Narrado en primera persona:
Abrí los ojos y sentía el abrazo cálido de mi William, sabia que era el porque era el único que desprendía ese calor único y especial. Me gire a verlo y ahí estaban sus rojos cabellos y su piel blanca, puse mi mano sobre su mejilla y parecía que mi mano era una extencion de su cuerpo, se sentía como si el fuera una extencion mas de mi.
Desde su vuelta mi corazón se sentía completo, aunque ahora llevaba una doble vida, el la entendía y la aceptaba muy a su manera pero lo hacia. Me levante de la cama y deje una almohada en mi lugar con una nota sobre de ella.
Amor mio:
Si despiertas y aun no e vuelto, lo lamento, pero me salio una misión, no quería despertare mas, y por eso me voy así, a escondidas de ti. Se que volveré, porque el amor que te tengo es lo que me mantiene con vida. Aprendí cosas nuevas, una técnica prohibida, y tendré que usarla, aunque esta me atara lejos de ti 1000 años mas, no quiero que hagas nada, te prometo explicarte todo esto, no atentes contra la paz que tienes aquí, espérame en cama, traeré el desayuno, mi adversario sera fácil de vencer. Te amo, aunque me escape de ti por momentos.
Tuya de corazón y vida. Aly
Deje todo y camine en silencio, me puse mi ropa para misión, tome mis lunas crecientes de donde las guarde y un arco con el carcaj lleno de flechas, ademas de una espada de luz. Salí de donde me hallaba y decidí usar la técnica de teletransportacion, esta vez la misión estaría caracterizada por sigilo y precisión, yo y mi antiguo sensei, ahora mas mi compañero de escuadrón, de vez en cuando. Me encontré en el punto de control con el, la misión era fácil, recuperar y sellar, nada que nos pusiera en verdadero riesgo. Partimos de nuevo y ahí estaba, o creímos que era, solo una sombra de la sobra que buscábamos, volvimos al punto de control y nos dieron una nueva ubicación, lo encontramos esta vez, y sentí un vació en mi corazón, había dejado a Will en cama y había salido a escondidas, pero no se me permitía desconcentrarme, nos volvimos a teletransportar y ahí estaba, me clone dos veces, dejando a uno de los clones y llevando al otro para recuperar nuestro encargo, dejamos el señuelo y huimos, todo en el punto de control, observe la pirámide de luz estar a punto de romperse, y me concentre, era mi turno, esta técnica que me condenaría de 1000 años mas. Y lo lance, el enemigo quedo sellado. Regrese al punto de control, donde me curaron un par de heridas leves, no espere la felicitación ni el regaño, corrí internándome lejos para no ser seguida y volví a mi casa. Hice una parada en una ciudad cercana y compre para desayunar. Todo tenia que ser rápido, a escondidas de mi sol, no quería preocuparle. Llegue y deje todo en la cocina, me asome a la habitación y la nota seguía en su lugar, la casa estaba fría y era pleno invierno, así que la tome y prendí el fuego en la chimenea, me adentre en la ducha de me deshice de la ropa sucia, manchada de sangre, me lave los violaseos cabellos y el cuerpo, me enrede en una toalla y después me coloque un suéter de Will, me quedaba largo y pero se ajustaba en ciertas partes de mi cuerpo, me puse las pantuflas y me peine el cabello en una coleta alta, fui a la cocina e hice el desayuno, tartaletas de cereza, huevos revueltos y tocino, y juego de moras. En cuanto comencé a ponerlo en la mesa escuche a mi Will levantarse y caminar, el olor a comida le había despertado, me vio y sonrió, el solo llevaba unos pantalones de pijama.
Me miro, como lo hacia siempre y me sentía feliz, mis pequeños viajes a escondidas de el, me hacían sentir mal, si un día moría, no le dirían a el, le avisarían a ellos... Yo no quería eso, quería que fuese el quien recibiera las noticias, quería que fuera el quien me fuera a buscar al hospital de palacio cuando estuviera herida, y mas que nada, quería ya no alejarme mas de el. Nos sentamos en la mesa y comenzamos el desayuno, entre besos y sonrisa, cuando justo íbamos a comer las tartaletas me decidí a hablar
-Sol, nosotros no somos nada normales, así que te lo diré ahora. Casemonos a escondidas- Solté
Will se puso mas rojo de lo normal y casi se ahoga cuando me escucho hablar, pero aun así sonrió y me miro, ese brillo de 3 montañas pequeña, se veían relucientes, demasiado diría yo. Me miro y me beso con fuerza, y sonrió de manera radiante cuando se separo.
-Dahely Hosfer, se que estas enojada con ellos, pero no puedes solo decidir que nos casemos y casarnos hoy mismo, tenemos que planificarlo, ni siquiera te compre un anillo de compromiso, aunque en realidad, ya te di el regalo de compromiso- hablo rápido, como cuando estaba nervioso de la buena forma
-Vamos Will, no pasara nada, nos casaremos, haremos este amor oficial y listo, no necesito a nadie mas que no seas tu, ademas las cosas a escondidas son mi estilo- Le bese y sentí que se sorprendio de mi ferocidad, pero me correspondió
-Estrella, si es lo que quiere hagamoslo, pero tienes que prometer que la boda no ser mañana mismo- me miro serio y amoroso
-De acuerdo, pero nos casaremos cuanto antes, es mas, solo esperaremos los anillos y eso es todo- Acepte
-Si así lo deseas mi hermosa estrella, así sera- Acepto el
Dejamos las tartaeltas de lado y Will me sentó en su regazo, nos besábamos de a poco, con paciencia y amor, no había prisas y entre beso y beso, hablábamos de nuestra pequeña boda a escondidas...
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La Chica del Cabello Violeta
Science FictionQuizás un diario, quizás no, los relatos no tienen orden alguno, son solo eso relatos, y aunque todos son de la misma persona, no tienen un orden y no intenten encontrarlos. A quien lo lea, en realidad no busques que sea algo en orden.
