IX

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Mi cabello combinaba con mi habitación, mi habitación combinaba con mi vida; todos era un desastre.
Qué más da, eso poco me importaba, hoy por hoy no se siquiera que me importa y que no. ¿Catarsis?
¡Bah! Supongo que hoy me levante del lado derecho de la cama, del mundo, del universo, de la vida.
¡Ugh!
Sinceramente ni yo me creo eso, la verdad no creo que tú lo creas tampoco.
Ya te dije, nunca confíes en mí.
Que gracioso, ¿no?
Eres como el creyente que confía en su dios ciegamente,
Yo por mi parte con dios tengo una relación simple, el nunca habla conmigo, y yo no digo que no existe.
¿Y tú?
No te doy razones da nada; y aún..., tú aún me crees.
O quizás eso quieres pensar,
Quizás tienes más curiosidad de la que puede ser percibida por un ser humano.
¿Quién te dijo que yo lo era?

Diario de ElizabethHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora