Escucho los comentarios ociosos de algunas personas sobre lo mucho que querían parecerse a mí;
supongo que por lo único que tiene incluso valor propio: el conocimiento.
No se imaginaban lo estúpido que era ese comentario.
Como también llegaban a mis oídos comentarios verdaderamente insultantes.
¡Ugh!
Insultantes para ellos, que le dan valor a las cosas que no tienen significado alguno.
La verdad era difícil que alguien me dijera algo que de verdad me insultara.
Lo diré aquí y lo diré mil veces si eso se requiere para que el mundo lo entienda:
Ningún desconocido puede insultarte verdaderamente, porque si no saben que es bueno o malo para ti ¿como saben si lo que te están diciendo dentro de tu sistema es un insulto o un halago? Solo puede insultarte alguien que te conoce, por eso duele. Porque alguna vez tuviste que haber confiado en esa persona y hoy en día te está destruyendo.
Era difícil conocerme, de por sí.
Mucho más complicado era el saber con que principios me rijo,
casi imposible para mentes tan simples como esas que pretendían "insultarme".
En primer lugar, nadie tiene la oportunidad de estar en los zapatos de alguien tanto como para dominar la esencia de esa persona.
A mi parecer, mis zapatos fueron hechos por un artista.
Melancólico, indudablemente.
No me quejo, la verdad me gusta.
¿Dónde estabas tu cuando el dolor se tornó ocre?
¿Dónde estabas tú cuando las letras eran la medicina a una ilusión rota?
Supongo que nadie lo notó.
Recuerdo bien a esa niña tan...
tan asustada en busca de algo en que confiar.
Creo que a veces,
el rastro de esa pequeña permanece a mi lado.
Aunque sé que debo soltar su mano,
y dejarla partir.
Supongo que por eso sentía la necesidad de saber todo, acerca de todo.
Estaba consciente de que nunca lo lograría y eso era lo más fascinante.
Hoy en día sigo fiel a la idea de que aunque todo me falle;
las personas.
El mundo.
El universo entero.
Las ciencias,
los conocimientos nunca me fallarían, y a eso me aferro.
Ciertamente puedo dudar de todo.
Pero el valor de lo que sé es una constante que se repite, todos los días de mi vida.
¿Lo que no sé?
— La razón por la que sigo aquí—
¿La incertidumbre?
— Mi obsesión—
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Diario de Elizabeth
Vampire¿Los vampiros existen? Ya sé lo que todos responderán; - ¡NO! -¿Pero están totalmente seguros? ¿Qué sentirías si te arrebatarán tus sueños, tus esperanzas...? Quizás sin darte cuenta ya te hayas topado con uno, el mal se oculta hasta casi desaparec...
