Cuando aterrizamos en París, nos quedamos maravilladas con la imagen que nos brinda esta hermosa ciudad. Estamos a fines de abril, el clima esta suave, los jardines del aeropuerto cobran vida en esta época del año.
La tía y primo de Ariane fueron muy amables al permitir que me quedara con ellos un mes, el mismo tiempo que mi amiga permanecerá con ellos.
-Mira, allá- dice Ariane señalando a una mujer de mediana edad, muy guapa que esta parada junto a un joven de belleza similar a ella de unos veinte- ellos son-.
-Bonjour Mesdames, comment était votre voyage- <<Hola señoritas, ¿cómo estuvo su viaje?>> nos pregunta la tía la Ariane.
-Ay tía hábleme en español- musita mi amiga.
-Merci, vous êtes três gentil- respondo.
-Parlez- vous France?- <<habla usted francés>> me pregunta, Damien el primo de Ariane.
-Oui- respondo con una sonrisa.
-Bien vamos, han de estar cansada- dice Antonelle la tía de Ariane.
Al día siguiente Damien ofrece ser nuestro guía. Salimos a recorrer las calles parisinas. París es hermoso, sus calles, sus gente. Todo aquí es maravilloso.
Aunque la tía de Ariane fue amable en darme posada, le pido a Damien que nos lleve a buscar departamento, pero el insiste de que no hay problema si me quedo un tiempo con ellos, que primero conozca la ciudad y ya luego nos enfoquemos en buscarme un lugar.
El primer día, nos lleva a recorrer las iglesias. Empezamos con la de San Dionisio situada en el barrio del mismo nombre, es una iglesia con un estilo gótico muy interesante, Damien nos explica que es muy conocida por ser el lugar de sepultura de la monarquía francesa, y así es, logramos apreciar las tumbas de Felipe IV el Hermoso, la de Carlos V el Sabio y la de Maria Antonieta.
Aprovechando que estamos cerca del Estadio Nacional de Francia, al Espacio de Dalí, al Montmarte y por último a la Basílica del Sagrado Corazón, esta última nos ofrece una vista hermosa de París, pero Damien nos comenta que las mejores, las más extraordinarias vistas de la ciudad las regala la Torre Eiffel.
Saliendo de la Basílica del Sagrado corazón, decidimos ir a almorzar algo. Llegamos a un restaurante muy mono, tiene varios muebles en el exterior del local, así que los tres, Damien, Ariane y yo optamos por sentarnos al aire libre. Mi amiga me encapricha para que probemos las ancas de ranas y si no están nada mal.
Para el miércoles, ya habíamos visitado el Palacio de Versalle, la Catedral de Notre Dame, el Arco del triunfo y lo mejor la Torre Eiffel. Ahora nos encontramos en el mismo barrio donde se encuentran los dos últimos monumentos buscando departamento.
Pasamos todo el día buscando, los tres primeros que vi son muy pequeños, el cuarto no me gustaba los acabados de muy mala clase. El quinto, sexto y séptimo ni comento estaban fuera de mi presupuesto y no merecía pagarlo.
Estaba por darme por vencida hoy en la búsqueda del departamento, pero aunque no lo crea me ha pasado como en la película de "como si fuera cierto" y un papel azul cae ante mí, ¡bingo! Hay un departamento disponible en el edificio que tengo frente a mi y lo mejor ofrece una vista hermosa de la Torre Eiffel.
Luego de ver dicho departamento me quedo enamorada de este, la sala tiene estilo "Black and white", el dormitorio, es muy amplio en el centro hay una cama king size, y hay unas puertas que llevan a una pequeña terraza que ofrece una excelente vista de París. Lo mejor encontré lugar antes de que Ariane se regrese a Argentina, así no incomodo a su tía.
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Un instante para siempre
RomanceAitana es una joven vivaracha, con una meta traza. No tiene tiempo para el amor, y no cree en el gracias a su ex; su único enfoque es su carrera y su familia o se cree. Un viaje que lo cambia todo, unos ojos azules que hipnotizan. ¿Será que vuelve a...
