Despierto en plena oscuridad, un tanto borrosa la visión, siento los ojos hinchados y un maldito dolor de cabeza como si me partieran en dos. Y entonces lo recuerdo... Recuerdo por qué el dolor, y vuelve su imagen a mí. No puedo dejar de pensarlo, quisiera que esto fuese una mentira pero no es así.
Estoy sola, no hay nadie a mi lado y aún así mi almohada huele a él, la agarro y me aferro a ella, pero sólo por segundos me infunde paz así que la lanzo fuera de la cama, miro hacia la terraza y automáticamente veo su rostro frente a mi, vestido tan elegante y sexy o tan informal cuando venía los domingos por las mañanas, el desayuno, juegos de mesa, todos esos momentos llenos de alegría que vivía junto a mi adonis, mi complemento.
Hasta la luna de esta noche se me burla, esta tan linda sobre la Torre Eiffel, si así de hermosa como para ser fotografiada y venderlas en las estampillas o para verla junto a él, junto a Fabrizzio abrazados, en esta cama que ahora la siento tan grande.
***
Llego al hospital como de costumbre pasando primero por la cafetería por mi frapuccino, ya que para nadie es sorpresa de mi relación con Fabrizzio es de lo más común escuchar como cuchichean a mis espaldas, pero eso me da igual, yo sólo quiero que él despierte.
Me tomo mi bebida mientras voy camino a mi consultorio y al igual que en la cafetería siento como varias miradas se posan en mí.
Al pasar por la estación de enfermera, diviso un grupo de personas conversando y al instante reparan en mi presencia, son los padres de Fabrizzio junto a Elliot y las enfermeras. Me acerco hasta ellos y puedo ver que Eve ha estado llorando aunque tenga una sonrisa en su rostro.
-Aitana- empienza Francois- querida hace unos minutos estuvimos en la habitación de Fabrizzio y Arthur- refiriéndose al médico a cargo del caso- nos informo que dada las mejorías en dos días o menos se le interrumpirá el coma- hace una pausa esperando una respuesta de mi parte.
Pero no puedo responder, al menos no con palabras. Las lágrimas que me había obligado a no derramar durante el trabajo, aparecen antes de que pueda detenerlas.
¡Al fin, las buenas nuevas llegan!
Eve se acerca hacia mi para consolarme, me abraza, le respondo y la miro extasiada ante tan grata noticia. El resto también sonríen, bueno todos contentos ¡no es para menos!
Los padres de mi adonis, su mejor amigo y yo nos dirigimos hacia mi consultorio, ya que es el más cercano y dialogamos más a fondo sobre la salud de Fabrizzio.
Una hora después los tres se marchan y al percatarme de la hora veo que voy algo retrasado con mis pacientes, atiendo a un par con todas mis energías más que renovadas. Para la hora del almuerzo decido saltármelo e ir a la habitación donde se encuentra mi otra mitad, mi complemento de felicidad.
Entro a la habitación que se haya en penumbra, antes de ingresar la enfermera del área me informa, que hace la madre de Fabrizzio bajo hace unos minutos por algo de comer.
Estoy a centímetros de su cama, y ahí esta mi bello durmiente, una barba de varios días asoma en su rostro sereno.
No puedo evitar volver a llorar, sé que está respondiendo bien al tratamiento pero hasta que no despierte, esto de sentirme incompleta no se irá.
Le acaricio el rostro y le planto un casto beso.
En poco tiempo esta pesadilla acabará.
De vuelta a mi consultorio, todo marcha con tranquilidad, para la hora de salida, el olor de la humedad inunda mis pulmones, ha estado lloviendo hasta hace poco, voy caminando rumbo a las próxima parada del tren cuando al doblar en la esquina un automóvil pasa a toda velocidad sobre un charco de agua que hay en la avenida en la que están trabajando desde hace ya varios días y me baña por completo. Me giro para ver quién es el conductor y veo que es Estelle dedicándome una peineta.
¡Se está pasando esta piba! Pero ignorando mis deseos de quitarle esas extensiones de cabello baratas, sigo mi rumbo sin mirar atrás.
Cuándo llego a la estación del metro, empieza a sonar mi celular y veo que es Marie. Contesto y me comenta que esta cerca del hospital y que llama para cenar, primero declino la invitación y le explico que parezco pollito remojado por la estupidez de la Miss Universe pero Marie insiste que cene con ella, que esta en casa de su prima a solo una calle de la estación y que está última tiene algo de ropa que me quedaría bien, así que termino aceptando.
-Esa tipa no tiene límites- dice Marie cuando le encuentro más detallado lo que sucedió con Estelle.
-Deberías ponerla en su lugar- sugiere la prima de Marie.
-Sí mi prima tiene toda la razón- responde mi amiga mientras me pasas una muda de ropa.
-Lo sé, pero eso en ¿qué me ayuda?, yo sólo quiero a Fabrizzio bien, y ella no hará que me aleje de él- respondo.
-Bueno al menos en eso estamos todas de acuerdo- dice Maïlys- si yo tuviese un monumento de hombre así, mínimo lo encadeno de por vida a mi cama.
Ambas nos partimos de risa por la ocurrencia de la piba, y pues no puedo evitar que mi risa me relate al recordar la nochecita que nos disfrutamos mi adonis y yo, jugando a policía y ladrones.
-Me vas contando, con detalles- dice Marie- porque esa sonrisa solo puede ser de... - y deja suelto el comentario la muy chismosa.
-Uy pero cuánto morbo- responde Marie cuando le relato como fue la travesía de ir a comprar al sex shop los disfraces de policía y ladron.
-Bueno, bueno.. Ya le paran al morbo, porque sino esta deliciosa comida va hacer que se vea fofa comparada con el machote con quien te deleitas- se queja Maïrys y no puedo evitar sonreír ante la ocurrencia de mis amigas.
-¿Cuándo llega tu familia?- pregunta Marie cambiando de tema.
-Mañana, ya les reservé un hotel que esta a poca distancia de mi departamento- respondo, tener a mi familia para estas festividades y a mi adonis a punto de despertar harán estas fechas muchísimo más llevaderas.
Me gustaría que mis amigas también estén pero Marie viajará con Damien y la familia del último, y Maïrys se irá con su novio a Brazil.
Para cuando llego a mi departamento estoy tan exhausta que apenas toco cama, me quedó profundamente dormida.
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Un instante para siempre
RomanceAitana es una joven vivaracha, con una meta traza. No tiene tiempo para el amor, y no cree en el gracias a su ex; su único enfoque es su carrera y su familia o se cree. Un viaje que lo cambia todo, unos ojos azules que hipnotizan. ¿Será que vuelve a...
