Narrado en primera persona:
Lo primero que hizo Will después de abrir los ojos fue regalarme una simple mirada de "Tardaste demasiado mi estrella" y seguido a eso quitarme los dulces de la mano. Pero en ese momento no importaba, el había vuelto, estaba despierto y vivo, estaba conmigo. Después de liquidar los pocos dulces que Mizza le había dejado me observó, como si lo hiciera por primera vez y sentí el calor en mis mejillas y mis ojos cambiar de color, baje la cabeza y mi largo cabello cubrió mi rostro.
-Te extrañaba demasiado Aly, no te imaginas cuanto- Fueron sus primeras palabras y su voz, me derritió por completo
-Claro que lo hago porque yo lo hice más. Te creía muerto maldito William Cherison ¿no podías dejar una nota que dijera "Estrella mía me haré el muerto unos 800 años"? Porque al menos así no te hubiese llorado como desesperada- Caí en cuenta de mi enojo y de las lágrimas que ya caían por mis mejillas.
-No podía, no sabia que pasaría en ese momento. Es solo que esa luz, me distrajo aquella tarde- El sonaba distante
-¿Qué luz?- Pregunté sin saber de que hablaba
-La que estaba detrás de la quimera, escondida en los arbustos- Respondió el
En realidad no lo recordaba bien y no me interesaba, me importaba que podía volver a sentir su calor y sus suaves labios, así que sin pensarlo más me arroje contra de el y me di cuenta de que seguía en forma, cuando me rodeo con sus brazos pude sentir los músculos de ellos y de su abdomen. Me separe un poco de su pecho y le mire a los ojos, en ellos veía el amor, el mismo que yo sentía, su cabello era del color del fuego y casi podría jurar que brillaba, se veía bien con el lacio cabello largo que ya le tapaba los ojos, retire el cabello y sentí aún mejor el verlo así, me hice consiente de que había vuelto y no era un sueño, el me apretó mas contra sí y me estire para rosar nuestro labios. Cuando se dio cuenta me soltó y me beso, no lo hizo con delicadeza, lo hizo con fuerza y decisión, el beso estaba lleno de todo lo que habíamos esperado, era intenso y hermoso, me abrazo fuertemente por la cintura y yo hice lo propio con su cuello. Nos besamos un rato, que a mi me parecieron en realidad segundos y entonces la puerta se abrió y nos separamos, como si aún fuésemos esos dos casi niños que se habían separado hace tanto y que habían sido descubiertos haciendo algo no propio de su edad...
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La Chica del Cabello Violeta
Science FictionQuizás un diario, quizás no, los relatos no tienen orden alguno, son solo eso relatos, y aunque todos son de la misma persona, no tienen un orden y no intenten encontrarlos. A quien lo lea, en realidad no busques que sea algo en orden.
