Quisiera que fuese una pesadilla, encontrar el interruptor y despertar de este atroz sueño pero nada, absolutamente nada. Todo se repite en mi cabeza, flashes de lo ocurrido me azotan una y otra vez.
-Aitana...- una voz masculina pronuncia mi nombre, intento ver de donde proviene pero mis ojos se hallan muy pesados, mi voz se oye muy rasposa cuando respondo.
-Sí- sólo eso alcanzo a decir antes de volver a caer en un sueño profundo.
Los días han pasado, tres para ser exacta desde aquel accidente estoy totalmente recuperada solo tuve un par de raspones pero mi estado mental esta al borde del colapso, con Fabrizzio en un coma inducido por su cerebro inflamado y los turnos que nos ha tocado a todos duplicar y hasta triplicar desde que mi mundo dio un giro drástico, varios de los compañeros de trabajo empezaron a especular sobre mi relación con Fabrizzio, desde que soy una fácil, que soy de poca dignidad, acostarme con el hijo del jefe para ascender, que sólo lo busco por conveniencia pero no estoy para prestarme a ese juego, sé bien que Estelle ha estado difundiéndolos desde que Francois me asignó ocupar temporalmente el puesto de su hijo con ayuda de Valeria.
La alarma suena, es hora de ir a la universidad. Hoy es la presentación del proyecto, me encantaría que estuviese mi adonis junto a mí en estos momentos, fue mi gran apoyo durante la elaboración de este proyecto .
-Hola Aitana- me saluda Brandon, lleva un atuendo muy elegante, el también presenta proyecto hoy.
Le devuelvo el saludo, y al llegar a él, me toma del brazo y entramos juntos al aula mientras conversamos sobre el proceso que realizamos hasta terminar nuestros proyectos. No puedo evitar pensar en Fabrizzio, él estuvo junto a mí en esto desde el inicio y hoy ya no puede ver terminado, agarro fuerzas y trato de no llorar delante de mi colega, me es amarga esta situación, nunca pensé pasar una situación así, sé que es poco el tiempo junto a mi amor, si mío porque lo siento así. Al verlo postrado en una cama, pienso en todas las cosas que no hicimos, de lo muy importante que se volvió para mí.
Una oleada de recuerdos me inundan la mente, su aroma, sus hoyuelos a la hora de sonreír, los fines de semana juntos ya sea en mi casa, la suya, o una simple caminata un domingo por la noche, tomados de la mano disfrutando del brillo que desprendía París por las noches.
-Princesa, vamos... anda levanta dormilona, debemos ir a trabajar- dice Fabrizzio mientras me besa la frente y acuna mi mejilla.
Hago un esfuerzo sobrenatural para abrir los ojos, y aunque ya no es la primera vez que me despierto con esa increíble imagen delante mío, aun no me acostumbro a esa sensación de frío, piel erizada, taquicardia que provoca mi adonis en mí, es algo nuevo y que lo viviría una y otra vez, porque definitivamente ya no sé vivir de otra manera.
Aún algo adormecida, llevo mis manos hasta la nuca de Fábrizzio y lo atraigo hacia mí, me sonríe pícaramente y mi corazón da brinquitos de felicidad mientras nos fundimos en un beso tierno pero cargado de mucha pasión y deseo.
-Anda ya, llegaremos tarde- repite en mis labios- levanta y si sigues mirándome así no podré resistir a la idea de arrancarte la ropa y follarte hasta que no exista mañana.
-Pues empecemos desde ahora- digo toda guasa y prosigo- no me importa llegar tarde, si con eso te tendré más tiempo para mí, además no tendría tanto sueño si alguien no hubiese traído tanta comida la noche anterior.
Fabrizzio llego a mi casa de sorpresa, pensé que seguiría un día más fuera de la ciudad por un congreso al que había asistido junto a su padre, pero llego cerca de la hora de la cena con comida para llevar y un maratón de películas románticas. Pasamos un velada maravillosa con cosas simples como esas, luego un beso, después otro, un botón de camisa menos, mi vestido cada vez más alto y de a poco la pasión fue en aumento lo que parecía un beso casto y sin intención a más se convirtió en un frenesí, en lujuria en estado puro.
-Aitana Rodriguez- una voz algo mayor me hace regresar en sí.
Francois me saca de mi oleada de recuerdos, y me pide que explique de que va mi proyecto. Cierro mis ojos y cojo una bocanada de aire, debo ser fuerte a la realidad y seguir, bueno intentar seguir con la normalidad de la vida que hoy me parece tan vacía sin él, sin mi adonis.
Los días siguen pasando, la inflamación del cerebro de Fabrizzio va disminuyendo con el pasar pero dice el doctor tratante que es muy pronto para saber si presentará secuelas aún así, tengo todas mis esperanzas en que todo se resolverá de la mejor manera.
Estelle sigue viniendo al hospital cada dos por tres a quererse acercar a Fabrizzio diciendo que ella era la única mujer en su vida o al menos eso le ha dicho a la prensa que viene por algún cotilleo barato sobre el hijo del dueño y director del hospital. He sido testigo de como Francois y su esposa han dejado muy claro a Estelle que ella ya no pertenece en la vida de mi adonis y que deje de vender mentiras a los medios, y ver como esta última hace caso omiso.
Debo admitir que odio esta situación pero no pienso rebajarme a su nivel y discutir, no le daré el gusto si eso es lo que cree.
Una noche luego del trabajo llego cansada dispuesta solo a enfundarme en un chandal rosa y una top gris y dormir por lo una semana si fuese posible y despertar por fin de esta pesadilla. El trabajo ha sido mucho estos días.
Camino hasta la cocina por un vaso de leche antes de dormir, cuando recibo un WhatsApp de mi mamá para que me conecte al skype, lo hago enseguida, como extraño a mi familia, en tan solo tres días es noche buena y es la primera vez que pasaré sin ellos.
Enciendo la lapto, espero a que cargue hasta que me aparece la petición de video llamada en la pantalla, pongo mi mejor cara no quiero que mi mamá se preocupe.
-Mami- digo emocionada al ver a toda mi familia sentada al otro lado de la pantalla hasta el más engreído, Valentino está ahí, no puedo evitar llorar al verlos, pero si parecen de postal.
Conversamos durante unas tres horas al menos, entre risas y llantos, hablamos de todo entre todos hasta el perro con sus mejores ladridos. Si, hasta el perro hablando a su manera, vaya familia de loco a la que pertenezco, y antes de colgar me dieron la mejor noticia que había recibido en estos días, vendrán a pasar las vísperas conmigo.
Con esa noticia, estoy tan emocionada que ya luego de acabada la llamada, empiezo a buscar hoteles cerca de mi departamento, cómo me gustaría tenerlos a todos aquí pero este lugar es muy pequeño para todos, incluso Valentino viene.
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Un instante para siempre
RomanceAitana es una joven vivaracha, con una meta traza. No tiene tiempo para el amor, y no cree en el gracias a su ex; su único enfoque es su carrera y su familia o se cree. Un viaje que lo cambia todo, unos ojos azules que hipnotizan. ¿Será que vuelve a...
