Ni siquiera había tenido tiempo de decir nada.

-Clarke...

-¿Estás bien?

Lexa estuvo a punto de responder que sí.

Notó la palabra preparada.

La dejó pasar.

-Ahora estoy mejor.

Clarke apagó el fuego.

El pequeño gesto hizo que Lexa tragase saliva.

-No hace falta que apagues...

-Lexa.

Clarke se limpió las manos en un paño y se giró completamente hacia ella.

-No me importa la cena.

Lexa bajó la mirada.

-No sé muy bien por dónde empezar.

-Por donde puedas.

Clarke no se acercó.

Aquello también lo notó.

Se quedó al otro lado de la cocina, dándole el espacio suficiente para decidir qué necesitaba.

Lexa dejó escapar lentamente el aire.

-Hoy he vuelto a coincidir con Echo.

La expresión de Clarke cambió.

No fue desconfianza.

Fue algo más inmediato. La incomodidad que el nombre seguía provocándole antes incluso de que pudiese decidir qué hacer con ella.

Si, mi Comandante (Clexa)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora